Medio: El Deber
Fecha de la publicación: domingo 03 de octubre de 2021
Categoría: Autonomías
Subcategoría: Autonomía Indígena
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El factor territorial es el punto que ha
estado presente en las 11 marchas de los pueblos indígenas de tierras
bajas y nunca ha sido resuelto, según el testimonio de Marcial
Fabricano, líder de la columna de la XI Marcha de los Pueblos Originarios de la
Amazonia, Oriente y Chaco Boliviano y vocero del Parlamento Indígena. El
dirigente habla con propiedad porque ha participado en cinco de las 11 marchas,
incluyendo la de 1990.
“Esta movilización se debe a que nos está
imponiendo una invasión, que viene siendo programada y promovida de las propias
estructuras del actual Gobierno. Esta marcha tiene como objetivo que el
Estado nos resuelva el aspecto territorial, porque queremos estar
seguros de vivir en nuestro hábitat sin zozobras”, apuntó el dirigente.
En esta caminata, que demoró 37 días en recorrer
más de 550 kilómetros entre Trinidad y Santa Cruz de la Sierra, también
participan unos 20 veteranos de la marcha de 1990. Según Fabricano,
es una réplica de la realizada durante el gobierno de Jaime Paz Zamora.
Esa vez fue importante, prosiguió el dirigente
beniano, porque por primera vez las naciones de tierras bajas tocaron las
puertas del Estado boliviano y también tuvo resultados porque, mediante
decreto supremo, fueron reconocidos como pueblos indígenas.
“La actual marcha es una réplica de lo que pasó en
1990, porque estábamos reivindicando territorio y se nos respondió con la
aprobación de un decreto supremo. Por eso, ahora estamos reivindicando
el trato y respeto alcanzado, además de que el Estado nos diga que va
hacer con nosotros”, dijo el dirigente del pueblo mojeño-trinitario.
Añadió por eso siente que sus derechos, reconocidos
por el Estado en la primera marcha, “están amenazados” a causa de las
ocupaciones de tierras promovidas desde el Instituto Nacional de
Reforma Agraria (INRA).
Motivados a marchar
Si bien la columna se movilizó en contra de las
ocupaciones territoriales en tierras bajas, están planteando una agenda
nacional de 16 puntos que contempla desde una redistribución del pacto
fiscal hasta la modificación parcial de la Constitución Política del Estado
(CPE), entre otros.
Uno de los integrantes de la actual columna y
cabeza de las movilizaciones por el Tipnis en 2011 y 2012, Adolfo Chávez, dijo
que el motivo que los llamó a adoptar esta medida de presión “es que no podemos
quedarnos mirando de palco como el Gobierno del MAS, utiliza su brazo
operativo, que es el INRA para apoderarse de nuestras tierras”.
Mencionó como ejemplo de esta denuncia lo que
ocurre con la comunidad Palo Hueco, ubicada dentro de la provincia Marbán
(Beni), donde se le han impuesto dos comunidades interculturales,
fraccionándola en tres partes, denunció. “Es territorio de campesinos
originarios que tienen registro de escuelas y más de 200 cabezas de ganado”.
Aseguró que la movilización, viene en son de paz, a
exigirle al Gobierno que anule esas resoluciones y que el INRA pueda
tener un director elegido por convocatoria pública.
Sin personas externas
Chávez destacó que el trabajo que realizó la
comisión técnica para concluir la Agenda Nacional y su posterior aprobación,
fue realizada sin el asesoramiento de Organizaciones No
gubernamentales (ONGs), como se lo hacía antes.
“Estamos en una nueva etapa donde hay líderes de
distintos niveles, refiriéndonos a las comunidades, que han estado en
resistencia para no doblegarse ante el autoritarismo del violador de nuestros
derechos. Por eso decimos que nuestra Agenda Nacional ha sido elaborada de
manera profunda con todos los marchistas, y sin la participación de ninguna
ONG, como en su momento donde había entre 20 y 30 asesores”, dijo uno de los
dirigentes de la XI Marcha Indígena que llegó el jueves a Santa Cruz.
Agregó que antes no había profesionales indígenas
que estaban capacitados para la elaboración de estos documentos,
por lo que ahora se están dando su propio lugar sin desmerecer el trabajo
profesional de los no indígenas.
“El haber dedicado tiempo a realizar un análisis
profundo, refleja el sentimiento de los hermanos que estamos marchando, en auto
valorarse para proponer y conjugar con la CPE, las leyes, los tratados y
convenios internacionales para que salga un documento inédito que
marcará una nueva etapa para las próximas generaciones de los pueblos
indígenas”, afirmó Chávez.
Diferencias
Las 11 movilizaciones, desde 1990, han tenido
diferentes tenores. Por ejemplo, la de 1996 tocó la titularidad de los derechos
de las naciones originarias respecto a sus derechos reconocidos, como las
titulaciones a través de la ley 1715, que les regulariza la tenencia de tierras.
Durante los primeros diez años de 2000, se marchó por una nueva Constitución,
para que Bolivia sea un país multiétnico y multicultural.
Una de las grandes diferencias entre esta y las
anteriores marchas, es que en las primeras movilizaciones eran solo de
Beni, pero ahora son naciones indígenas que representan a tres regiones.



