Medio: Correo del Sur
Fecha de la publicación: domingo 24 de octubre de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Ese día, un
domingo, el Congreso invistió a Hernán Siles Zuazo como Presidente, dando por
válidos los resultados de los comicios que se habían celebrado dos años antes,
pero no fueron reconocidos por militares que rotaban entre sí para hacerse de
la administración estatal.
“Gobernar Bolivia
hoy es algo muy difícil por el ruinoso estado en que quedó tras las sucesivas
administraciones de facto, por eso confío en el pueblo del país y en la
solidaridad internacional y lo que es fundamental, en que el Gobierno sea
ejemplo de autoridad, de decencia, de responsabilidad y de conducta, y no de la
declamación sino en la práctica”, dijo Siles Zuazo el 14 de octubre de aquel
año, cuando el político paceño abría su segundo mandato –fue presidente entre
1956 y 1960–, recién llegado del exilio que lo llevó a vivir en Perú.
Siles Zuazo pasaría
a la historia no solo por ser el primer presidente tras la recuperación de la
democracia, sino porque décadas antes había fundado el Movimiento Nacionalista
Revolucionario (MNR) y gestado, articulado y encabezado la revolución del 9 de
abril de 1952.
HISTORIA
RECIENTE
CORREO DEL SUR
consultó su archivo de publicaciones y encontró que, por una u otra razón, los
meses de octubre de los últimos años llegaron con tensión política, violencia
callejera e incluso, en algunos casos, con muertes en el país.
El octubre más
cruento fue el del año 2003, cuando se escribieron las sangrientas páginas de
la denominada “Guerra del Gas” que terminaría con el segundo mandato de Gonzalo
Sánchez de Lozada y decenas de víctimas mortales y cientos de heridos.
Más adelante, entre
el 5 y el 6 de octubre de 2006, un enfrentamiento entre cooperativistas y
mineros asalariados de la Comibol por el control de la mina de Huanuni, en
Oruro, se saldó con 12 muertos y 66 heridos, 31 de ellos graves. Fue un hecho
que conmocionó al país entero.
En 2007 Sucre fue
escenario de disputas políticas y sociales entre septiembre y fines de octubre,
cuando la Asamblea Constituyente excluyó el tratamiento de la Capitalidad
Plena, un tema que más tarde derivaría en una violenta represión policial y militar
y cuyo detonante se produciría entre el 23 y el 25 de noviembre: tres muertos,
decenas de heridos y una ciudad sin presencia policial, con la cárcel San Roque
abierta y todo dispuesto para una fuga masiva de presos.
En octubre de 2011,
con un septiembre que tatuaría para siempre al gobierno de Evo Morales porque
la Policía reprimió a la marcha en defensa del Tipnis, hubo tensiones en La Paz
con los indígenas movilizados como protagonistas.
Más reciente es el
1 de octubre de 2018, cuando un fallo irreversible de la Corte Internacional de
Justicia (CIJ) decretó que Chile no tiene ninguna obligación de negociar una
salida soberana al mar con Bolivia. Fue un momento bisagra que exacerbó los
ánimos entre oficialismo y oposición, con acusaciones de una errática política
marítima del Gobierno.
Ese mismo octubre,
de 2018, mostró expresiones de rechazo a la reelección de los entonces
mandatarios del país, uno de los cuales, Álvaro García Linera, llegó a recibir
un escupitajo en Santa Cruz por buscar su repostulación en contra de la
voluntad expresada en el referéndum del 21 de febrero de 2016 (21F).
Finalmente, los
octubres de 2019, 2020 y de este 2021 tienen igualmente un sello de claro
nerviosismo político. Todo comenzó con la llamada “Revolución de las pititas”
emprendida en las calles por ciudadanos movilizados durante 21 días tras la
conclusión de la Organización de los Estados Americanos (OEA) de que hubo
fraude en los comicios del 20 de octubre de 2019 y que finalmente provocó la
huida de Morales.
La disputa política
lejos está de cesar. Es más, ha cobrado nuevos bríos con la herida abierta
entre los que defienden la teoría del fraude y los que hablan de un “golpe de
Estado”. Y ahora se sumaron otros actores, como cívicos, transportistas y
gremiales que exigen la abrogación de la “ley madre”, la 1386, de Estrategia
Nacional de Lucha contra la Legitimación de Ganancias Ilícitas y Financiamiento
al Terrorismo.
Octubre Negro,
la derrota de Goni
Entre el 10 y el 17
de octubre del año 2003, el gobierno de la coalición, conformada por el MNR,
MIR, NFR y UCS, a la cabeza del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada,
protagonizó la mayor masacre de la era democrática, pues dejó 67 muertos (según
la Asamblea Permanente de Derechos Humanos; más de 80 según otras instituciones)
y cerca de 300 heridos. La mayoría de las víctimas había salido a marchar y
bloquear las calles frente a un ejército movilizado con artillería e
infantería. Probablemente, los movilizados no se dieron cuenta en esos días de
que lo que estaban haciendo iba a cambiar el destino del país.
El primer
mandatario dimitió asediado por las protestas y la condena internacional a la
represión.
Tipnis:
Indígenas doblan el brazo a Evo
En agosto de 2011,
los indígenas del Tipnis empredieron una marcha hacia La Paz para demandar la
paralización de la construcción de la carretera Villa Tunari (Cochabamba)-San
Ignacio de Moxos (Beni).



