Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: martes 02 de noviembre de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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La conducta de Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), en su informe infundado, parcializado y falso sobre las elecciones generales de 20 de octubre de 2019 en el Estado Plurinacional de Bolivia, que sin argumentos legales decía que había algunas irregularidades —sin precisar cuáles— y que dio lugar al golpe de Estado y gobierno de facto de Jeanine Añez; y posteriormente decir que el trabajo de auditoría realizada por expertos de dicho organismo había detectado irregularidades, para finalmente comunicar que su informe sobre dichas elecciones era “CASO CERRADO”. Conforme difundieron con aires triunfalistas los políticos de la derecha fascista y la mayoría de los medios de comunicación, permite el análisis siguiente:
Dicho informe de 10 de noviembre de 2019 hizo quedar mal al organismo internacional; porque el señor Almagro desde esa fecha hasta ahora (2 años y más), no demostró qué actas electorales contenían irregularidades ni en qué consistían ellas, no probó qué votos habían sido cambiados y anulados en beneficio o perjuicio de quién o de cuál. Quedando así seriamente dañada la imagen de la OEA, al punto de haberse pedido su desaparición y/o sustitución por representantes de sus Estados miembros.
Realidad, que en el conversatorio internacional agendado para el 22/X/2021 en el Salón de las Américas de la OEA, propiciado por los representantes de Argentina, México y Bolivia denominado ‘¿Qué pasó en las Elecciones de Bolivia de 2019 y el informe de la OEA?’, al cual fue invitado Luis Almagro y quienes elaboraron su informe, pero no asistieron, considerando que era un “CASO CERRADO”; hace ver que no quiso aclarar, explicar, demostrar ni justificar su pobre informe y mal trabajo de auditoría; en cuya reunión expertos internacionales observaron el informe y auditoría referidos por estar mal elaborados; y se sabe que también lo hicieron los representantes de la Cámara de Senadores del Congreso de EEUU, que inclusive pidieron un informe al señor Almagro sobre el tema otorgándole un plazo perentorio de 120 días. La inasistencia del señor Almagro y sus auditores hace ver una conducta irresponsable, cobarde e inmoral.
Realidad, que demuestra que el “CASO CERRADO” dicho por Almagro y la derecha fascista, utilizando mal la cabeza y las palabras, es una mentira más. ¿Por qué será no?
El hecho de que muchos medios de comunicación difundieron tal mentira, desinformando a los bolivianos y al mundo entero, no parece ético desde ningún punto de vista, y pareciera que tuvieran algún compromiso. ¿Cómo será no?
Es más, los autores de delitos no tienen la facultad, competencia ni atribución de decir “CASO CERRADO”; ello solo puede decir un Juez o Tribunal competente con jurisdicción propia. Por ello los homicidas, ladrones, violadores y demás delincuentes antes de ser procesados, detenidos y sentenciados nunca dijeron —no lo harán— en ninguna parte del mundo “CASO CERRADO”.
Por ello, y considerando que la conducta injerencista de Luis Almagro viola la soberanía boliviana prevista en el Art. 1 y 205 de la Constitución Política del Estado, concordante con la Función Electoral, Competencia Electoral, Autoridad Suprema Electoral, y Jurados Electorales previstos en los Art. 5, 6, 11 y 55 de la Ley 018 del Órgano Electoral Plurinacional, y el “conteo de votos de la mesa de sufragio” que son definitivos e irrevisables cual dispone el Art. 173 de la Ley 026 del Régimen Electoral; y teniendo presente la violación de las normas del Derecho Internacional Público y del Derecho Diplomático. El Secretario General de la OEA debe ser procesado y sancionado ejemplarmente, por el respeto a la democracia y el bien de los Estados Americanos. (Armando Aquino es abogado penalista)



