Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: viernes 01 de octubre de 2021
Categoría: Autonomías
Subcategoría: Autonomía Indígena
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La marcha número 11 de los indígenas de tierras bajas llegó en las últimas horas a Santa Cruz, luego de 37 sacrificados días de caminata desde Trinidad, Beni. Los indígenas de 34 pueblos originarios que integran la columna tienen una plataforma de 15 demandas que se parecen mucho a las que se vinieron planteando en anteriores marchas de este tipo, lo que quiere decir que los avances logrados en la Constitución de 2009, no se han hecho realidad o simplemente han sido borrados por el MAS.
Entre las demandas más importantes figuran tierra y territorio, restitución del fondo indígena, dotación de 34 escaños especiales, abrogación de leyes y normas que afectan a los pueblos y naciones indígenas, autonomía indígena y justicia indígena, entre otros planteamientos.
Los indígenas de tierras bajas vienen realizando largas marchas desde el año 1990, en busca de su reconocimiento constitucional y la dotación de derechos especiales. La llegada al poder de un gobierno indígena, como se presentó el MAS en sus orígenes, dio paso a estas conquistas en la Constitución de 2009. Sin embargo, desde el año 2010, según se quejan los propios dirigentes originarios, esas conquistas fueron en retroceso.
Eso ocurrió en temáticas trascendentales como la Justicia Indígena, la autodeterminación de los pueblos, tierra y territorio, la participación política y la consulta previa.
Por ejemplo, la CPE establece igualdad de jerarquía entre la justicia ordinaria y la originaria, pero la Ley de deslinde jurisdiccional limita el sistema jurídico indígena.
La consulta que nació como vinculante, ahora dejó de serlo porque el Ejecutivo es el que decide si se hace tal o cual proyecto en territorios indígenas, lo que restringe el principio de autodeterminación.
La participación política quedó limitada a siete escaños, pero lo más importante es que se realiza a través de la intermediación partidaria del MAS, es decir, no es directa.
En el caso de tierra y territorio, no se concluyó el saneamiento y los pueblos indígenas constantemente denuncian avasallamientos por parte de los interculturales del MAS.
Como se puede ver, los indígenas tienen motivos para marchar y para demandar atención de un gobierno que se dice también indígena. Contrariamente a lo esperado, las autoridades del gobierno central han denostado la marcha que llegó a Santa Cruz, calificándola de política, derechista, financiada por el gobernador Luis Fernando Camacho, entre otros insultos. Por último, las autoridades de alto nivel se han negado a recibir a los marchistas para escuchar sus demandas, lo cual habla de su casi nulo compromiso con la causa de los pueblos indígenas.



