Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: sábado 23 de octubre de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Los expertos independientes y miembros de reconocidas instituciones de investigación, que participaron en el evento ‘¿Qué pasó al final en las Elecciones de Bolivia de 2019? Expertos comparten sus hallazgos’, en instalaciones de la Organización de los Estados Americanos (OEA), en Washington D.C., Estados Unidos, demostraron con base científica y estadística que en el proceso electoral de 2019 en Bolivia no hubo manipulación de datos, por lo que cuestionaron el informe de la Misión Electoral del organismo electoral que derivó en crisis política y social en el país.
Jake Johnston, experto del Center for Economic and Policy Research (CEPR)— que en 2011 demostró que la OEA revirtió los resultados electorales de Haití—, reveló que después evidenciar con datos precisos que no se manipularon los resultados de las elecciones de Bolivia y que el discurso de fraude era falso envió un mensaje a un oficial de las misiones de observación, y su respuesta fue “lo sabemos, pero (Evo) Morales nunca debió ser candidato”.
Afirmó que en ese momento comprendió que la narrativa estaba adecuada a los intereses de terceros, un “deseo político de la OEA” promovido “por representantes de Estados que empujaron al organismo a encontrar un ‘fraude’”.
“Para resumir, desde el primer día del voto y hasta el final, la conducta indica una clara interpretación política basada en estadísticas falladas y malas acciones de sus propios hallazgos más importantes. Está intervención política tuvo resultados reales, pero no es muy tarde para que los miembros Estados de la OEA aseguren que hay fiabilidad y reparen el daño político que se le ha hecho a la organización”, concluyó el experto del CEPR.
Por su parte, el economista Francisco Rodríguez catedrático de la Universidad de Tulane, que publicó más de 50 trabajos investigativos, compartió evidencia estadística que descartó la supuesta manipulación de los resultados de boca de urna de los comicios.
Explicó en detalle y con solvencia técnica la evidencia de donde se presentan cambios de tendencia que a veces son abruptos y que tienden a presentarse en los procesos electorales, que tienen que ver con el conteo de características electorales, que es lo que sucedió en Bolivia.
Reveló que su equipo de investigación solicitó a la OEA que hiciera público los datos estadísticos de su análisis, pero a pesar de los pedidos nunca lo hizo. Calificó la actitud como evidencia contundente de que sus informes carecen de veracidad.
“Nuestro trabajo surge cinco meses después de la elección porque un periodista investigativo de The New York Times logra conseguir la base de datos y con él comenzamos a trabajar en entender qué es lo que había pasado. Sin ese proceso nuestro trabajo no hubiera sido posible”, relató el experto.
El último panelista, Jack Williams del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT por sus siglas en ingles), probó por medio de muestras, entre las que resaltó los estudios de parámetros donde se hizo 1.000 simulaciones, que el candidato Evo Morales pudiese haber obtenido fácilmente un margen de 10% de ventaja en el voto frente al candidato del otro frente político, Carlos Mesa.
“Esto es tan significativo, y sobre todo que la OEA reclama que sus cálculos pueden ser verificados cuando el análisis prueba que sí era posible obtener un margen de 10 %”, finalizó.
El evento se llevó adelante con el copatrocinio de las Representaciones Permanentes ante la OEA de la República Argentina y de los Estados Unidos Mexicanos, encabezados por sus embajadores, Carlos Raimundi, y Luz Elena Baños.
El importante evento, que se transmitió de manera virtual, contó con la participación de los representantes permanentes de países miembros de la OEA, observadores permanentes, invitados de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, congresistas, académicos, medios nacionales e internacionales; además de autoridades bolivianas, menos del Secretario General de la OEA, Luis Almagro, quien fue cuestionado por los exponentes.



