Medio: El Deber
Fecha de la publicación: lunes 11 de octubre de 2021
Categoría: Organizaciones Políticas
Subcategoría: Constitución / Personería jurídica
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El Movimiento Al Socialismo (MAS) promueve la aprobación de
leyes que proyectan la sustitución de reparticiones que ahora son privadas por
instituciones estatales vinculadas, principalmente, a las áreas económicas y de
administración de bienes de personas naturales y jurídicas. En otros casos,
proyectan normas que permiten la creación de agencias, direcciones y entidades
con lo que se aumentará el número de funcionarios públicos en el país, cargos
que serán ocupados por militantes masistas, como establece el estatuto del
MAS-IPSP recientemente aprobado por el Órgano Electoral.
El 22 de septiembre, la Cámara de Diputados aprobó el
proyecto de ley de Registro de Comercio que permite al Ministerio de Desarrollo
Productivo y Economía Plural asumir las funciones y competencias que están a
cargo de Fundempresa. De inicio, la nueva entidad estatal tendrá un presupuesto
de Bs 9 millones.
En carpeta se encuentra el proyecto de creación del Servicio
Plurinacional de Derechos Reales, una entidad descentralizada adscrita al
Ministerio de Justicia. Reemplazará al Servicio de Derechos Reales, que depende
del Órgano Judicial, a través del Consejo de la Magistratura. También se
encuentra en etapa de transferencia de las administradoras de fondos de
pensiones (AFP) a la Gestora Pública de Seguridad Social, que administrará el
Estado.
Los nuevos cargos públicos, de acuerdo con el artículo 67
del Estatuto del MAS, serán ocupado por militantes del partido de Gobierno. “No
existe la figura de autoridades neutrales ni independientes en los cargos de
designación a nivel nacional, departamental, regional y municipal; todos y
todas deben ser militantes del MAS-IPSP”, señala un artículo del mencionado
estatuto.
“Nuestro estatuto fue aprobado por el Tribunal Supremo
Electoral (TSE) y está vigente a partir de este mes”, señaló esta semana el
jefe del partido, Evo Morales, cuando presentó el documento que consta de 103
artículos, cinco disposiciones adicionales y una abrogatoria. Está vigente
desde este mes y establece un régimen de aportes para los 991.092 militantes
registrados hasta 2019, cuando se presentó la última actualización de su padrón
interno.
En el párrafo siguiente, se establece que las “autoridades
designadas” son los ministros, viceministros, directores de entidades
descentralizadas y desconcentradas, jefaturas de unidad y servidores públicos
del Gobierno, de las gobernaciones, de los gobiernos regionales y municipales
en los que gobierne el MAS”, de acuerdo con las categorías del Estatuto del Funcionario
Público o la Ley 2027.
En cuanto al respaldo financiero del oficialismo, Morales
reveló que el aporte mínimo para los militantes que no tienen un cargo público
es de Bs 1, mientras que los funcionarios darán el 1% de su salario, en caso de
percibir hasta Bs 10.000; el 2% si perciben hasta Bs 20.000 y el 3% en caso de
recibir por encima de ese monto.
Según los datos del informe “Doce años de estabilidad
económica”, publicado en 2017 por el Ministerio de Economía, el crecimiento de
personal dependiente del Estado estaba por el orden del 10% anual y hace cuatro
años la planilla constaba de 526.955 personeros.
Eso sí, no todos “designados” por la administración central,
pues 491.860 funcionarios, además de aquellos que prestan servicios en el
Ejecutivo, dependían de la administración departamental, municipal; de las
universidades, instituciones descentralizadas, entidades de seguridad social,
personal del servicio público de salud, educación, Fuerzas Armadas y de la
Policía.
A ese dato, que aún no fue actualizado por el Gobierno, se
suman 35.095 empleados en las empresas estatales. “Se han creado ítems,
principalmente, de maestros y médicos”, señala el informe que data de la época
previa a la pandemia de coronavirus que golpeó el sistema de salud y la
economía del mundo entero.
Arce lo había cuestionado
Al llegar al poder, el 8 de noviembre del año pasado, el
presidente Luis Arce denunció “un mal manejo de la economía” durante el
gobierno de transición, al que el MAS llama “gobierno de facto”. En mayo, el
mandatario anunció la reducción del 30% del gasto público, lo que también
implicó la reducción de planilla en varias entidades públicas. Pero este
escenario de crisis comenzó a cambiar con las previsiones de crecimiento del
Banco Mundial que supera el 5%, según destacó el propio jefe de Estado durante
las jornadas académicas del Banco Central que se desarrollaron la semana pasada
en La Paz.
Para el economista Joshua Bellott Sáenz, “el Estado tiene
demasiado poder”, una condición, que sin embargo, no repercute en el estado de
bienestar ni en las condiciones adecuadas para generar valor y riqueza en favor
del crecimiento del país. Señaló que esa tendencia viene desde la fundación de
Bolivia, pero que en los últimos 15 años esto se ha hecho más notorio. “No hay
libertad económica y hasta las empresas están pendiente de las decisiones del
Estado”, manifestó el experto.
Respecto a la inversión que hizo el Gobierno del MAS para
constituir empresas públicas, Bellot señaló que el Estado erogó $us 18.000
millones, pero sin haber recibido réditos reales. “Ese monto representa el
presupuesto de las gobernaciones de 14 años”.
El experto explicó, a manera de ejemplo, que si esos
recursos hubiesen sido invertidos para el desarrollo de una economía sana de
mercado, “se hubieran creado 1,8 millones de empleos reales y 180.000 empresas
capaces de generar valor”. Explicó que el registro de Fundempresa, que ahora
será administrado por el Estado, tiene más de 300.000 empresas, pero “el 80%
son unipersonales”.
Para el diputado Óscar Balderas, de la alianza opositora
Comunidad Ciudadana (CC), “el aumento paulatino de la burocracia trata de
confrontar socialmente y de disfrazar la inestabilidad del régimen político sin
optimizar el uso de recursos públicos, continua el despilfarro”. Lamentó que la
función pública no sea coherente con “la transparencia y el servicio en favor
del ciudadano. “El manejo abusivo del MAS del sistema administrativo público
provoca incertidumbre y el deterioro de las instituciones estatales que
dependen más del Ejecutivo”, dijo.
Sectores aliados
La Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos
de Bolivia (Csutcb), así como los Interculturales y la federación de mujeres
campesinas Bartolina Sisa preparan movilizaciones para este martes en cada
capital de departamento. La participación en esta movilización es “obligatoria”
de acuerdo con lo que establece el nuevo estatuto del MAS. Dos funcionarios,
uno en Santa Cruz y otro en La Paz, confirmaron que se aplican controles para
esa movilización, que se desarrollará luego del paro cívico previsto para este
lunes 11 de octubre.
“Estamos viendo la posibilidad de crear la lista negra,
identificando, fundamentándonos con documentos para ver y sancionar y sugerir a
nuestro hermano Lucho (Arce) para que esos pititas (opositores) no estén más
trabajando y que entren (a la fuente laboral) compañeros que en verdad están en
la lucha”, dijo Omar Arce, de la dirección departamental del MAS en La Paz. El
dirigente reclamó que existen varios “compañeros” que no cuentan con fuentes
laborales.
Las “listas negras” y las denuncias de avales para acceder a
la función pública sacudieron a varias estructuras del MAS después de las
elecciones subnacionales de marzo con episodios de tensión hasta la realización
del congreso orgánico de agosto.
Según el estudio La nueva burocracia estatal (2014), de
Ximena Soruco, el ascenso del MAS generó oportunidades para miles de jóvenes
del occidente que, a diferencia de sus progenitores, accedió a la formación
superior con expectativas de crecimiento.



