Medio: Opinión
Fecha de la publicación: domingo 17 de octubre de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
La democracia es una forma de organización del Estado donde el pueblo participa en las decisiones colectivas mediante mecanismos de participación, aquello otorga legitimidad a sus representantes, es un sistema que debe garantizar por encima de todo el Estado de Derecho, las libertades y garantías.
En casi 40 años democráticos con muchos desafíos y muchos más problemas, con deficiencias y dificultades, la relación gobierno-sociedad es muy compleja y ha sufrido momentos difíciles, la crisis económica y política de Siles Zuazo en 1985, los desastres y posterior huida de Goni en 2003 y el fraude y renuncia de Evo en 2019, duras etapas superadas mediante el voto como salida institucional y con una Corte Electoral que en el pasado fortalecía la democracia, cosa que hoy no sucede. A 39 años democráticos venimos saliendo de una crisis dolorosa, hay que pacificar el país, pero la crisis política nos está llevando a una crisis social, no hay concertación y mucho menos diálogo.
Evo dio un duro golpe a la democracia cuando decide ser candidato por encima del referendo que le dice NO, ése fue un punto de quiebre institucional, se aprovecha de los órganos del Estado, el Tribunal Constitucional viola la Constitución y permite que sea candidato; el TSE valida los resultados del referendo vinculante, pero ellos mismos deciden habilitarlo. La crisis política actual se inicia cuando Morales decide postularse por encima del mandato popular. Eso marca la crisis de 2019 iniciada en 2016, de la que no estamos pudiendo salir pese a la voluntad popular expresada en 2020. El ciclo del populismo autoritario con gran apoyo y esperanzas se debilita por la corrupción, despilfarro y el centralismo. En momentos actuales de plena vigencia democrática, debemos superar el autoritarismo que alimenta el antagonismo y se nutre del discurso y la acción violenta, urge una transformación institucional, independencia de poderes y reforma judicial; la democracia se debe imponer frente al modelo autoritario de izquierda representada por el MAS. El gobierno, en todos los niveles, tienen la obligación ética y moral de respetar cada una de las normas o reglas demócratas, son producto del voto popular y con responsabilidad de hacer una buena gestión pública, ahora más que nunca, para afrontar la pandemia y salir de la grave crisis económica en la que estamos. La democracia no se construye a chicotazos, con una justicia servil, despreciable y cobarde, con actos discriminativos, como tampoco hiriendo instituciones. La democracia en el Estado Plurinacional se basa en igualdad, equidad, paz social, libertades, justicia, pluralismo político, diversidad en todos los sentidos y respeto.
Apremia una renovación política para salir de la crisis, todo es antagonismo y polarización, el MAS no renueva su proyecto, pero tampoco hay otro proyecto alternativo que represente las expectativas de la sociedad, un modelo que nos ofrezca un país diferente. Como los políticos no ofrecen resultados, la ciudadanía debe empezar a ejercer la política, debe hacerse dueño del destino. Las violaciones al orden constitucional se impulsan y alimentan a diario, Arce “si no quieren respetar las urnas, nos vamos a hacer respetar en las calles”. El asambleísta del MAS José Yucra "si tenemos que matar, lo vamos a hacer". El presidente del Comité pro Santa Cruz, Rómulo Calvo, “Un trapo no hace nada, un trapo no nos representa”, “en contra de los cruceños, en contra de la tierra que les da de comer, no sean cuervos”, el viceministro de Régimen Interior Cox, sobre Manfred: "Es un corrupto, es un corrupto sentenciado, tiene varios procesos". Así estamos, lastimando al Estado a diario, como lo dijo Charanguito “lo importante no es ser feliz, sino que los demás sean desgraciados”.
TIBURÓN
FERNANDO BERRÍOS
Politólogo
ferchoberrios@hotmail.com



