Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: sábado 11 de septiembre de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
El vocero presidencial Jorge Richter afirmó que el golpe de
Estado de 2019 no fue gestado con base en una coyuntura breve luego de las
elecciones del 20 de octubre de ese año, sino que fue cuidadosamente
planificado por varios actores.
“Lo que ocurrió en noviembre de 2019 con el golpe de Estado
fue una ruptura constitucional, un hecho que no fue casual ni una coyuntura
conflictiva, como se quiso instalar en el país. Siempre nos quieren trasladar
al 21F (referendo del 21 de febrero de 2016) al tratar de distribuir
responsabilidades y encontrar en los meses posteriores y hasta hoy un empate histórico
que permita asegurar la impunidad para los promotores”, dijo en su informe
sobre los hechos de violencia y vulneración de los derechos humanos ocurridos
entre el 1 de septiembre y 31 de diciembre de 2019, vía Zoom.
Destacó el papel de Luis Almagro, secretario general de la
Organización de Estados Americanos (OEA), cuando en mayo de ese año se trató de
ganar la confianza de Evo Morales para traer la misión de observadores para
controlar esas elecciones.
Otro aspecto fue el cabildo en Santa Cruz, el 4 de octubre,
con dos consignas: desobediencia civil y no reconocimiento de los resultados.

Ahí se instaló la retórica de fraude electoral y no
acatamiento de los resultados si favorecían al partido de gobierno.
Este discurso fue replicado en otros departamentos.
“Ésta es una transgresión a la legalidad”, dijo. La noche de
la elección, la OEA construyó otra narrativa de duda alegando la paralización
de la Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP).
Al día siguiente aparece Carlos Mesa y dice que hubo un
fraude monumental con el objetivo prioritario de generar la indignación
colectiva amplificada por comités cívicos y otros organismos internacionales.
Posteriormente se concretó el motín policial y los pedidos
de renuncia de Evo Morales.
Aunque no estaba contemplado en el acuerdo, la OEA entregó
un informe preliminar y el final recién lo hizo llegar el 4 de diciembre, con
Añez ya como presidenta.
“El pedido de renuncia de las FFAA fue determinante”,
afirmó.
Jeanine Añez interpretó de manera personal el reglamento del
Senado para proclamarse presidenta de la Cámara Alta y la Constitución para
activar la sucesión presidencial.
“Se proclamó presidenta del Estado, que no es lo mismo que
la proclamación”, apuntó.
Las masacres
Las horas sucesivas fueron de tensión y enfrentamientos,
entonces se manifestó la represión de policías y militares (Senkata y Sacaba)
para terminar con la resistencia al gobierno de facto.
Hubo más de 30 ejecuciones extrajudiciales, 800 heridos y
más de 1.000 detenidos.
“Hay dos momentos diferenciados: los enfrentamientos entre
civiles con inacción de la Policía y los instrumentalizados desde las fuerzas
represoras del Estado con la violencia que ejercen. Fue un golpe de Estado para
sostener el gobierno inconstitucional”, manifestó.
Destacó la importancia de los juicios ordinarios por la
ruptura institucional y de responsabilidades por las masacres y violación de
los derechos humanos.



