Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: sábado 23 de octubre de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
Expertos internacionales comprobaron ayer, técnica y científicamente, que en la elección presidencial del 20 de octubre de 2019 en el país no hubo manipulación de datos y menos un fraude electoral, como denunció la misión de observación de la Organización de los Estados Americanos (OEA), luego de la paralización del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP).
En el foro ‘¿Qué pasó al final en las Elecciones de Bolivia de 2019? Expertos comparten sus hallazgos’, en el Salón de las Américas de la OEA en Washington, Estados Unidos (EEUU), los expertos independientes Jake Johnston, del Center for Economic and Policy Research (CEPR); Francisco Rodríguez, del Consejo de Relaciones Exteriores; y Jack Williams, del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), pusieron en evidencia que el invento de un fraude electoral respondió a un interés político impulsado por el secretario general de la OEA, Luis Almagro.
El embajador del Estado Plurinacional de Bolivia ante ese organismo subregional, Héctor Arce Zaconeta, inauguró el acto con la firme convicción de mostrar al mundo el atentado que se perpetró contra el sistema democrático del país por los partidos políticos de derecha, la OEA, la Unión Europea (UE) y otros países.
PROCEDIMIENTO
La intervención de los peritos se dividió en dos partes: primero la explicación del alcance de los estudios realizados; segundo, la demostración técnica científica que devela la carencia profesional de la auditoría elaborada por 30 expertos de la Organización de Estados Americanos al proceso electoral del 20 de octubre de 2019.
En ese contexto, Jake Johnston, del Center for Economic and Policy Research, desarrolló lo ocurrido en el país desde el domingo 20 de octubre de 2019. Explicó que a las 19.45 el Tribunal Supremo Electoral (TSE) hizo conocer los primeros resultados del TREP al 84% del conteo de voto, en el que el Movimiento Al Socialismo (MAS) de Evo Morales llevaba una ventaja de 8% sobre Carlos Mesa de Comunidad Ciudadana (CC); poco después ese sistema fue paralizado, pero no así el conteo oficial del TSE. El 21 de octubre, el Tribunal Supremo Electoral hizo público los resultados actualizados al 95% del conteo de votos, en el que Morales pasó a tener 10,5% de preferencia electoral por encima de Mesa, suficiente para ganar la elección presidencial en primera vuelta.
ROL DE LA OEA
Ese aumento de 5% de tendencia de voto en favor del MAS, en conferencia de prensa, fue puesto en duda por la misión de observadores de la OEA restando credibilidad al proceso electoral.
Johnston dijo que inmediatamente analizaron ese resultado, concluyeron que no había justificación para la afirmación de la OEA por la geografía y las variables aritméticas.
“Ese día le mandé un mensaje a un oficial de la OEA que estaba en la misión y le expliqué eso y la respuesta fue lo que sabemos: Morales nunca debería ser candidato. En ese momento entendimos que no era cuestión de fraude, sino del deseo político de la OEA”, sostuvo.
“Luego nos informaron que representantes de Estados Unidos en la OEA empujaron a la misión a que encontrará fraude, pero esa declaración de la misión de la OEA era diferente, porque no menciona al cómputo del sistema oficial que sí estaba procesando los votos y que los votos oficiales procesados empataban con el resultado preliminar. En vez de ofrecer credibilidad en ese momento, las declaraciones a la prensa de los representantes de la OEA pusieron gasolina a las llamas. Siguieron con los mismos argumentos y las mismas declaraciones de que no era meramente un error”, precisó.
INVESTIGACIÓN
El experto del Center for Economic and Policy Research señaló que meses después de la elección continuaron con la investigación que confirmó fallas en el análisis de la OEA, que hasta la fecha no han sido refutadas.
Explicó que, aunque la secretaría general de ese organismo subregional afirma que su análisis estadístico es meramente indicativo, en su informe final la OEA lo presenta como la evidencia del fraude. Dijo que cuando se estudió el trabajo final presentado por la OEA en diciembre de 2019 se constató que estaba “tan mal hecha” como el análisis estadístico, porque se mencionan serias observaciones en el proceso de la elección presidencial, pero no muestra evidencia de que eso cambió el resultado del cómputo.
PRUEBAS
El experto señaló que la auditoría de la OEA incluye varias pruebas como evidencia: primero observa que el 5% del voto favorezca a Morales, pero en su pesquisa demuestra lo contrario, dice que el margen de Morales fue más bajo en los últimos 5%, contradiciendo su afirmación inicial.
Segundo, en las actas revisadas encontraron un porcentaje muy alto de observadas por presuntas correcciones, pero no fueron contrastadas más tarde con las actas oficiales.
No explica la metodología de la auditoría que hizo al conteo de votos porque se utilizaron dos formas, la preliminar y la oficial, que deberían ser comparadas para verificar si hubo fraude; y aunque eso hicieron al confrontar las fotografías de actas del TREP con las oficiales del Tribunal Supremo Electoral al 99%, corroboraron que no hubo manipulación. “Ésa es una clara demostración de que no hubo manipulación, eso lo reportan en la página 80 del informe entre paréntesis”, aseguró el experto.
Además dijo que en el informe final de la OEA se afirma que en el trabajo de campo verificaron 900 actas en dos regiones, pero no explican cómo encontraron esos ejemplares. Así como que 230 actas fueron quemadas, pero no se refieren al resto de las mismas porque “obviamente no encontraron nada dudoso, sino lo hubieran incluido en el informe”; para que una auditoría sea creíble se tiene que bazar en normas y métodos fiables. “Esto es una indicación preocupante, porque, aunque reportaron la verificación, no reportaron los resultados, o sea escondieron evidencia importante que contradecía sus hallazgos”, sostuvo.
Tercero, la OEA identifica 226 actas que habían sido manipuladas y que era suficiente para cambiar el resultado de la elección, lo que no es cierto, porque la auditoría tuvo un ejemplar de 5.000 actas, todas de lugares donde votaron a favor de Morales; pero los medios de comunicación utilizaron las 226 como evidencia de que hubo un complot para alterar los resultados de la elección.
“Lo que la auditoría dice es que en realidad esas 226 actas vienen de 86 recintos donde habían llenado solamente parte del acta, no es que la firma del trabajador había sido falsificada o que sólo una persona llenó las 226 actas, lo legal es que en los 86 recintos una persona escribió los nombres de los jurados electorales de zonas rurales y pequeños recintos”, aseguró.
“En vez de indicar fraude o manipulación de resultados, es indicativo de algo muy bien conocido en las zonas rurales, no es irregular que una sola persona llene toda la información técnica de una hoja de acta sobre todo en comunidades donde hay altas tasas de analfabetismo o el español no es el idioma común”, añadió.
Además, el informe de la OEA no presenta evidencia de que las 226 actas afectaron el resultado de la elección y no las compararan con el centró oficial de cómputo de voto, porque de haber sido falsificadas, como se afirma en la auditoría, los resultados debieran ser diferentes, pero que ése no es el caso, porque los votos, las actas irregulares son exactamente iguales a las actas regulares, lo que indica que aunque hubiese habido una irregularidad, no se alteraron los resultados de la elección.
INFORME PREMATURO OCASIONÓ EJECUCIONES SUMARIAS
La representante de la Red Andina de Información, Kathryn Ledebur, aseguró ayer que la presentación de una auditoría electoral sobre la elección presidencial del 20 de octubre de 2019, apresurada, sin sustento técnico, errado, equivocado y sin fundamento por el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, ocasionó un desenlace con graves violaciones a los derechos humanos en Bolivia.

Lamentó que a pesar de las evidencias en contra de la OEA, Almagro se ha negado a retomar el caso fraude electoral, porque no tiene argumentos para refutarlas, y se limita a señalar que ya está cerrado.
“Es importante que tomen en cuenta que un anuncio prematuro de fraude sin fundamento técnico es un hecho que ha provocado muertes y torturas sostenidas. Estoy hablando de detenidos encadenados, ahogados repetidas veces en pozos, choques eléctricos en los genitales, quemaduras con ácido, mujeres embarazadas disparadas en el abdomen y negados los cuidados médicos, entre muchos más”, sostuvo.
Señaló que el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) devela que no sólo se violaron los derechos humanos de bolivianos, sino de extranjeros, como el asesinato del argentino Sebastián Moro y la tortura de otro ciudadano de la misma nacionalidad.
Fustigó el reclamo de Almagro por la detención de políticos de oposición detenidos en Bolivia, pero que como secretario general de la OEA nunca dijo nada ante la denuncia documentada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre la violencia ejercida por elementos de ultraderecha, el autoritarismo y la corrupción del régimen de facto en 2019.
“No podemos como comunidad internacional seguir estos hechos y para superar eso es necesario conocer la verdad, revisar las malas decisiones, asumir la responsabilidad con justicia y la reparación completa a las víctimas con las recomendaciones del GIEI”, precisó Kathryn Ledebur.
BOLIVIA CONFIRMÓ QUE JAMÁS HUBO FRAUDE

El procurador general del Estado, Wilfredo Chávez, ratificó este viernes que en los comicios generales de hace dos años en Bolivia no hubo fraude, en el marco de su participación en el foro internacional denominado ‘¿Qué pasó en las elecciones de Bolivia del 2019 y el informe de la OEA? Expertos comparten sus hallazgos’, que se celebró en Estados Unidos.
“Señoras y señores, no hubo fraude en mi país”, dijo enfáticamente ante los especialistas reunidos en el evento.
La autoridad gubernamental explicó que la conclusión fue lograda con un proceso de revisión y análisis de las 34.555 actas del proceso electoral, que fue denominado ‘Acta por acta: democracia y verdad’, que se desarrolló durante cinco días en la ciudad de El Alto del departamento de La Paz, con la presencia de invitados internacionales.
Recordó que la tarea culminó con sólo 15 actas con equivocaciones en la colocación de votos en frentes políticos erróneos, entre otras fallas leves que fueron subsanadas por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
“Es decir nada. Eso no representa ni el 0,004 por ciento de las actas electorales”, dijo la autoridad.
Sin embargo, Chávez pidió que los invitados internacionales verifiquen la información, cuya consistencia fue posteriormente avalada.
El Procurador General del Estado dijo que el resultado del trabajo de revisión y análisis de las actas de las elecciones generales de 2019 será incorporado en una publicación oficial, así como en un libro que dejará constancia de la realización y de las conclusiones del conversatorio internacional. (ABI)



