Medio: Jornada
Fecha de la publicación: jueves 14 de octubre de 2021
Categoría: Autonomías
Subcategoría: Autonomía Indígena
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Los indígenas de la Amazonía y el oriente de Bolivia que
marcharon durante más de un mes hacia la mayor ciudad del país pidieron este
jueves a dos delegados de Naciones Unidas que intercedan por ellos para
concretar una reunión con representantes de los cuatro poderes del Estado.
La demanda fue planteada durante una reunión sostenida con
el jefe la Misión Técnica de la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones
Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh), Antonio Menéndez De Zubillaga, y la
oficial de Derechos Humanos María Gomes Werneck.
El vocero de la nación guaraní en la marcha, Celso Padilla,
explicó a Efe que se ha dado a conocer a los representantes de la ONU un
«informe detallado» sobre sus demandas al Estado boliviano.
Padilla consideró importante «que ellos (Menéndez y Gomes)
puedan interceder ante los cuatro poderes del Estado» boliviano para que sus
representantes «puedan bajar a dialogar con las naciones y pueblos indígenas»
que en esta jornada cumplieron quince días desde su llegada a Santa Cruz, la
mayor ciudad de Bolivia.
«Eso es lo que se está haciendo hoy y creemos que el
organismo internacional tiene todo el deber de hacer la incidencia para que el
Gobierno pueda bajar lo antes posible», indicó.
Los pueblos indígenas permanecerán en la capital cruceña «a
esperar el tiempo necesario» hasta que el presidente del país, Luis Arce, y los
representantes de los órganos Legislativo, Judicial y Electoral acepten
dialogar con ellos sobre sus demandas, sostuvo el dirigente guaraní.
Una vez logrado ese encuentro, los indígenas buscarán
reunirse con los gobernadores de las nueve regiones bolivianas y también con
los alcaldes, agregó.
Los indígenas recorrieron a pie en 37 días los cerca de 500
kilómetros entre la ciudad amazónica de Trinidad y Santa Cruz para reclamar
respeto pleno de sus derechos ante las invasiones de sus territorios, los
incendios forestales y los proyectos gubernamentales en sus tierras sin
consultarles previamente, entre otros.
Esta movilización, que arribó a Santa Cruz el pasado 30 de
septiembre, fue cuestionada por indígenas afines al gubernamental Movimiento al
Socialismo (MAS), parlamentarios oficialistas y el mismo Ejecutivo que han
asegurado que tiene móviles políticos.
El Gobierno de Luis Arce envió a Santa Cruz hace dos semanas
a tres viceministros para escuchar a los indígenas, que insisten en tener un
diálogo al nivel más alto.
Arce se ha reunido con indígenas afines a su Gobierno, pero
no con los que marcharon, lo que ha sido criticado por la oposición.
La diputada María René Álvarez, de la fuerza opositora
Creemos, pidió a Arce que «no se quede callado» y dé a conocer «qué es lo que
pretende con su silencio y falta de atención» a los indígenas de tierras bajas.



