Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: domingo 29 de agosto de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Bolivia sigue sumando indicios de que el informe de la
Organización de Estados Americanos (OEA) fue una herramienta política utilizada
por Luis Almagro como pólvora para detonar el golpe de Estado en el país,
acción que tuvo como consecuencia nefasta la muerte de decenas de bolivianos.
Desde hace varios meses, las pruebas y evidencias se van
sumando. Desde las denuncias realizadas por autoridades como el presidente Luis
Arce, el canciller Rogelio Mayta y otros, las investigaciones en contra de este
documento aumentan. Sumaron, con la presentación de la Universidad de
Salamanca, siete publicaciones que indican que hubo un pésimo trabajo por parte
de los veedores de la OEA en las elecciones de 2019 y ahora un nuevo indicio
muestra otra prueba de estos hechos.
La Contraloría General del Estado advirtió que la Secretaría
General de la OEA no cumplió con el acuerdo suscrito entre el Estado
Plurinacional de Bolivia a través de la Cancillería, toda vez que no consta un
pronunciamiento sobre el total del cómputo oficial de votos de acuerdo a lo
comprometido.
“Un informe oficial de la Contraloría ha destapado que no ha
habido jamás una auditoría. Nosotros vamos a iniciar lo que corresponda con
relación a este informe para que se sepa la verdad en el foro que sea necesario,
para que este tema no quede en la impunidad (…). La Contraloría General del
Estado ha demostrado con carácter objetivo que jamás ha habido un informe de
auditoría, jamás el pueblo boliviano ha conocido una auditoría de la OEA”,
manifestó al respecto el procurador General del Estado, Wilfredo Chávez.
La autoridad detalló que el informe presentado por el
secretario general de la OEA, Luis Almagro, no verificó ninguna de las 35 mil
actas del cómputo oficial de manera objetiva. Se suma a este hecho que no se
cumplieron los plazos establecidos, entre muchos otros detalles que dejan claro
que el informe de supuesto fraude, utilizado por la oposición para generar
movilizaciones, no fue más un pretexto planificado para impedir que Evo Morales
asuma la presidencia luego de ganar las elecciones.
Hoy en día, pese a toda la documentación, la oposición aún
trata de posicionar un falso discurso, arguyendo que la OEA es una instancia
imparcial, cuando en la misma reunión extraordinaria que se llevó a cabo hace
pocos días se demostró que no es así, y con el pasar del tiempo se van sumando
varias voces que exigen aclaración el tema.
Actualmente, existen varias voces internacionales que están
en contra de la gestión de Almagro, siendo que su postura política es clara y
arremete en contra de países con pensamiento diferente al de los Estados
Unidos, tales como Venezuela, Cuba, Bolivia, entre otros.
La solicitud del país es clara al exigir que, incluso por
moral, Almagro renuncie a su cargo, ya que está haciendo de a una organización
regional prestigiosa, que debiera ser utilizada para fomentar y lograr el
desarrollo de los pueblos de este hemisferio, una simple institución que vela
por el interés de unos cuantos.



