Medio: Los Tiempos
Fecha de la publicación: domingo 29 de agosto de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Judicial
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Las alianzas opositoras Comunidad Ciudadana y
Creemos, el Comité Cívico Pro Santa Cruz y el Comité de Defensa de la
Democracia (Conade) exigieron ayer que los procesos por las vulneraciones de
derechos humanos ocurridas en la crisis de 2019 se realicen con una “justicia
renovada”, como sugirió el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes
(GIEI) en su informe final.
En un comunicado conjunto, las principales fuerzas
opositoras, los cívicos y el Conade expresaron que el Gobierno de Luis Arce no
quiere dar cumplimiento a las recomendaciones del informe del GIEI - CIDH
referidas a los cambios urgentes que requieren el Ministerio Público y el
Órgano Judicial, imprescindibles para tener fiscales y jueces independientes,
imparciales, idóneos y de alta credibilidad y confianza ciudadana.
“Éste es el único camino para que las
investigaciones y procesos penales por violaciones a los derechos humanos,
señaladas en el mismo informe, den lugar a un verdadero acto de justicia,
especialmente con relación a las pérdidas de vidas humanas, bajo la premisa de
que todas deberían valer por igual ante la justicia”, indica el comunicado
conjunto.
Señalan que el Gobierno del MAS “no quiere asumir
su responsabilidad” para la realización de estos cambios urgentes al Ministerio
Público y al Órgano Judicial.
“El Gobierno de Luis Arce busca mantener la
sumisión y dependencia de fiscales y jueces al ejecutivo con objetivos
políticos y de represión”, apuntaron.
Para estas organizaciones, el hecho de que el
Gobierno no haya destituido al fiscal general del Estado, Juan Lanchipa, es la
prueba “irrefutable” de que el MAS “mantiene un pacto de encubrimiento de Evo
Morales” a pesar de que el informe final GIEI identificó actos de impunidad
evidentes en Quillacollo, Vila Vila, Yapacaní, Betanzos y Montero, entre otros.
Por ello, las cuatro organizaciones exigieron que
las investigaciones y procesos penales por las violaciones a los derechos
humanos ocurridas en 2019 se lleven a cabo con un Ministerio Público y Órgano
Judicial renovados, con nuevos operadores que garanticen independencia,
imparcialidad, transparencia e idoneidad.
Asimismo, señalaron que la detención preventiva,
por la forma arbitraria de su aplicación y duración se convierte en un “castigo
anticipado” contrario a la presunción de inocencia, por lo que esta medida
“debe ser la excepción y no la regla”.
Pidieron que la libertad de los presos políticos.
Señalaron que la única forma de que exista un
diálogo plural para llevar adelante acciones de renovación total de la
justicia, pasa por abrir una mesa de diálogo. “Mientras el Ministro de Justicia
y el Gobierno de Luis Arce no expresen su intención de apertura, se
profundizará la crisis de la justicia en Bolivia”, indicaron.
Asimismo, acordaron elevar estas denuncias ante la
CIDH como garantes del seguimiento al cumplimiento de las recomendaciones del
informe del GIEI, así como a la Organización de los Estados Americanos y a toda
la comunidad internacional.
“Por el riesgo que existe para todos los bolivianos
bajo un Gobierno que no respeta los más elementales derechos. Denunciar que los
bolivianos no contamos con un sistema de Justicia que defienda al pueblo, al
contrario, éste se ha convertido en un arma política”, señalaron.
GIEI EMITIÓ 36 RECOMENDACIONES
El informe final del GIEI incluyó 11 conclusiones y
36 recomendaciones al Estado boliviano. Entre las principales sugerencias
están: realizar profundos campos en la justicia, garantizar independencia
judicial, monitorear uso de las fuerzas de seguridad, resarcir a las víctimas,
mejorar la institucionalidad judicial, electoral.



