Medio: Opinión
Fecha de la publicación: domingo 10 de octubre de 2021
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Bolivia inicia mañana la revisión “acta por acta” de 34.555 documentos donde se registraron los votos de los ciudadanos en las Elecciones Generales de 2019, que fueron anuladas ante denuncias de presunto fraude electoral.
El Gobierno, a través de la Procuraduría General del Estado, impulsa este proceso, en busca de “la verdad histórica” y de esta manera refutar el informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) en el que hace referencia a 5 hallazgos, referidos a diferentes tipos de irregularidades en estos comicios y una “manipulación dolosa”.
El cómputo electoral del 100% de los votos emitidos el 20 de octubre de 2019 en el país y el exterior, muestra el triunfo del Movimiento Al Socialismo (MAS), de Evo Morales, con el 47.08% (2.889.359) de la preferencia electoral frente al 36.51% (2.240.920) que obtuvo Comunidad Ciudadana (CC), de Carlos Mesa.
La diferencia de 10.57% fue suficiente para que Morales gane en primera vuelta con tan solo un 0.57 de margen, ya que la ley electoral exige que un candidato debe tener el 50% de los votos más uno o, caso contrario el 40 con 10 puntos de ventaja sobre el segundo.
En ese entonces, los miembros del Tribunal Supremo Electoral (TSE) expresaron su predisposición para un recuento de votos supervisado por organismos como Naciones Unidas (ONU), la OEA y la Unión Europea (UE), que eran partidarios de esa auditoría inicial.
Sin embargo, esto no detuvo las protestas que derivaron, el 10 de noviembre, en la renuncia de Morales, que iba por su cuarto mandato.
A casi dos años de este proceso electoral fallido, las heridas siguen abiertas entre grupos afines al MAS que hablan de un golpe de Estado promovido desde organismos internacionales, mientras que desde la oposición aseguran que hubo fraude.
Al menos 10 informes de diferentes instituciones y organizaciones fueron emitidos en torno a los comicios de 2019 y sus conclusiones también giran en torno a estos dos extremos.
La polarización sigue, más aún cuando no queda claro el corte sorpresivo del TREP (Sistema de transmisión de resultados electorales preliminares) por 23 horas y un servidor oculto no declarado, que provocaron una ruptura en las tendencias de votación.
“El equipo auditor encontró una ruptura significativa en las tendencias de votación del MAS y CC en el punto en que se llega a computar el 95% de los votos del TREP. El nexo entre el TREP, sistema abiertamente manipulado, y el Cómputo Oficial afecta la credibilidad de este último”, señala el informe de la OEA.
Las nuevas justas electorales fueron el 18 de octubre de 2020, donde el MAS volvió a ganar, esta vez con Luis Arce que obtuvo más del 55% de la preferencia electoral.
La tensión se avivó ya que el caso denominado fraude fue cerrado por el Ministerio Público y los acusados sobreseídos en el proceso.
HALLAZGOS El informe final del organismo, denominado Análisis de Integridad Electoral, concluye con 5 hallazgos que hacen referencia a “acciones deliberadas que buscaron manipular el resultado de la elección, irregularidades graves, errores e indicios”.
Se hizo la revisión de 4.692 actas electorales, de las cuáles el 4.8% fueron observadas, es decir, 226 por el llenado de una misma persona.
Se suma las imágenes de actas del exterior incorporadas de manera directa a través de una funcionalidad denominada “Actas Rezagadas” sin ninguna transmisión y 37 actas que reflejaban un número distinto de votos.
También se alertó de al menos 1.575 actas ingresadas directamente al cómputo oficial y un proceso de “des-anular actas” mediante el cual se modificaron los datos de 41 mesas directamente sobre la base de datos.
“Al analizar el uso del espacio para observaciones en las actas del cómputo oficial, se encontró que 12.925 actas (37%) contenían observaciones para hacer alguna aclaración o para registrar una situación acontecida durante el proceso de votación y conteo de votos. El 56% de las actas que se ingresaron directamente en el cómputo oficial y que nunca fueron publicadas a través del TREP tuvieron observaciones”, indica el documento de la OEA.
Continúa con el análisis de las observaciones y destaca que el 18% de las 12.925 actas tienen cambios o correcciones en la cantidad de votos registrados para la elección presidencial. Además, los técnicos identifican que, de este total, 846 solo entraron al cómputo final (4.4%), de las cuales 328 (39%) se referían a cambios en los votos para presidente.
El equipo auditor examinó cada uno de estos 4.692 documentos recolectados de las elecciones en el país y el exterior, que corresponden a 38.001 votos válidos, de los cuáles el MAS obtiene el 91% (34.718), “casi el número de votos que le permitió a Morales evitar la segunda vuelta”
“Lo anterior es solo tomando en cuenta un análisis del 13,5% de las mesas de votación. Por el patrón encontrado, un estudio que abarcara un porcentaje mayor de actas, sin duda detectaría un mayor número de falsificaciones, adulteraciones y manipulaciones”, agrega.
Finalmente, establece que se enfocaron en el último 5% del conteo, dadas las rupturas en las tendencias de la votación, y encontraron el ingreso directo al cómputo oficial sin publicarlas a través del TREP, siendo que un 56% tuvo observaciones al final, un “porcentaje significativamente más alto que el promedio de la elección (37%)”.
Hay 40 delegados y 3 especialistas para evaluación, análisis y revisión
El procurador Wilfredo Chávez presentó, según reportó ERBOL, un proyecto para evaluar el cumplimiento del acuerdo suscrito entre la OEA y el Estado boliviano; el análisis del informe del organismo internacional; y la revisión de las actas electorales “por la democracia, justicia e historia”.
Al menos 40 personas, entre egresados o estudiantes de último curso de la carrera de informática de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y la Universidad Pública de El Alto (UPEA) serán los encargados de llevar adelante el trabajo además de tres especialistas en la Ley de Régimen Electoral. Se enviaron las respectivas invitaciones a estas instituciones para que puedan participar del proceso.
En una entrevista con El Deber, dijo que también la convocatoria es para delegados de mesa, jurados electorales de 2019, entidades de la sociedad civil y pueblo en general.
Agregó que se utilizará una red cerrada para comparar la información, mediante un método de medición.
El pasado mes, Chávez presentó un informe de la Contraloría donde desestimó el trabajo de la OEA y aseguró que “no hizo una auditoría” al cómputo oficial de los comicios de 2019, por lo que incumplió el acuerdo con Bolivia.
Para la oposición, esta tarea no está dentro de las competencias de un Procurador del Estado, ni tampoco enmarcadas en las normativas vigentes, siendo la atribución del órgano electoral y una muestra de la falta de independencia institucional e irrespeto al Estado de Derecho. Creemos envió una carta al presidente, Luis Arce, para pedirle exhortar a Chávez a no atribuirse facultades que no le corresponden.
En la misma línea, el presidente del TSE, Óscar Haussenteufel, explicó que una elección pasada no puede ser revisada y que si se eliminaron actas no tiene efecto por el principio de preclusión establecido.
A través de un comunicado, informó también de la publicación de la página web donde se encuentra el cómputo oficial con los resultados finales y las actas de las elecciones.
“El portal publicado aparece en el estado en el que se encontró el servidor respectivo”, indicó.
Al revisar este dominio digital aparecen los resultados de Bolivia y otros países, por departamentos, municipios y circunscripciones. También está la pestaña de actas donde se permite revisar las fotografías de las actas introduciendo el código del acta o la cédula de identidad. También se puede descargar una tabla de Excel.




