Medio: El Deber
Fecha de la publicación: lunes 20 de septiembre de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
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Sectores afines al MAS expresaron, en varios escenarios, la
decisión de tomar las calles ante la posibilidad de una “rearticulación” de las
plataformas ciudadanas que ahora exigen una reforma judicial y el cese de la
“persecución política”, además de la liberación de presos detenidos acusados de
“terrorismo”.
Ante este escenario, Guillermo Paz, quien es parte de las
plataformas ciudadanas del 21F, informó que pidieron garantías al Ministerio de
Gobierno y la Policía para evitar actos violentos y daños personales, tal como
ocurrió el 5 de agosto en el atrio de la Universidad Mayor de San Andrés de La
Paz.
El activista señaló que forma parte de un movimiento
ciudadano que se mantiene vigente desde 2016, cuando el MAS promovió un
referéndum para buscar ampliar el mandato legal de Evo Morales. No nos
ocultamos; no estamos como estos grupos de choque que usa el MAS en una línea
que cada día es mucho más radical y más violenta”, afirmó y anticipó que en
breve volverán a sembrar “el mojón de la democracia” frente al Tribunal Supremo
Electoral (TSE) para reemplazar al que fue quemado a fines de 2019.
“Respetamos los símbolos que ellos tienen, como la estatua
del Che Guevara que está en El Alto; les pedimos que también respeten nuestros
símbolos”, dijo.
“Nunca más nos van a encontrar esas arremetidas golpistas ni
desorganizados ni desmovilizados. No vamos a provocar ningún tipo de reacción
violenta, pero vamos a disputar las calles”, anunció la activista Canela
Crespo, en representación de la coordinadora de organizaciones, colectivos y
bloques urbanos que mantendrá una vigilia permanente en La Paz.
Además, un grupo de dirigentes del MAS presentó una lista de
34 políticos y personalidades, a las cuales consideran “golpistas” y que deben
ser detenidas.
“En su mayoría no están encarcelados. Las bases nos indican
que deben ser detenidos, por lo tanto el Ministerio de Gobierno debe hacer su
trabajo, dijo Eddy Loza, dirigente del MAS de La Paz.
La expresidenta Jeanine Añez lidera la lista, pero también
aparecen políticos opositores, activistas, periodistas, entre otros, incluyendo
hasta el exdirigente alteño Roberto De la Cruz. También está el presidente del
Comité Cívico de Santa Cruz, Rómulo Calvo, además del abogado Jorge Valda, que
asesora a la entidad cruceñista.
“Esto nos da más fuerza para continuar con la tarea de
seguir denunciando los abusos y pedir la libertad de los presos políticos”,
señaló Valda quien consideró que existe una nueva etapa de persecución política
que está promoviendo el MAS a los opositores.
Además de la coordinadora, otros dos colectivos ciudadanos
se presentaron como “guerreros” para defender al gobierno de Arce. Por una
parte, “el ejército guerrillero” Wila Luch’us (gorros rojos) emergió vinculado
a la agenda del MAS. En abril se presentaron los Guerreros de la Wiphala.
El sociólogo Franco Gamboa consideró que el Gobierno debe
garantizar el derecho a la protesta, observando “que no existan amenazas contra
la seguridad de las personas ni acciones delictivas”.
Valda afirmó que en 2019, el MAS ya había apelado a
movimientos irregulares y armados.



