Medio: Opinión
Fecha de la publicación: martes 28 de septiembre de 2021
Categoría: Representación Política
Subcategoría: Procesos contra autoridades electas
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
Lo sucedido el viernes pasado, cuando un grupo de personas
bajó la wiphala de uno de los mástiles durante la celebración del aniversario
de Santa Cruz, acentúa la brecha discursiva entre el oficialismo y la oposición.
Ese día, el vicepresidente David Choquehuanca había asistido al acto, invitado
en calidad de presidente en ejercicio, ante la ausencia de Luis Arce. Pocos
minutos después de que la autoridad izara la wiphala, esta fue quitada. El
Gobierno, movimientos sociales, campesinos y originarios asumen aquello como un
“agravio”.
La tensión crece. El gobernador cruceño, Luis Fernando
Camacho, fue denunciado formalmente ayer por la bancada del Movimiento Al
Socialismo (MAS) de esa región, del mismo modo que el presidente del Comité
Cívico Pro Santa Cruz, Rómulo Calvo. El partido azul masifica un “wiphalazo” en
todo el país, con el objetivo de defender el emblema, mientras que los cívicos
del oriente exigen la renuncia de dos ministros.
En las pasadas horas, las Seis Federaciones del Trópico de
Cochabamba evalúa acciones para el desagravio. El exmandatario Evo Morales
explicó que una de ellas es llevar adelante una concentración en Cochabamba. La
otra es marchar desde Caracollo hacia La Paz.
Por su parte, la Federación Sindical Única de Trabajadores
Campesinos de Omasuyos Ponchos Rojos, de La Paz, y Bartolinas Sisa están en
alerta. Ambas agrupaciones solicitaron que quienes retiraron la wiphala sean
sancionados penalmente. La Federación Especial de Trabajadores Campesinos del
Trópico tuvo un ampliado en el que determinó exigirle al Ministerio Público
“actuar de oficio y tomar acciones legales” contra Camacho, Calvo y otros.
Bartolinas dio un plazo de 72 horas para que el Ministerio Público “actúe”.
AGRESIONES
A primeras horas de la mañana, sectores que reivindican la
wiphala se concentraron en la Plaza Murillo, donde se produjeron altercados.
César Dockweiler, quien en las elecciones subregionales de este año candidateó
para la Alcaldía paceña por el oficialismo, formó parte de las movilizaciones
“permanentes y pacíficas”. Todo empezó luego de las 10:00.
Los diputados Ingvar Ellefsenson y Miguel Roca, de Comunidad
Ciudadana (CC), denunciaron haber sido agredidos por afines al MAS. A Roca lo habrían
pateado y Ellefsenson habría sido arrinconado. Según imágenes, Roca también fue
golpeado con banderas.
El líder de CC, Carlos Mesa, criticó el hecho. “El MAS
incrementa la violencia, el acoso y el hostigamiento contra quienes creemos y
practicamos la democracia”, reza una parte del tuit.
6 DENUNCIADOS
La bancada masista de Santa Cruz presentó ayer seis
denuncias formales ante la Fiscalía en contra de Camacho, Calvo, el diputado
José Carlos Gutiérrez, el ciudadano Adalid Farel, y las asambleístas Lisseth
Durán y Keila García. Los acusa por presunto “ultraje a los símbolos patrios,
racismo y discriminación”.
“Con el fin de homenajear al departamento en su
efemérides, primeramente tomó la palabra el señor alcalde Jhonny Fernández y
luego Luis Fernando Camacho, quien de manera irrespetuosa, racista y
discriminatoria le negó y restringió la palabra a la primera autoridad del
Estado (entonces, Choquehuanca)”, dice parte del comunicado.
EXIGE RENUNCIAS
El cívico Calvo acusó que, a su entender, existe un “montaje”
y una provocación por parte del Gobierno en el caso de la wiphala, por lo que
ha pedido la renuncia de los ministros Iván Lima (Justicia) y Eduardo del
Castillo (Gobierno).
“El centralismo nuevamente ataca y ofende a Santa Cruz y a
los cruceños. En un evidente acto de provocación e incitación a la violencia,
montaron un conjunto de acciones buscando la reacción de la ciudadanía, que
indignada de tanto insulto y menosprecio, reaccionó de una manera digna y,
además, enmarcada en la legalidad”, citó Erbol.
Sobre la agresión hacia un dirigente del Consejo Nacional de
Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq) en el aniversario de Santa Cruz, Calvo
dijo que era un “policía disfrazado de indígena”, por lo que descartó
“racismo”. “Fue denunciado este falso indígena por usurpación de funciones y
públicamente se dio a conocer su nombre por no ser representante”.
Por su parte, el Ministerio de Justicia le pidió un informe
a la Cancillería para argumentar la posible denuncia contra Camacho. El
viceministro de Justicia y Derechos Fundamentales, César Siles, explicó, en
entrevista con La Razón, que si bien existen como evidencia los videos, han
solicitado el documento al despacho de Relaciones Exteriores, tomando en cuenta
que las autoridades siempre se desplazan con protocolos.
El Gobierno, por su parte, entiende que es “indefectible”
que se cursen procesos penales en contra de quienes propiciaron la quita de la
wiphala.



