Medio: Jornada
Fecha de la publicación: martes 12 de octubre de 2021
Categoría: Conflictos sociales
Subcategoría: Marchas, bloqueos, paros y otros
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El Gobierno y el oficialista Movimiento al Socialismo
(MAS) lideraron un multitudinario «wiphalazo» en todo el país con advertencias
de que el «pueblo está cansado de aventuras golpistas», un día después del paro
que convocaron gremios y plataformas ciudadanas contra una polémica ley.
En el Día de la Descolonización, designado por el Gobierno
en 2011, distintos sectores afines al MAS, partido liderado por el expresidente
Evo Morales, realizaron varias concentraciones en «desagravio» a la bandera
wiphala, que representa a las culturas indígenas y es un símbolo patrio, y en
defensa de la gestión del presidente Luis Arce.
El «desagravio» a la bandera indígena se debe a que en
septiembre en los actos de conmemoración por los 211 años de libertad de Santa
Cruz una wiphala que fue izada por el vicepresidente David Choquehuanca fue
retirada por la Gobernación de esa región.
Los actos oficialistas se replicaron en todo el país
liderados por los ministros de Gobierno y otras autoridades, mientras que el
presidente Arce realizó un periplo por las tres ciudades del llamado «eje
central», Cochabamba, La Paz y Santa Cruz.
América plurinacional
La jornada inició en la ciudad de Cochabamba, considerada
una de las principales fuertes del oficialismo, donde Morales y Arce dieron
sendos discursos en los que una vez más arremetieron contra la oposición por la
crisis de 2019 que derivó en la renuncia del exmandatario a la Presidencia de
Bolivia.
Arce se mostró exaltado durante su discurso en el que dijo
con fuerza que «la wiphala se respeta» y que es un símbolo de la «lucha de
reivindicación» de los «pueblos originarios».
«Quiero aprovechar para decirle al mundo entero que no son
tiempos de Europa colonial, proclamamos desde acá un América plurinacional,
planeta plurinacional con ciudadanía universal», afirmó Morales ante miles de
personas que portaban banderas wiphalas y la tricolor boliviana.
Sobre el paro cívico de la víspera Morales dijo que desde
Santa Cruz «ha empezado el separatismo» y que el pueblo boliviano debe
«defender la democracia» ante los «afanes golpistas de los racistas fracasados
y derrotados».
«No saben gobernar»
Desde la mañana miles de personas se concentraron en la
ciudad de La Paz. Campesinos, indígenas y afines al MAS se movilizaron desde
varias provincias cercanas y desde El Alto.
Como si se tratara de un mitin electoral, Arce llegó pasado
el mediodía a una céntrica plaza de La Paz que fue vestida de wiphalas, donde
los asistentes lo recibieron con cánticos de «Lucho, Lucho».
Al tiempo que reiteró el respeto a la wiphala, el presidente
Arce señaló que «el pueblo boliviano una vez más le dio una lección a la
derecha golpista, asesina, antidemocrática», en referencia al paro cívico.
En un acalorado discurso Arce dijo que «el pueblo está
cansado de aventuras golpistas» y que «son unos incapaces son unos inútiles
para manejar el Estado y quieren ocultar su incapacidad con paros cívicos, con
ofensas a la wiphala porque no tienen otra, no supieron gobernar y no saben
gobernar».
Pulso en Santa Cruz
Al finalizar la tarde Arce se trasladó a Santa Cruz, una
región que ha sido el principal foco de tensión entre el Gobierno y el
gobernador y líder opositor Luis Fernando Camacho, y donde, además, el paro
cívico de ayer lunes fue acatado por la gran mayoría.
Con un «muy buenas noches Santa Cruz» Arce inició un
discurso en el que recordó que ganó las elecciones con más del 55 % de la
votación gracias a su «plan para sacar a Bolivia de la crisis» y citó algunos
indicadores de cómo hace un año recibió a un país en recesión.
«El pueblo boliviano dijo no queremos paros, queremos
trabajar», afirmó Arce y dirigiéndose a los grandes y pequeños productores agrícolas
e industriales que su Gobierno es la «garantía» para que «Bolivia crezca y
produzca» y para que el país recupere la senda del crecimiento.
Previo a la llegada de Arce, el gobernador Camacho calificó
de «show político» los actos oficialistas en «desagravio» a la wiphala, sin
embargo, garantizó que se respetará la manifestación.
El oficialismo tomó la jornada de hoy como un respaldo a su
gestión y Arce reiteró en todos sus discursos que no permitirán que la «derecha
golpista» frene su proyecto político al que presentan como la única alternativa
para que Bolivia crezca.



