Medio: El Deber
Fecha de la publicación: jueves 26 de agosto de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
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El director de la empresa Ethical Hacking Consultores, el
boliviano, Álvaro Andrade, falleció en la ciudad de Panamá y su
desaparición fue rápidamente compartida por internautas vinculados al
mundo digital. Esta empresa fue una de las dos que contrató el Tribunal Supremo
Electoral (TSE) en 2019 para blindar la seguridad de esos comicios que luego
fueron anulados.
“Mis sentidas condolencias para la Flia Andrade - Sejas por
el deceso de su Amado hijo, Álvaro Andrade Sejas, un sobrino de la
familia militar a quien muchos jefes y oficiales lo quisimos mucho. Hasta
pronto Pollito”, escribía Rafael Pérez Zegarra en su cuenta de Facebook
confirmando el deceso.
Ethical Hacking fue contratada en 2019 junto a la empresa
Neotec del también ingeniero boliviano, Marcel Guzmán de Rojas. Neotec
estaba a cargo de todo el sistema informático y la transmisión de datos de esas
elecciones; mientras que Ethical Hacking supervisaba a esta empresa y
debía auditar todo el proceso.
Fue su director quien alertó sobre la intromisión de
servidores ajenos al sistema electoral y lanzó dudas sobre la
transparencia del proceso. Luego del escándalo de esos comicios declaró
ante los fiscales que el código fuente (o el cerebro) del sistema electoral fue
alterado muchas veces.
También declaró que hubo anulación y ‘convalidación’ de
actas que favorecían al MAS, en desmedro de Comunidad Ciudadana.
El experto detalló una suma de irregularidades que fueron alertadas a los
vocales del TSE y al responsable de la empresa Neotec (encargada del TREP).
Ethical Hacking fue contratada el 26 de septiembre de
2019, a menos de un mes de los comicios. A pesar de ello, Andrade relató
que desde el 10 de octubre detectaron que el software del TREP y el del cómputo
electoral era el mismo y era vulnerable.
En julio de este año, luego de que la Fiscalía General del
Estado diera a conocer el informe de un catedrático de la universidad de Salamanca, Andrade
volvió a los medios y lanzó un mar de dudas sobre la idoneidad de ese trabajo y
dijo que sus autores carecían de experiencia demostrable en temas forenses y
electorales.
En Panamá
Andrade vivía en Panamá donde su empresa tiene su sede,
además fue catedrático de la Universidad Latina en la ciudad de Panamá. Las
personas que lo conocían informaron a través de sus cuentas que el
motivo de su fallecimiento fue el Covid-19.
Instituciones como la Red Iberoamericana de Derecho
Informático exteriorizaron su pesar por la pérdida del director de Ethical
Hacking; al igual que medio centenar de técnicos informáticos que
resaltaron la capacidad en pericia informática que tenía Andrade.



