Medio: El Deber
Fecha de la publicación: miércoles 01 de septiembre de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
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El contralor Henrry Ara defendió ayer las
capacidades técnicas de su institución para realizar una auditoría
electoral, luego de haber señalado que el Informe de Integridad que presentó la
Organización de Estados Americanos (OEA) no cumplió con el pacto establecido
con el Estado respecto a los fallidos comicios de 2019.
De hecho, esa opinión técnica ya fue emitida, según reveló
la autoridad, a requerimiento de la Procuraduría General del Estado y la Cámara
de Diputados, dominada por el MAS. El pronunciamiento de Ara salió a la luz 22
meses después de las elecciones, cuyos resultados fueron revisados por la OEA a
través de un procedimiento respaldado por la Unión Europea.
El organismo interamericano detectó “manipulación dolosa” de
los datos en las elecciones de 2019 para permitir que Evo Morales no
tenga que participar en una segunda vuelta electoral con Carlos Mesa.
El informe de la OEA también halló falsificación de las actas y serios
problemas en la cadena de custodia de los votos.
“Hemos podido evidenciar que no se cumplió con el
convenio, puesto que este establecía en su parte fundamental que la OEA iba
a realizar una auditoría pronunciándose sobre el cómputo final, sobre la
revisión de actas y presentando datos estadísticos sobre el resultado de las
elecciones, además, debía utilizarse normativa boliviana”, explicó el
contralor.
El abogado constitucionalista Carlos Börth observó que los
aspectos electorales y los acuerdos internacionales están fuera de la
competencia de la Contraloría, cuyo mandato tiene que ver con la
transparencia de los fondos públicos a través de la Ley 1178, también
conocida como Safco.
Ara insistió que la entidad cuenta con “los únicos
profesionales capacitados” para hacer auditorías, razón por la que plantean
modificar esta normativa de manera “que se puedan ampliar sus
competencias” a otras áreas.
De este modo, recalcó que el trabajo del organismo
internacional “carece de los elementos técnicos de una auditoría”, pues, “más
parece un informe hecho por gente experta en elecciones, pero no en
auditoría”, como tal.
El procurador Wilfredo Chávez solicitó a la
Contraloría hacer una “verdadera auditoría” a las elecciones anuladas
de 2019. En ese marco, retó a revisar las 35.000 actas de ese proceso electoral
para constata que “no hubo fraude”.
Polarización
Tras la victoria de noviembre de 2020, el gobierno de Luis
Arce y el MAS desplegaron varias estrategias para desactivar el caso
fraude que el Ministerio Público instaló el mismo día que se conoció
el informe de la OEA, según el comunicado del 10 de noviembre.
Precisamente, la Fiscalía pagó $us 30.000 al
laboratorio Bisite de la Universidad de Salamanca para una pericia
informática. Los especialistas, que trabajaron con evidencias proporcionadas
por la Fiscalía, no hallaron rastros de “manipulación”, aunque el director der
esa entidad, Juan Manuel Corchado, afirmó que “se cometieron errores imperdonables”.
El Gobierno también quiere denunciar el acuerdo con
la OEA en la Corte Internacional de Justicia.



