Medio: Opinión
Fecha de la publicación: domingo 03 de octubre de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Contenido
El debate alrededor de las teorías sobre si hubo “fraude”
o “golpe”, “resistencia civil extendida en 21 días” o “interrupción de la
democracia” emerge una y otra vez, conforme a nuevos relatos, nociones y
aproximaciones que van surgiendo y tomando espacio en la agenda social,
política y también cultural.
Lo sucedido en noviembre de 2019, cuando el expresidente
Evo Morales renunció al cargo y se fue del país para comenzar un exilio de un
año bajo el ala de Argentina, continúa trayendo tela. Entonces, el líder del
Movimiento Al Socialismo (MAS) debió cortar 14 años de mandato, señalado por
presuntas irregularidades en el proceso electoral de ese año.
La polarización en los relatos se ha trasladado a los
documentales, formato en el que se han instalado los discursos contrapuestos,
aunque también está aquel que intenta conservar las formas neutrales. Los
libros son otro mundo en el que se ha anclado el debate. Hay, por lo menos, 24
obras que grafican las antiparras no solo de escritores bolivianos, sino
también de actores políticos que decidieron sumarse a la corriente literaria
para “desfogarse” con sus testimonios o exponer una recopilación de los hechos
en forma cronológica.
“RESISTENCIA”
Existen alrededor de ocho libros que reivindican la
“resistencia” de las 21 jornadas. El eje central es la utilización de la
palabra “pititas” para exaltar la “lucha” cívica con el corte en las calles de
las capitales.
“Nadie se rinde. Una epopeya boliviana”, de Roberto Navia
y Marcelo Suárez, se centra en el protagonismo que tomaron los ciudadanos que
se levantaron contra el gobierno de Morales. “Ante un hecho como el que ocurrió
en el país, esta historia tenía que ser contada porque si no se las cuenta, se
las lleva el viento y se las olvida. Bolivia no la tiene que olvidar jamás.
Queremos que se sepa, no solamente en el país, también a nivel latinoamericano
y mundial”, dijo Navia, en entrevista con El Diario.
A fines de 2019, el periódico Página Siete publicó “La
revolución de las pititas”. El medio resume al respecto: “Hay que recordar que
la renuncia de Evo Morales se produjo el 10 de noviembre y que esta publicación
vio la luz el 19 de diciembre de aquel año, por tanto, su contenido es solo el
reflejo de lo que los periodistas vieron o escucharon durante aquella crisis,
sin que mediara tiempo para crear retóricas que nada tienen que ver con la
realidad”.
La obra se limita a juntar 34 crónicas que los
periodistas de ese diario fueron escribiendo conforme se suscitaron los
acontecimientos. El libro concluye sobre las “causas estructurales” de la caída
de Morales, el “fraude” y el motín policial, entre otros temas.
“El libro de las pititas”, lanzado en 2019, es una
recopilación de testimonios y poemas de varias personas que cortaron la vía
pública con cuerdas finas durante 21 días. "¿Quién se rinde? 14 años de
autoritarismo", del matemático Oscar Garrido, se une a la lista.
El ahora gobernador cruceño, Luis Fernando Camacho, sumó
su aporte con “21 días de fe”, lanzado en febrero de 2020, cuando aún era
cívico. Allí, el oriental reflexiona sobre la “lucha a favor de la democracia”,
teniendo en el centro la devoción religiosa. William Herrera explica su libro
llamado "La Revolución de las Pititas en Bolivia" de este modo: “La
publicación busca poner en evidencia la rebeldía democrática del pueblo
boliviano, que terminó con el gobierno autoritario de Evo Morales”.
El politólogo José Peralta presentó en marzo de 2020 su
ensayo “Rebelión y pandemia”. En una nota con este medio, el escritor dijo que
“el aporte es visibilizar el malestar de una clase media urbana politizada que
tiene como valor principal la libertad y como demanda política el respeto
a las reglas de juego, la alternancia en el poder y la igualdad política”.
En septiembre de 2020, el periodista Robert Brockmann
lanzó “21 días de resistencia, la caída de Evo Morales”; publicación en la que
enaltece la actuación de la sociedad con las llamadas “pititas”. En poco más de
600 páginas, Brockmann sintetiza los hechos del 23 de octubre hasta el 12 de
noviembre de 2019. Habla del exlíder cívico Luis Fernando Camacho, Jeanine Áñez
y Morales. Niega el discurso del “golpe”, resaltando que aquellos que
estuvieron en las calles y vivieron el proceso son conocedores de que se dio
una insurrección popular generada por el disgusto arrastrado desde el 21 de
febrero de 2016, cuando se realizó el referendo para consultar sobre la
reelección del expresidente.
GOLPE
Una de las obras que lidera la nómina de libros que
exaltan que en Bolivia hubo “golpe” es el de Evo Morales, titulada “Volveremos
y seremos millones”. En 208 páginas narra los momentos que vivió desde su
renuncia hasta su exilio en Argentina.
“Golpe de Estado en Bolivia. La soledad de Evo Morales”,
del exministro de Gobierno de Morales Hugo Moldiz, es la obra compartida en
septiembre de 2020 que critica las formas del mandato de Áñez. “El libro busca
exponer las razones teórico-prácticas de por qué podemos afirmar que en Bolivia
hubo un golpe de Estado el 10 de noviembre (…) y develar las principales
características de la naturaleza fascistoide del actual gobierno: autoritario y
represivo”, reza la descripción hecha por rebelión.org.
Jaime Choque, que nunca había elaborado un libro, se
aventuró a hacerlo y lanzarlo en septiembre de 2020. Lo llamó “Golpe de Estado
y fascismo en Bolivia”. En entrevista con OPINIÓN, el hombre, que se declara
masista y parte del “proceso de cambio”, señala que sintió temor al hacer
público su proyecto, puesto que aún estaba Áñez en el poder. Cuenta que la
imprenta que aceptó su obra le pidió que su nombre no saliera en los ejemplares
por miedo.
Choque recopila artículos y estudios que argumentaron que
“no hubo irregularidades” en 2019. “Lo organizamos en un cuartito cerrado.
Tanto era mi temor, que solo invité a ciertas personas. Allí sistematizo la
información sobre la no existencia de fraude”, refiere. En agosto de este año,
Choque sacó la segunda parte, titulada “Golpe de Estado y fascismo en Bolivia.
La recuperación de la democracia”.
En abril de 2021, Carlos Echazú presentó “Fascismo y
posverdad en Bolivia”, texto que bautiza como “de combate”. “La discusión no
es, en absoluto, académica. Es, más bien, política, puesto que debe conllevar
al procesamiento penal de los promotores y ejecutores del golpe”, invita al
análisis el autor. Luis Echazú, por su lado, compartió “Golpe fascista en
Bolivia”, en 2019.
En mayo se oficializó la presentación de “Nunca hubo
fraude electoral”, del exvocal del Tribunal Departamental Electoral de La Paz
Freddy Cayo. Humberto Claros, Carlos Moldiz y Vidal Laime escribieron juntos “Generación
Wiphala. Venganza jailona y redención popular”, mientras que Víctor Hugo
Vásquez propuso “Odiseas del golpe”.
Rafael Bautista encontró en “El ángel de la historia.
Genealogía, ejecución y derrota del golpe de Estado 2018-2020” al canal
mediante el que explica los “intereses internos y externos” de lo que considera
como ruptura constitucional.
El exministro de la presidencia Juan Ramón Quintana, con
“La contraofensiva imperial. 10 de noviembre de 2019. Anatomía de la violencia
y el saqueo”, intenta ir más allá de la discusión sobre si existió o no
“golpe”, pues él asume que aquello fue superado. Se concentra en desenmarañar
las características de ese evento. “Lo que discute el texto es qué
características del golpe se vivieron en Bolivia y las características del
régimen después de ello. Yo caracterizo al régimen (de Áñez) como
policíaco-militar”, explica a OPINIÓN.
Advierte que no se trata de un “testimonio en primera
persona”, sino que aborda un “conjunto de crónicas”. Quintana trabajó el texto
desde su condición de asilado en la residencia de México con el pseudónimo de
“Ernesto eterno”, en alusión al guerrillero argentino que fue parte de la
Revolución Cubana. “El rasgo central del asilo fue el asedio policíaco-militar.
En medio de eso se escribió el libro, haciendo abstracción de ese contexto.
Para evitar que tuviera una excusa de intervención del asilo, debí apelar al
pseudónimo”, dice.
El también exministro de Minería César Navarro elaboró su
texto “El fraude de la OEA y el golpe de Estado en Bolivia” desde su exilio en
México. Navarro condena la actuación de la Organización de los Estados Americanos
(OEA).
“Me puse a estudiar, no a leer, tanto el informe de la
misión de observación electoral en la OEA como los informes preliminares del
grupo de auditores del 10 de noviembre de 2019, y el informe final presentado
el 5 de diciembre de 2019. Una revisión detallada producto del estudio que
realicé en el exilio me permitió identificar que la misión hizo injerencia en
nuestra soberanía y una violación a la Constitución”.
También brinda un espacio para la autocrítica y concluye
que “con el referendo del 21 de febrero y la sentencia constitucional 084/2017
apuntaron a reducir el liderazgo histórico de Evo Morales a ser solo un
candidato electoral”.
“Es el testimonio de un militante al que le tocó vivir
diferentes momentos de la historia política de nuestro país (…) una múltiple
combinación de varios elementos determina la construcción narrativa de este
libro”, refiere.
El vocero de la Presidencia, Jorge Richter, se encuentra
visitando varias ciudades del país para presentar “El noviembrismo”. Allí apunta
a los hombres y mujeres que “trataron de cambiar los rumbos del orden político,
social y económico de Bolivia con formas violentas y poca amistad con las
maneras constitucionales”. “En ese afán murieron y mataron, torturaron y
sufrieron, pero está claro que murieron mucho menos de lo que mataron.
Sufrieron mucho menos del dolor que dejaron desparramado por nuestras
ciudades”, resume.
El periodista y escritor Fernando Molina reconoce dos
libros que recogen un poco de ambos discursos. Estos son “Crisis y cambio
político en Bolivia. Octubre y noviembre de 2019: La democracia en una
encrucijada”, de Fernando Mayorga, y “Nuevo mapa de actores. Polarización e
incertidumbre”, de Jan Souverin y José Luis Exeni. A este hilo se suma el texto
“La caída de Evo Morales, la reacción mestiza y el ascenso de la gente bien al
poder”, de Lorgio Orellana.



