Medio: El País
Fecha de la publicación: lunes 30 de agosto de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
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El Gobierno nacional acudirá a las instancias que sean necesarias para
demostrar que el informe de la Organización de Estados Americanos (OEA), sobre
las elecciones fallidas del 20 de otubre de 2019, se elaboró de manera sesgada
y sin cumplir parámetros internacionales.
Así lo indicó el ministro de Defensa, Edmundo Novillo (EN), en una
entrevista con el diario El País. La autoridad apoya la solicitud de la
Procuraduría General de revisar las 35.000 actas que fueron observadas en
octubre de 2019, pues considera que verificando “acta por acta” se sabrá si
realmente hubo o no la alteración de votos.
Esa labor, recalcó, la deberá realizar una instancia total y
absolutamente imparcial, y sobre todo confiable.
El País (EP): El
Gobierno ha refutado la auditoría de la OEA sobre las elecciones del 2019. El
Procurador asegura que no se siguieron parámetros internacionales. ¿Por qué se
hace esta observación a más de un año de ese proceso electoral?
EN: Hay que
entender que la crisis sucedida entre octubre y noviembre de 2019 ha sido una
crisis que fue, ante todo, planificada años anteriores, no solo por civiles,
por políticos, no solo por otras instituciones, como la Policía y las Fuerzas
Armadas, como además por otros gobiernos del mismo pensamiento fascista,
derechista y pro imperialista, como el gobierno de Argentina con (Mauricio)
Macri o de Ecuador con Lenin Moreno, esto fue planificado y trabajado muy
cuidadosamente. Participaron incluso algunos periodistas, porque en ese tiempo
se tenía un guion único, sin una contraparte que pueda aclarar, refutar, que
pueda tener una idea divergente a los hechos que sucedían en ese momento.
En ese entendido, por responsabilidad con el pueblo, con la historia,
con la comunidad internacional, no el Gobierno como Gobierno, si no como
militantes del Movimiento al Socialismo, vamos a recurrir a todos medios y
mecanismos con la única finalidad de que se llegue a la verdad material, real y
objetiva de los hechos. No solo una verdad mediática, si no una verdad
comprobada, irrefutable. Y en ese objetivo se van a recurrir a todos los medios
posibles, porque tenemos la altísima responsabilidad como militantes del MAS de
que esto se esclarezca.
En ese entendido, yo debo ponderar la iniciativa que han tomado los
diputados del MAS, asimismo la Procuraduría, para solicitar a la Contraloría
General del Estado, que es la única instancia de control
administrativo-gubernamental sobre los actos públicos reconocida por la
Constitución, esta consulta. Y la Contraloría General del Estado no podía
negarse a responder estas consultas que se han realizado.
Y hay que aclarar eso, no es propiamente una auditoría lo que ha hecho
la Contraloría, sino que ha absuelto una petición de informe escrito y se ha
referido propiamente al acuerdo suscrito en aquel momento de octubre, entre la
OEA y el Gobierno de Bolivia en ese momento, para realizar el análisis de
integridad electoral de las elecciones generales de 20 de octubre, y si se
cumplió en los términos y alcances expresados.
Este acuerdo es una especie contrato y la Contraloría lógicamente que
ha hecho un análisis de este acuerdo y se ha pronunciado a ese hecho, de que si
el acuerdo ha sido llevado a cabo conforme a los puntos estipulados para llevar
adelante este análisis de integridad.
2.- ¿Qué tipo
parámetros obvió la OEA?
EN: Este
acuerdo estaba basado en que se realice una auditoría al cómputo oficial de
votos de las elecciones generales de octubre de 2019, pero, además, también
dice que la auditoría se concentrará en la jornada electoral y bases
posteriores. Asimismo, también dice que un equipo de expertos internacionales
desarrollará funciones de auditoría electoral sin el menoscabo de las
organizaciones del Estado, de la independencia y la autonomía del órgano
electoral.
Entonces, aquí surge un punto muy importante, que este equipo de
expertos internacionales entregará como resultado del informe una auditoría
electoral al Secretario General de la OEA, que, además, lo enviará al Estado
Plurinacional de Bolivia por los canales diplomáticos.
Y aquí va el tema de fondo de este acuerdo. El punto 6 de este acuerdo
dice que el resultado del informe de auditoría, repito, de auditoría, será
vinculante para las dos partes. Entonces, la iniciativa que tuvo la Cámara de
Diputados, así como también el Procurador, es ver si el documento, el informe
expedido por la OEA, ha sido realmente una auditoría.
Y la conclusión a la que se llega es que esto no ha sido una auditoría,
es un informe de expertos internacionales, pero ellos definen sus propios
parámetros de manera discrecional hacia donde quieren llegar, y esta
discrecionalidad es la que está siendo cuestionada.
La auditoría, propiamente, de un acto público, de un hecho administrativo,
tiene parámetros normativos de carácter internacional y eso está absolutamente
claro, porque esas normas se las conoce en el ámbito internacional y todo
auditor sabe que se las conoce como Normas Internacionales de Entidades
Fiscalizadoras Superiores 400 ISSAI y, además, todas las auditorías se
desarrollan de manera internacional conforme a las Entidades Fiscalizadoras
Superiores, que también tienen su sigla, INTOSAI. Es decir, que las auditorías
deben estar basadas en este parámetro normativo.
Si hacemos un análisis del trabajo que ha realizado la OEA, concluimos
que definitivamente no es una auditoría, es una opinión discrecional de
expertos, entre comillas, en procesos electorales, que han discrecionalmente
definido el alcance, el marco, el método y los puntos a los que querían llegar.
En ese entendido, hay que dejar bien claro, la verdad, aunque tarde,
llega. La justicia, aunque tarde, llega. Y cada vez más esto se tiene que
esclarecer. Entonces, la voluntad está en cada uno de nosotros, en que se
establezca con total claridad qué es lo que ha sucedido, porque este documento,
este informe, ha sido la base esencial para que se provoque una convulsión,
para tomar el Gobierno de manera inconstitucional, es decir, de facto. Y este
documento es el que han mostrado ante la ciudadanía como un documento que
supuestamente demuestra que hubo fraude y en ninguna parte del informe utiliza
el término de fraude.
Esto es lo que refutamos y lo que queremos es que se establezca la
verdad, esto es lo que nos motiva, lo que nos lleva a la convicción de que debe
saberse la verdad material de los hechos.
EP: ¿Revisar las
35.000 actas observadas de las elecciones del 20 de octubre de 2020 dará esta
certidumbre? Porque es lo que propone el Procurador
EN: Hay tres
tipos de auditorías, que está definido en el marco internacional, la auditoría
financiera, la operacional o de gestión y la auditoría de cumplimiento o
especial. La auditoría que corresponde al proceso electoral es la especial o de
cumplimiento, quiere decir que lo que hay que verificar es todo el proceso
integral, global, es decir, todo. Y ahí el todo son las 35.000 actas, para ver
de manera objetiva, real, si esas actas tienen validez, no tienen validez, son
nulas, porque aquí se ha atentado contra la voluntad soberana del pueblo y eso
es muy grave. Porque lo que se ha hecho es desconocer la voluntad soberana del
pueblo con un supuesto fraude generado por una movilización y secundada por
muchos medios de comunicación.
En ese sentido, la única forma de establecer la veracidad de los hechos
no es revisando unas cuantas actas, como lo ha hecho la OEA, eso es muy
parcial, eso es, además, muy dirigido. Lo que corresponde es revisar todas las
actas y de todas las actas es saber cada partido cuánto ha obtenido y qué porcentaje
estuviera cuestionado y por qué. Porque el acta es el documento más importante
de un proceso electoral, por qué, porque en cada mesa, los sufragantes, el
jurado electoral, los delegados de los partidos políticos y el miembro del
órgano electoral, públicamente, hacen el conteo, y una vez realizado el conteo
registran y estos registros están avalados para su autenticidad, para su
validez, por las autoridades electorales. Estas actas deben revisarse todas,
con la finalidad de saber si hubo alteración de votos, perjudicando a un
partido para favorecer a otro, que eso ya configuraría un hecho de fraude.
Esto es lo que hay que establecer, y si se establece eso, hay que ver
con cuánto de votos se le ha perjudicado de votos válidos y se ha favorecido al
otro. En ese entendido, eso es lo que debería haberse hecho, para ser una
auditoría y para que tenga todo el alcance, pero eso no hizo la OEA.
La OEA solo ha hecho de un segmento muy parcial, muy limitado y
exageradamente interesado en algunas actas. Por eso es que el Procurador ha
manifestado que hay que ver las 35.000 actas y sobre esa base, objetivamente,
hay que llegar al establecimiento de la verdad, si hubo o no lo que han acusado
para desconocer la voluntad popular. Emergente de ese hecho ha venido un gobierno
de facto, las masacres y hubo todas las consecuencias que sabemos.
EP: ¿Y a qué
instancia le compete realizar todo este proceso de revisión?
EN: Yo considero
que hay que definir una instancia total y absolutamente imparcial, y
confiable. Yo considero que estas 35.000 actas que se deben revisar de manera
imparcial y transparente. Esto qué quiere decir, que cada acta que se revise
tiene que ser público, abierto a la ciudadanía, para que sepa, acta por acta,
cuál era la valoración que debía realizar la OEA y no lo ha hecho.
EP: ¿Se seguirán
acciones contra esta comisión de la OEA que elaboró el informe sobre las
elecciones de 2019?
EN: Mire estos
han sido tan vivos para incendiar el país, que me ha sorprendido. La viveza
criolla ha podido más en ellos, porque son expertos internacionales, que han
suscrito un acuerdo de inmunidad. O sea que, si es que el informe iba a ser
cuestionado de irregular, de ilegal, ellos tienen el convenio de inmunidad, de
que no se les puede juzgar ni procesar a los expertos.
Pero el que ha generado todo esto y ha formado parte de este plan sin
duda es (Luis) Almagro, porque él promueve y es el que firma todos esos
acuerdos y ahí nosotros consideramos que Almagro es cómplice de todo lo que ha
sucedido en Bolivia, del invento del fraude, del documento que es apócrifo, un
informe que no es una auditoría, para generar toda esta documentación que fue
la base, el argumento, que ha llevado a que se realicen todos estos actos
ilegales, como asunción de un gobierno inconstitucional, como las muertes.
Entonces, aquí tiene que haber responsables, porque esto no puede
quedar impune, porque no se puede tramar de esa manera tan macabra, desde un
organismo internacional que sabemos que es servil a los Estados Unidos, pero
este servilismo tiene que tener su límite y en este caso también sus
consecuencias. Y esa es la tarea, para que no vuelvan a cometer este tipo de
cosas en otros países.
Vuelvo a decir, tarde o temprano se va llegar a saber la verdad y cada
vez más se va esclareciendo. Este informe es la punta, es el inicio, es la luz
para demostrar que el tal fraude no ocurrió. No hubo auditoría, fue un informe
de expertos que estaba orientado, dirigido, manipulado mañosamente, porque
se tenía el plan de generar el golpe de Estado.



