Medio: El Deber
Fecha de la publicación: martes 31 de agosto de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
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El procurador Wilfredo Chávez insistió ayer con la propuesta de
revisar, una a una, las actas electorales del escrutinio de las fallidas
elecciones de 2019 y descartó involucrar a organismos internacionales en este
procedimiento.
“Lo que queremos es zanjar esto en Bolivia y no dejarlo a un árbitro de
afuera. Los bolivianos tenemos que ver qué ha pasado, como cuando
pasa en la casa con los hijos, los bolivianos (lo veremos) en nuestra familia.
En ese sentido, estamos lanzando esta convocatoria y este desafío a las fuerzas
políticas y esperemos que se sumen”, dijo Chávez en contacto con medios
periodísticos.
Un año y nueve meses después de las elecciones, la autoridad anunció el
domingo que en los siguientes días se revisarán las 35.000 actas de 2019, que
están digitalizadas en el Tribunal Supremo Electoral (TSE) “para terminar con
la teoría del fraude”.
Chávez había presentado un informe de la Contraloría que
descalifica el trabajo que realizó la Organización de Estados
Americanos (OEA) que halló irregularidades y “manipulación dolosa” en
servidores, así como adulteración de actas que procesaron la información
electoral en favor de la candidatura de la cuarta reelección de Evo Morales.
La propuesta de Chávez generó reacciones en el escenario político y
despertó al TSE. Ayer, Óscar Hassenteufel, presidente de esta institución aclaró:
“Los actos de un proceso electoral ya concluido no se pueden revisar. Mirar
unas actas no tiene efecto sobre el principio de preclusión,
establecido legalmente ni tampoco puede modificar acto alguno de los que ya se
hubieran realizado”.
En todo caso, el presidente del TSE aclaró que la consulta de esas
actas es libre y no requiere de ningún permiso especial, pero
subrayó que la entidad desconoce el propósito del plan del procurador o “a que
apuntan esas revisiones”.
Hassenteufel recordó que fue la Fiscalía la que comenzó con las
investigaciones del posible fraude electoral y señaló que el TSE no
comentará sobre las valoraciones que hizo la Procuraduría sobre la
validez o no de la auditoría de la OEA sobre los comicios de 2019.
“No sería una auditoría ni en Bolivia ni fuera de Bolivia. Vamos a
entender por auditoría electoral, y me remito al punto del acuerdo con la OEA
que señala que ‘se hará conforme a las normas nacionales’”, afirmó
ayer el ministro de Justicia, Iván Lima, respecto al informe que hizo la
Contraloría.
La semana pasada, el Gobierno llevó el caso fraude a una sesión
extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos
(OEA). Allí, el canciller denunció la “injerencia” del secretario general Luis
Almagro, mientras que Lima reclamó respeto de las decisiones del sistema
judicial boliviano que validó la pericia de una entidad vinculada con
la Universidad de Salamanca para descartar “manipulación informática” en 2019.
Ese día, Almagro defendió el informe de la OEA y planteó la posibilidad
de llevar este caso a un tribunal internacional de controversias,
que no especificó.
El expresidente Jorge Quiroga afirmó que el Gobierno fue derrotado en
la OEA, mientras que Carlos Mesa, líder de Comunidad Ciudadana, afirmó
que los informes que exhibe el Gobierno “no taparán el fraude monumental”.



