Medio: El Deber
Fecha de la publicación: lunes 18 de octubre de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Hasta el 15 de
septiembre, cuando el MAS había despachado al plenario de la Asamblea
Legislativa todos los juicios de responsabilidades que estaban pendientes, la
tendencia en el oficialismo era aprobar los cuatro procesos de
privilegio planteados contra la expresidenta Jeanine Áñez.
A más de un mes, el
escenario es distinto y la apuesta del partido de Evo Morales pasa por juzgarla
por la vía ordinaria y sólo por la forma en la que accedió al poder el
12 de noviembre de 2019. El caso “Golpe de Estado”, como está
registrado en los juzgados, no abarca el proceso legal por las masacres de
Senkata no Sacaba, que precisamente está sujeto a un caso de corte, ahora
congelado.
“No corresponde un
juicio de responsabilidades a la Áñez y compañía. Estamos con una nueva
Constitución y estamos en otros tiempos. Corresponde un juicio ordinario”,
dijo Morales en su programa dominical de radio, emitido por Kawsachun Coca.
La declaración de
Evo Morales se dio pocas horas después que el Tribunal Constitucional
Plurinacional (TCP) divulgara su sentencia 052/2021 del 29 de septiembre de
este año que declaró la inconstitucionalidad del ascenso de Áñez y negó el
“vacío de poder”. De hecho, varios legisladores se reunieron el fin de semana
en Cochabamba para evaluar el escenario jurídico y así cancelar el
tratamiento de los juicios contra la expresidenta Jeanine Áñez.
El jefe de bancada
del MAS en la Cámara de Diputados, Gualberto Arispe, indicó que a partir
de la sentencia se tendría que “ir por la vía ordinaria y no por la
Asamblea”.
La decisión del MAS,
que se evalúa hace varios días, molestó a los dirigentes que representan a las
familias de las víctimas, heridos y fallecidos de Senkata y Sacaba. David
Inca, representante de este sector, informó que este martes partirá
una marcha de protesta desde Caracollo, distante a 196 kilómetros de La Paz,
para exigir justicia por este caso.
“A nosotros no nos
interesa el debate entre golpe de Estado y fraude, pues ese es un tema
político. Lo que las víctimas necesitan es justicia y ya hemos advertido que
este caso político avanza más rápido que el nuestro”, afirmó Inca
en un contacto con EL DEBER.
El representante
informó que la marcha está siendo coordinada con los afectados de Sacaba,
“porque el Gobierno nos ha dado una respuesta a nuestro pliego
petitorio que lo presentamos el mes de mayo”. Destacó la necesidad que
se incluyan a más personas en las investigaciones y que el Gobierno proceda con
la reparación integral a las víctimas.
Entre las
recomendaciones del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI)
estaba la necesidad de levantar un censo de los afectados de la crisis política
de 2019. Unas 20 personas murieron en Sacaba y Senkata por efecto de la
intervención militar que se produjo el 15 y 19 de noviembre de 2019, respectivamente.
“Ya son casi dos años y no se avanzó, a pesar de las recomendaciones de la
GIEI”, afirmó el representante vinculado con la Asamblea de Derechos
Humanos.
Inca también afirmó
que, en el Tribunal de El Alto, donde se sustancia la causa por las 10
víctimas de Senkata se les ha pedido que se acrediten para ser parte
del proceso. “Eso es una revictimización, pues, los nombres de las personas
fallecidas y heridas están en los 18 cuadernos de la investigación”.
En el plano
político, el expresidente Carlos Mesa y líder de la opositora Comunidad
Ciudadana (CC) cuestionó a Morales “por imponer la mentira del golpe” y el
“fraude monumental”.
Carlos Mesa también
fue encausado por el caso Quiborax con miras a un juicio de responsabilidades,
pero el MAS necesita de dos tercios para aprobar ese proceso. De
igual modo, debe superar ese nivel de legitimidad para que se autoricen los
jucios contra Áñez.
La Ley 044 para el
juzgamiento de altas autoridades establece que la autorización de los casos de
corte debe contar con el apoyo de dos tercios “de los presentes”. Si
los 130 diputados y 36 senadores asisten se requiere el respaldo de 111
legisladores y el MAS tiene 96.



