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Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: miércoles 20 de octubre de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Cuando han pasado dos años de las muertes en Senkata, en El Alto, y Sacaba, en Cochabamba, unos 200 familiares y víctimas iniciaron ayer una marcha desde Caracollo (Oruro) hacia La Paz para exigir justicia. Demandan el cumplimiento de las recomendaciones del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) que en agosto concluyó que hubo vulneración a los derechos humanos y “masacres” en 2019.
“Hoy (ayer) se unen Sacaba y Senkata, en una sola voz para pedir justicia”, señaló Marisol Rodríguez, una de las representantes de las víctimas de El Alto. La marcha se inició en Caracollo y se dirigió hasta Sica Sica. Anoche se tenía previsto que los caminantes descansaran en la comunidad de Panduro. Esperan llegar la próxima semana a La Paz para exigir justicia.
David Inca, activista de Derechos Humanos y dirigente de las víctimas de Senkata, recordó que la marcha es contra la demora de la justicia por los muertos tras los conflictos postelectorales de 2019.
“En enero hemos presentado nuestro pliego al Gobierno, luego añadimos otro en abril y el último que enviamos fue el mes pasado. Por eso esta marcha es contra la demora, contra la retardación de justicia”, dijo el dirigente.
Enarbolando wiphalas
En la marcha hay familias enteras, incluso con niños. “Tenemos una señora mayor, una embarazada y otra que está un poco mal, por eso ellas se adelantaron a nosotros en una camioneta”, relató Inca en medio de wiphalas que encabezan la columna.
Entre el 15 y 19 de noviembre de 2019 al menos 27 personas murieron en la represión policial y militar en Senkata y Sacaba. En agosto de este año, el GIEI presentó los resultados de las investigaciones sobre los hechos de violencia ocurridos ese año y concluyó que hubo una vulneración a los derechos humanos y “masacres”.
La dirigente Rodríguez sostuvo que los autores de las muertes deben responder ante la justicia. “Pedimos una aceleración a los procesos contra los militares, contra los ministros que en su momento estaban en el Gobierno y también la señora Añez; tiene que haber justicia para los hermanos caídos, heridos y también torturados de 2019”, reclamó.
La expresidenta Jeanine Añez está detenida desde hace siete meses, pero no por los muertos de Senkata, aclaró su abogado Luis Guillén.
El lunes, el directorio, las bases de la Asociación de las Víctimas de la Masacre de Senkata, junto a la representación oficial de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de El Alto, anunciaron que se unirán a las víctimas de Sacaba y Huayllani para marchar hacia La Paz.
Mientras eso sucede en la carretera, otro grupo de familiares y víctimas de 2019 intentó ayer en Sucre que el fiscal general, Juan Lanchipa, los escuche. “Han pasado dos años y no hay justicia, por eso hemos venido a Sucre”, sostuvo una mujer cuyo familiar cayó muerto por el impacto de una bala en Senkata.



