Medio: El Deber
Fecha de la publicación: lunes 13 de septiembre de 2021
Categoría: Organizaciones Políticas
Subcategoría: Democracia interna y divergencias
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Tras el congreso orgánico del Movimiento Al Socialismo
(MAS), que definió un pleno respaldo al gobierno del presidente Luis
Arce, las tensiones volvieron al interior del gobernante Movimiento Al
Socialismo (MAS). Esta vez, además de la corriente renovadora que suele
incomodar al núcleo del partido donde está Evo Morales, también se notaron
fricciones entre organizaciones urbanas y rurales.
A esto se suma la reaparición del diputado Rolando Cuéllar
(MAS), un seguidor confeso de David Choquehuanca, el vicepresidente que representa
el ángulo más conciliador del partido gobernante.
Cuéllar cuestionó al entorno de Evo Morales y luego insistió
en la renovación interna. “Es tiempo de evaluar lo que hizo el exministro
Carlos Romero en 2019 para evitar el golpe”, afirmó y acusó al exministro
Juan Ramón Quintana de “negligente” ante los sucesos de ese año y que ahora son
parte de varios procesos legales.
Esta posición surgió el viernes cuando las posturas de
Choquehuanca y Morales, expresadas el 3 de septiembre en la inauguración del
congreso de mujeres interculturales de Bolivia, estuvieron marcadas por
alusiones de la crisis de 2019.
El politólogo Marcelo Arequipa cree que estas nuevas
tensiones no implican que existan dos proyectos políticos al interior del
partido. “Veo a un Evo que ha podido modificar el estatuto de
acuerdo con su propuesta, y a un David metido en otra agenda”.
Arequipa también cree que existen tensiones derivadas de una
polarización social, entre lo urbano y rural. “El MAS cambia el estatuto y
le da prioridad al Pacto de Unidad, que son más organizaciones del área
rural, y Evo, para intentar unificar constituye el Estado Mayor del Pueblo con
organizaciones urbanas”, apuntó el especialista.
En este escenario, el MAS prepara para los próximos
días una estrategia “de unidad” para denunciar una supuesta
desestabilización contra Luis Arce con las demandas de otros sectores sociales
como las que expresan los indígenas de las tierras bajas.
“En Bolivia hay una conspiración. Hay una intención de
hacerle creer al pueblo que el gobierno de Arce es malo. Nada es
casualidad, ni la marcha de los indígenas ni el pronunciamiento de
organismos internacionales. Eso en los siguientes días vamos a poder comprobar.
Es la estrategia de la derecha y eso ha pasado en Ecuador y en Brasil”, afirmó
el diputado Renán Cabezas.
El jefe de bancada de Creemos en la Cámara de Diputados,
Erwin Bazán, aseguró que “en estos momentos el sistema democrático está en
riesgo” debido al proyecto hegemónico del MAS que está afectado el
estado de derecho con los juicios de responsabilidades y la
persecución judicial contra los opositores.
Morales, quien estuvo en Cuba, prevé evaluar este
escenario político con la cúpula del MAS.



