Medio: El Deber
Fecha de la publicación: miércoles 06 de octubre de 2021
Categoría: Representación Política
Subcategoría: Procesos contra autoridades electas
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Tomará el primer
vuelo para llegar antes de las 09:00 a las oficinas de la Fiscalía de La Paz. El
gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, ya tiene “los boletos
comprados” para ese viaje, informó ayer su abogado, Jerjes Justiniano, quien lo
acompañará junto a un reducido grupo de asistentes.
Ante este escenario, en el Ejecutivo se encendieron las alertas para
evitar incidentes. El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo,
reveló que reportes de inteligencia emitieron una advertencia sobre eventuales
riesgos contra Luis Fernando Camacho. “Existiría un grupo de personas
que quisiera atentar contra la integridad de Luis Fernando Camacho, sin
embargo, estamos desplegando todos los operativos de inteligencia para evitar
que esto suceda”, declaró la autoridad a la Red Uno.
Consultado sobre estos riesgos, el presidente de la Cámara de
Diputados, Freddy Mamani, también alertó que en El Alto “hay rabia” respecto
a la llegada de Camacho. “Puede ser que se genere un sentimiento profundo,
hasta tal vez una rabia de nuestros hermanos”, señaló Mamani y pidió evitar
acciones violentas. “Queremos decir al pueblo alteño que no hagamos que las
personas se victimicen por el hecho de que no se le vaya a dejar ingresar”,
añadió.
Pero para el diputado Anyelo Céspedes (MAS) el gobernador puede
generar “un autoatentado” una vez que esté en La Paz. “Ya no tiene el
respaldo de las instituciones y ellos mismos van a querer hacer un autoatentado
para seguir la línea de Jair Bolsonaro en Brasil. No olvidemos que Bolsonaro
llegó a ser presidente por un autoatentado”, afirmó el legislador en referencia
a la campaña electoral del mandatario brasileño.
Camacho fue
llamado a declarar en calidad de “denunciado” por la comisión de
fiscales que encabeza Omar Mejillones y que trabaja en la investigación de un
caso vinculado con terrorismo, sedición y conspiración, argumentando que esos
delitos pudieron haberse consumado con la renuncia de Evo Morales y por la
manera en la que Jeanine Áñez llegó a ser presidenta transitoria, el 12 de
noviembre de 2019.
Pero poco antes de esa dimisión, grupos afines al MAS se movilizaron en
el aeropuerto Internacional de El Alto para impedir que Camacho, entonces líder
del Comité Cívico de Santa Cruz, llegue a La Paz en el contexto de la
crisis política que estalló con las fallidas elecciones de ese año.
El presidente de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de El Alto,
David Inca,dijo que la declaración del gobernador cruceño está
vinculada con este caso y no así como las masacres de Senkata y Sacaba, cuando
fallecieron 20 personas. “Tal vez, Camacho sea convocado a futuro por esas
muertes, porque sus afirmaciones y acciones derivaron en esos actos de
violencia”, afirmó.
En todo caso, sectores sociales afines al MAS indicaron que se
pueden movilizar este jueves para exigir que Camacho responda ante la justicia por
el “golpe de Estado”, además de esas muertes.
“Ya estamos calientes, van a disculpar, pero (esos) cabrones quieren
dividir a Bolivia, no vamos a permitirlo, vamos a defender. Nuevamente
reiterar. Camacho no tengas miedo y enfrenta a la justicia boliviana. Da la
cara a Bolivia por las muertes de Senkata y Sacaba”, señaló Elber Rojas, el
máximo dirigente de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos
de Bolivia (Csutcb) en una rueda de prensa.
El líder campesino también protestó frente a los periodistas por el
paro del 11 de octubre convocado por cívicos y líderes políticos de la
oposición, además de otros sectores como los gremiales, que rechazan la
“persecución política” y el proyecto de ley contra la legitimación de
ganancias ilícitas que es cuestionado por eventuales vulneraciones a
la Constitución Política del Estado (CPE).
Rojas confirmó que su sector participará de otra gran movilización
prevista para el 12 de octubre y se estrelló contra los opositores, incluido el
gobernador de Santa Cruz. “Si quieren declarar guerra civil, que declaren, que
digan de una vez, nosotros vamos defender, vamos a enfrentarlo, no con las
armas que ellos han traído de otros países, con nuestras armas propias que
tenemos: los chicotes, las monteras, las huaracas, vamos a defendernos
como han defendido aquellos años Tupac Katari y Tomás Katari”,
advirtió.
El lunes, otros sectores campesinos del altiplano norte de La Paz
llegaron hasta la Plaza Murillo para pedir que Camacho sea juzgado por
la crisis de 2019 que la Fiscalía investiga bajo el denominativo de “golpe de
Estado”. Ante esas amenazas, la exdiputada Lidia Patty (MAS) pidió que el
líder cruceño “se apersone sin problemas” a declarar ante los fiscales del
caso.
Consultado sobre las alertas del Gobierno y las amenazas de otros
sectores sociales, el abogado de Camacho Jerjes Justiniano recordó que
el escenario en 2019 era similar y que en esta ocasión se asumió la decisión de
viajar a La Paz para prestar su declaración.
“En noviembre de 2019, cuando Luis Fernando Camacho quería ir La Paz,
habían amenazas contra su vida. Hubo gente que se aglomeró en la puerta del
aeropuerto. Exactamente lo mismo que dicen ahora, pero finalmente llegó a la
ciudad de La Paz. Tenemos que cumplir una orden fiscal más allá que la
consideremos injusta e ilegal o que este proceso sea inventado. Hay
que cumplir con la ley y por eso él estará allí”, señaló.
Desde la alianza opositora Creemos, la organización política que
respalda al gobernador, las recomendaciones se mantuvieron como la
pasada semana, pues no ven conveniente que Camacho se arriesgue.
“Los legisladores de Santa Cruz le decimos a nuestro gobernador que
cuando las leyes son injustas lo correcto es desobedecerlas; por lo tanto,
debemos privilegiar el principio del juez natural. El gobernador debe
adscribirse a este principio que es constitucional y no arriesgar su
vida, su integridad y su libertad en una circunstancia en la que en Bolivia
no existen para nada garantías, derechos y, menos, principio de legalidad”,
señaló la senadora Centa Rek.
Por este caso está detenida desde hace más de seis meses la
expresidenta Jeanine Áñez y dos de sus exministros. También están
en prisión los exjefes del último alto mando militar de Morales, incluido el
general Pastor Mendieta, cuya detención preventiva fue alargada por cinco meses
más.



