Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: lunes 18 de octubre de 2021
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Un ampliado de las organizaciones sociales del país junto a
la Central Obrera Boliviana (COB), el 28 de julio de 2020 en la ciudad de El
Alto, definió un paro nacional indefinido para exigir la elección presidencial
para el 6 de septiembre y no el 18 de octubre, como lo definió unilateralmente
el entonces presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Salvador Romero.
Una marcha de mujeres indígenas, campesinos, trabajadores
mineros, fabriles y gremiales marcó el inicio de una multitudinaria
concentración en el distribuidor de la Ceja de El Alto que definió paralizar el
país por falta de políticas para hacer frente a la pandemia del Covid-19, en
rechazo al cierre de postas de salud y de los hospitales, de las empresas
estatales y la falta de empleos, entre otros.
“A partir de hoy se inicia la huelga general indefinida en
los nueve departamentos del país (…) Vamos a instruir a nuestros ejecutivos
nacionales y departamentales a organizarse para coordinar esta huelga general
indefinida”, declaró el ejecutivo de la COB, Juan Carlos Huarachi.
RÉGIMEN DE FACTO
Después del golpe de Estado el 10 de noviembre de 2019, la
senadora por la agrupación política Demócratas Jeanine Añez asumió el régimen
de facto el 12 del mismo mes con el compromiso de convocar a elección nacional
en tres meses, conforme establece la Constitución Política del Estado.
En ese marco, el plebiscito se fijó para el 22 de enero de
2020; pero con el pretexto de la pandemia y la implementación de una cuarentena
rígida la pospuso hasta el 3 de mayo, después para el 6 de septiembre y
finalmente para el 18 de octubre de 2020.
INDIGNACIÓN
La negativa de restituir la democracia y la evidente
ambición de prórroga de mandato por Añez y sus aliados indignó a las
organizaciones sociales y a la población, porque día que pasada estaba más
asfixiada por la falta de ingresos económicos, el alto costo de los
medicamentos, el cierre de hospitales y las denuncias de corrupción.
COB
El ejecutivo de la COB, Juan Carlos Huarachi, declaró a los
medios de comunicación que la determinación responde al abandono del régimen de
facto al pueblo, por la ausencia en la atención médica, a la clausura de la
educación, el despido de personas de las entidades públicas, la crisis
económica, la paralización de la producción y la destrucción de las empresas
estatales y privadas.
“Este gobierno de facto ha generado malestar y abandonó al
pueblo afectando la economía de nuestros compañeros gremiales, transportistas y
de todos los sectores sociales. Todos somos testigos de cómo nuestro Estado
Plurinacional y la economía se va destruyendo día a día”, precisó.
CSUTCB
El secretario ejecutivo de la Confederación Sindical Única
de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Jacinto Herrera, fustigó al
régimen de Añez y condenó la sumisión del TSE para evitar la restitución de la
democracia en el país. Calificó como un abuso y una burla la decisión del
Órgano Electoral. “La movilización no sólo es en la sede de gobierno, sino en
todo el país exigiendo que haya democracia. Hasta ahora sólo hubo dictadura y
no han cumplido con las promesas que hicieron, y el Tribunal Supremo Electoral
suspende las elecciones, por eso es la gran movilización nacional que se está
llevando. La elección es la única solución para que haya un nuevo gobierno
electo por el pueblo, eso es lo que necesitamos, porque con este régimen de
facto no va a haber ninguna solución, por eso es esta movilización a la cabeza
de la Central Obrera Boliviana; esto es sólo el principio, más adelante habrá
movilizaciones más grandes si no se cumplen las elecciones el 6 de septiembre”,
advirtió.
Comunarios ponen piedras en la vía
para evitar el paso de vehículos.
‘BARTOLINAS’
La secretaria ejecutiva de la Confederación Nacional de
Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia ‘Bartolina Sisa’, Segundina
Flores, aseguró que sólo con la movilización de las organizaciones sociales se
derrocará al gobierno de facto a través de una elección presidencial que
permitirá establecer un gobierno legítimo. “La lucha ha empezado y no vamos a
parar hasta derrocar al régimen de facto”, sentenció.
FSTMB
El secretario ejecutivo de la Federación Sindical de
Trabajadores Mineros de Bolivia (Fstmb), Orlando Gutiérrez, denunció que bajo
el pretexto de la pandemia el régimen de Añez ha encerrado a los bolivianos en
sus casas con una cuarentena rígida militarizada, condenándolo a la muerte por
falta de trabajo, alimentos, medicamentos y atención médica.
“El pueblo tiene derecho a reclamar sus demandas, no nos han
atendido en salud, el pueblo está muriendo, queremos que se respete la
Constitución Política del Estado. El sector minero está presente, es necesario
encabezar la lucha, hay que entregar alma vida y corazón para rescatar la
dignidad de Bolivia”, precisó.
DEFENSA DE LA DEMOCRACIA
Desde las 00.00 del 3 de agosto comenzó el paro nacional
indefinido en defensa de la vida y la democracia con más de 100 puntos de
bloqueos instalados en las principales carreteras de la red fundamental del
país, a pesar de la amenaza de Añez de una intervención militar y policial para
evitar el aumento de casos positivos de Covid-19.
CUARTO INTERMEDIO
Después de 13 días de iniciado el paro nacional indefinido,
un ampliado de la Central Obrera Boliviana y el Pacto de Unidad (entidad que
aglutina a todas las organizaciones indígenas originarias campesinas) definió
cuarto intermedio en la medida de presión y vigilia permanente hasta la
realización de la elección general del 18 de octubre.
“A partir de la decisión que hemos tomado en el Comité
Ejecutivo, damos un cuarto intermedio al conflicto a nivel nacional hasta el 18
de octubre, porque la lucha no termina, estamos más seguros hoy que nunca que
después del 18 de octubre, día de las elecciones, no van a querer hacer el
traspaso de mando, hoy estamos viendo una realidad, estamos muy conscientes de
lo que está viviendo nuestro país”, manifestó Juan Carlos Huarachi.
El dirigente calificó como un triunfo la movilización nacional,
porque se aprobó la ley para la realización de las elecciones y otras en favor
del pueblo, por lo que la pacificación no es por el régimen de facto, sino por
la lucha de las organizaciones sociales y obreras del país.
“Esta lucha no es en vano, porque se consiguió la ley de
diferimiento de los créditos bancarios, el bono contra el hambre, la ley de
arraigo y de ley de elecciones (…) Esta ley de elecciones ha traído
controversias, pero para nosotros no iba a haber elecciones ni el 18 de
octubre, no había los fondos económicos para llevar adelante. El Poder
Ejecutivo no los había aprobado, nos estaban mintiendo, le estaban mintiendo al
pueblo boliviano, y no de ahora, sino desde que se ha posesionado este gobierno
de facto”, afirmó.
La bancada del Movimiento Al Socialismo encaminó la nueva
fecha de elección con la condición de que no se postergue por ningún motivo. La
adhesión fue considerada como una traición por los dirigentes de la COB porque
no fue consensuada con ellos, por lo que se declaró una vigilia permanente
hasta después del 18 de octubre porque el régimen de facto no estaba dispuesto
a dejar el poder. Luego del triunfo del binomio Luis Alberto Arce Catacora y
David Choquehuanca Céspedes, se hizo pública una conversación del que fue
ministro de Defensa Luis Fernando López, en la que negocia la contratación de
mercenarios norteamericanos para impedir que Arce y Choquehuanca asuman el
mando.
TSE HABILITÓ A NUEVE FRENTES POLÍTICOS PARA LA ELECCIÓN
PRESIDENCIAL
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) habilitó a nueve fuerzas
políticas para la elección presidencial del 18 de octubre de 2020. Además de
7.332.925 bolivianos habilitados para sufragar, quienes también eligen a 36
asambleístas de la Cámara Alta, cuatro por cada departamento; y 130 diputados,
de los que 63 son por circunscripciones uninominales y 60 por circunscripciones
plurinominales departamentales.

Entre los nueve precandidatos habilitados quedaron seis
presidenciables oficialmente. Luis Fernando Camacho, María de la Cruz Bayá,
Luis Alberto Arce Catacora, Chi Hyun Chung, Feliciano Mamani y Carlos Mesa.
CANDIDATOS
Luis Alberto Arce, candidato del MAS, fue Ministro de
Hacienda desde que Evo Morales asumió como presidente de Bolivia en 2006. En
2009 asumió como ministro de Economía y Finanzas Públicas. Estuvo en el cargo
durante los mandatos de Morales, con una interrupción entre 2017 y 2018.
Carlos Mesa, candidato por Comunidad Ciudadana (CC), fue
vicepresidente de Gonzalo Sánchez de Lozada por el Movimiento Nacionalista
Revolucionario (MNR) en 2002; luego de la renuncia de Sánchez de Lozada por la
masacre de 2003 en El Alto, quedó como Jefe de Estado por sucesión hasta que
renunció al cargo en 2005.
Luis Fernando Camacho, por Creemos, tomó notoriedad por el
golpe de Estado de 2019 a Evo Morales y fue estrecho aliado del régimen de
facto de Jeanine Añez. Camacho fue presidente del Comité pro Santa Cruz, un ala
de ultraderecha y con un discurso mesiánico. Fue el líder de las movilizaciones
que terminaron con la ruptura del orden constitucional.
Chi Hyun Chung, del Frente Para la Victoria (FPV), de origen
coreano con residencia en Bolivia desde sus 12 años. Chung es miembro fundador
de 70 iglesias evangélicas presbiterianas en el país. Su primera candidatura
fue para las elecciones de octubre de 2019 por el Partido Demócrata Cristiano
(PDC).
Feliciano Mamani, por el Partido de Acción Nacional Boliviano
(PAN-BOL), dirigente sindical, fue secretario ejecutivo de la Federación
Departamental de Cooperativistas Mineros (Fedecomin) de Oruro.



