Medio: El Deber
Fecha de la publicación: viernes 22 de octubre de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Asamblea Legislativa Plurinacional
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La Asamblea Legislativa Plurinacional aprobó ayer por unanimidad la
abrogación del Decreto Supremo 4461, emitido en marzo de este año por el
presidente Luis Arce, que concedía amnistía e indulto a los militantes
del MAS involucrados en los hechos violentos ocurridos entre octubre y
noviembre de 2019, tras las fallidas elecciones de ese año y que provocaron la
renuncia del entonces presidente Evo Morales.
El referido decreto fue cuestionado por el Grupo Independiente de
Expertos Internacionales (GIEI), que investigó los casos a solicitud del
entonces gobierno transitorio de Jeanine Áñez. En el informe conclusivo, los
especialistas contratados por la CIDH recomendaron al Estado boliviano
garantizar la imprescriptibilidad y la inaplicabilidad de normas de amnistía
en casos de graves violaciones a los derechos humanos identificadas en
el informe presentado en agosto de este año.
Entre las personas que calificaban para beneficiarse con la
amnistía figura la diputada Deysi Choque, del MAS, que fue acusada de
participar en los enfrentamientos entre masistas y cívicos que se produjeron en
Montero, el 30 de octubre de 2019, en el que fallecieron Marcelo Terrazas y
Mario Salvatierra.
La diputada oficialista aseguró que no participó de la sesión de ayer
porque se encuentra en su semana de trabajo regional. Sin embargo,
dijo que no se benefició del decreto porque no se adhirió a la amnistía.
“Con esta decisión los procesos deben continuar como estaban”, señaló
Choque, aunque la mayoría de los afines al MAS acusados por las muertes
ocurridas en Montero, por los incendios de viviendas y de bienes
públicos, así como los sindicados de participar en las movilizaciones
de Senkata y Sacaba se encuentran en libertad.
Desde el Gobierno, la directora de Defensa Pública del Ministerio de
Justicia y Transparencia Institucional, Marcela Siles, aseguró que
ninguna persona se benefició con la amnistía por razones políticas. El
decreto estuvo vigente entre el 18 de febrero y el 21 de octubre de este año.
Sin embargo, desde que el presidente Luis Arce asumió la Presidencia,
el 8 de noviembre de 2020, los militantes del MAS involucrados en los hechos de
violencia entre octubre y noviembre de 2019, recibieron beneficios judiciales.
A los 21 días de la gestión de Arce, el argentino Facundo Molares,
supuestamente vinculado a las FARC y acusado de participar en las
muertes de dos personas en Montero, se benefició con detención domiciliaria.
Posteriormente se permitió su viaje a Argentina por razones humanitarias.
En las dos últimas semanas de noviembre de 2020 también recuperaron la
libertad y se archivaron las investigaciones en contra de Evo Morales,
del dirigente campesino Faustino Yucra, el policía Ismael Marquina y
el líder qaqachaca Rosendo Copa. Además, unas 12 exautoridades.
Desde la oposición, la diputada Luisa Nayar, de Comunidad Ciudadana,
cuestionó que el decreto 4461, derogado ayer por la Asamblea Legislativa
permitió la impunidad de los afines al MAS que participaron de los
disturbios ocurridos a finales de 2019.
“Con esta decisión el Ministerio Público debería reiniciar los procesos
a las personas del oficialismo acusadas por los hechos violentos y para
los que promovieron el fraude electoral”, señaló la opositora.
Sin embargo, Nayar duda que se produzcan avances. Como ejemplo mencionó
el caso Molares. Ella solicitó un informe sobre la presencia del
argentino en Bolivia, pero hasta ahora el Gobierno no responde.



