Medio: El Deber
Fecha de la publicación: miércoles 13 de octubre de 2021
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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El exdelegado del
MAS ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE) en los comicios generales de 2020
y ahora procurador general del Estado, Wilfredo Chávez, intenta desvirtuar
la existencia de un fraude en las fallidas elecciones de 2019, como
denunció la misión de observadores de la OEA y que provocó la renuncia y salida
del país del entonces presidente Evo Morales. El actual funcionario también fue
abogado personal del exmandatario.
La tarea asumida
desde el lunes por Chávez es cuestionada por un exvocal del TSE, un abogado
especialista en asuntos electorales y un abogado constitucionalista porque está
fuera de sus competencias. Incluso, coinciden en que el procurador
incurre en los supuestos delitos de incumplimiento de deberes y
usurpación de funciones por iniciar con unos 43 estudiantes universitarios la
revisión de 35.000 actas de las elecciones fallidas de 2019.
Este medio
solicitó un criterio del procurador Chávez sobre este tema, pero
desde su despacho hicieron conocer que no se pronunciaría al respecto.
El exvocal del
Tribunal Supremo Electoral (TSE) Ramiro Paredes advirtió que el resultado de
esa tarea no tendrá efecto legal porque la Ley de Régimen Electoral (Ley 026)
establece que todo proceso se rige bajo el principio de preclusión y, en ese
marco, este proceso ya feneció. Asimismo, dijo que por ese principio, el
resultado que se encuentre en esta “revisión” no tendrá efecto legal
alguno. También recordó que cualquier ciudadano puede pedir o
realizar la revisión de actas, pero en el caso del procurador es distinto
porque es un funcionario público que tiene una tarea específica que cumplir”.
El abogado
constitucionalista Williams Bascopé señaló que esa es una atribución exclusiva
del TSE. “La función del procurador es defender judicial y extrajudicialmente
los intereses del Estado, asumiendo su representación jurídica e interviniendo
como sujeto procesal de pleno derecho en todas las acciones judiciales
y administrativas, en el marco de la Constitución y la ley, como
establece el artículo 232 de la Constitución”.
Complementó que
incurre en dos delitos “como la usurpación de funciones y también
incumplimiento de deberes, porque no es su función el conteo de
votos”.
Por su parte, el
abogado especialista en asuntos electorales, Paul Antonio Coca, también descalificó
esta tarea que inició el procurador Chávez y dijo que es un “show”. “No está
en sus atribuciones y la ley de la Procuraduría no establece estas facultades.
Esta dependencia estatal tiene en sus filas a un ejército de abogados que
tienen otras funciones, definitivamente, es un show, una aberración política,
están usurpando funciones” alertó el profesional.
En criterio de Coca,
la Procuraduría General del Estado debería ampararse en el veredicto emitido
por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) que señala que la
reelección indefinida no es un derecho humano, como adujo Morales y el MAS,
para organizar un referéndum, en febrero de 2016, y participar en las
elecciones primarias y en las generales de 2019 en las que el Estado
boliviano destino millonarias sumas de dinero para su organización. A decir
de Coca, ahí debe apuntar la Procuraduría General del Estado.



