Medio: El Deber
Fecha de la publicación: lunes 01 de noviembre de 2021
Categoría: Organizaciones Políticas
Subcategoría: Democracia interna y divergencias
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Los sectores
sociales afines al Movimiento Al Socialismo (MAS) plantearon a los ministerios la
solicitud de listas de funcionarios públicos, a escala nacional, para
conocer su filiación política. Una comisión del Pacto de Unidad cruzará
datos con el registro de votante del Órgano Electoral Plurinacional (OEP) y
verificará si esos funcionarios están inscritos en el partido oficialista.
Los funcionarios que
no estén en los libros del MAS serán considerados “pititas” y corren el riesgo
de perder su fuente laboral. En el oficialismo afirman que esa decisión
parte del Estatuto Orgánico masista y en la oposición señalan que de ese
modo se limita el derecho al trabajo.
El encargado de la
Dirección Departamental del MAS de La Paz, Omar Arce, confirmó que se
elabora una “lista negra” de funcionarios públicos “pititas” para que sean
sustituidos por militantes masistas, pero no maneja el dato de la cantidad de
los que no están registrados en el 'instrumento político'.
“Estamos viendo la
posibilidad de elaborar una lista negra, identificando con documentos, para
sugerir a nuestro hermano Lucho (Luis Arce) que esos ‘pititas’ no trabajen más
y sean tomados en cuenta compañeros que en verdad están en la lucha”, resaltó
Omar Arce.
El Pacto de Unidad,
un conglomerado de sectores afines al MAS, anunció que la comisión encargada de
detectar a “pititas” tiene la finalidad de establecer “el control de
traidores e infiltrados en el aparato público”, según detalló Flora Aguilar, ejecutiva
de las Bartolinas.
El Pacto de Unidad
está conformado por la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos
de Bolivia (Csutcb), la Confederación Nacional de Mujeres “Bartolina
Sisa”, la Confederación de Comunidades Interculturales, el Consejo Nacional de
Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq) y la Confederación de Pueblos Indígenas
de Bolivia (Cidob).
Estatuto del MAS
Los nuevos cargos
públicos, de acuerdo con el artículo 67 del estatuto del MAS, serán ocupados
por militantes del partido. “No existe la figura de autoridades neutrales
ni independientes en los cargos de designación a nivel nacional, departamental,
regional y municipal. Todos y todas deben ser militantes del MAS-IPSP”, señala
un artículo de ese instrumento legal.
El aparato estatal
tiene al menos 526.955 dependientes, una planilla que cada año crece hasta en
un 10% y cuyo pago representa uno de los gastos más onerosos de la
administración pública. De esa cifra no todos trabajan en el nivel central. Hay
un número servidores en gobernaciones, asambleas departamentales, servicios
departamentales, alcaldías, concejos, empresas ediles, Policía Boliviana,
Fuerzas Armadas (FFAA) y universidades.
En el MAS hasta
hubo riñas internas por ocupar cargos públicos. Los sectores sociales
tienen sus cuotas en ministerios y empresas públicas y ante eso existe la
presión para que quienes no son militantes del MAS sean echados del aparato
estatal. En algunos ministerios hay quienes obligan a los que no son
inscritos al partido oficialista a que se registren al masismo.
Un funcionario
reveló que existen listas que hacen correr en ministerios y alertan a quienes
no son inscritos al MAS. “Saben que hay capacidad profesional y por eso los
jefes piden que seas militante. Si no te registras, te echan por presión de los
sectores sociales y ellos ponen su cuota, con gente que, por lo general,
no está capacitada para una función pública”, dijo.
El ejecutivo de la
Csutcb, Ever Rojas, admitió que los sectores afines al MAS están en
proceso de elaboración de listas para identificar a los denominados “pititas”. El
dirigente dijo que incluso hay servidores que trabajaron en la gestión de
Jeanine Áñez y ahora tienen avales de autoridades.
“El movimiento
campesino y todo aquel luchador social comprometido, no es peguista, sino
es el garante del proceso de cambio. Entonces, deben ser incorporados en
la función pública, en base a sus capacidades y competencias”, remarcó Rojas.
Rosario Baptista,
vocal del Tribunal Supremo Electoral (TSE), cuestionó que el estatuto del
MAS obligue a los servidores públicos a ser militantes del partido y
solo aquellos que sean registrados a la organización política de Evo Morales
puedan acceder a la función pública. Consideró que esas disposiciones están en
contra de la Constitución Política del Estado.
“En uno de sus
artículos determinan quiénes son autoridades y servidores públicos en el
período en el que el MAS-IPSP es gobierno, lo cual es una generalización
inadmisible”, dijo Baptista.
El diputado Miguel
Roca, de Comunidad Ciudadana (CC), reprochó que por estatutos internos del
partido oficialista se establece que los cargos del Estado deben ser
copados solo por militantes y afines al masismo. El legislador señaló que esa
disposición es una clara muestra de que se considera a Bolivia como propiedad
del MAS.
“El Gobierno y el
MAS están dominados por una rosca chapareña, encabezada por Evo Morales. Esa
rosca tuvo la audacia y la ilegalidad de aprobar estatutos en los que se
establece que solo un militante del Movimiento Al Socialismo puede participar
en las instituciones del Estado. Eso es una barbaridad. Esa rosca quiere
adueñarse del país”, cuestionó Roca.
Críticas a sectores
El legislador
también criticó que el Pacto de Unidad quiera adueñarse del nivel central del
Estado. “Lo que está haciendo el Pacto de Unidad es exactamente darle la razón
a todo el pueblo boliviano, están dividiendo el país entre los abusivos y
los abusados. Los abusivos, por definición, son los que circulan alrededor
de la rosca de poder para conseguir prebendas”, dijo Roca.
El viceministro de
Coordinación con Movimientos Sociales, Juan Villca, aseguró que en el nivel
central del Estado trabajan perfiles capacitados y dijo que desconoce la
elaboración de una lista negra para retirar de la función pública a los no
militantes del MAS.
Mientras, los
Ponchos Rojos, de la provincia Omasuyos del departamento de La Paz, pidieron al
presidente Luis Arce que eche de la administración pública a funcionarios
que trabajaron en los 14 años del anterior Gobierno del MAS, además de los
“pititas” que permanecen en sus cargos para que 'nueva gente' sea tomada en
cuenta.
“Estamos molestos
porque siguen funcionarios que han servido durante 14 años; no vamos a permitir
de ninguna manera”, dijo el ejecutivo provincial y denominado 'comandante' de
los Ponchos Rojos, Santos Apaza quien sostiene que “gente que ha luchado” no
tiene cargos públicos.
Para Saber
Funcionarios
públicos
Según los datos del
informe Doce años de estabilidad económica, publicado en 2017 por el Ministerio
de Economía, el crecimiento de personal dependiente del Estado estaba por
el orden del 10% anual y hace cuatro años la planilla constaba de 526.955
funcionarios públicos.
Listas y
avales
Las “listas negras”
y las denuncias de avales para acceder a la función pública sacudieron a varias
estructuras del Movimiento Al Socialismo (MAS) después de las elecciones
subnacionales de marzo, con episodios de tensión hasta la realización del
congreso orgánico de agosto.
Aportes económicos
Otra observación que
se hace al estatuto del Movimiento Al Socialismo (MAS) es sobre la contribución
que el partido oficialista impone, vinculada directamente con el ejercicio de
la función pública, específicamente para las “autoridades designadas,
servidoras y servidores públicos, trabajadores, trabajadoras en instituciones
públicas, descentralizadas, autárquicas que representen al MAS” deben aportar
al partido.



