Medio: Los Tiempos
Fecha de la publicación: viernes 27 de agosto de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
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Al menos tres datos falsos difundió el Gobierno a través de
los ministros de Exteriores y de Justicia, Rogelio Mayta e Iván Lima,
respectivamente, y del embajador de Bolivia ante la Organización de Estados
Americanos, Héctor Arce, luego de la interpelación del miércoles al secretario
general, Luis Almagro.
El Gobierno citó en el Consejo Permanente de la OEA a Luis
Almagro para pedir explicaciones sobre su actitud “injerencista” en Bolivia y
para responsabilizarlo sobre los hechos violentos ocurridos en octubre y
noviembre de 2019 que derivaron en la renuncia del expresidente Evo Morales.
Refieren que el informe de integridad electoral de la OEA desencadenó toda la
crisis política.
Mayta dijo que en la sesión Almagro se quedó solo porque los
países miembros apoyaron a Bolivia, pero sólo tres legaciones, de las 14 que
participaron, estuvieron de acuerdo con los argumentos expuestos por
Mayta.
“Luis Almagro se quedó solo. Se vio prácticamente solo. Más
allá de algún apoyo de algún Estado, nadie le prestó apoyo ni respaldo alguno
en relación a su acción de injerencia en asuntos internos nuestros tal y como
reclamamos”, manifestó, en una conferencia de prensa conjunta con el ministro
de Justicia, Iván Lima.
¿Refundación?
Los ministros también dijeron que los países de la región
reflexionan y discuten sobre la refundación la OEA, o la posibilidad de crear
otra entidad de integración.
El miércoles, los embajadores que tomaron la palabra,
excepto tres, dieron su voto de confianza a Almagro y a las misiones de
observación de la OEA. Ninguno habló de “refundación”.
Según Mayta, varios países se encuentran reflexionando y
conversando sobre la naturaleza de la OEA y sus deficiencias de origen, como
por ejemplo su cercanía a EEUU.
Informe
El embajador Arce dijo que Almagro estaba nervioso en su
intervención y tuvo que recurrir a su secretario de Fortalecimiento Democrático
para que explique sobre el informe de integridad electoral. “Fue una
presentación tardía e incoherente que no ha merecido mayores consecuencias”,
declaró.
Sin embargo, la presencia de Francisco Guerrero estaba
previamente programada en la sesión del Consejo Permanente, porque es una
instancia independiente de la Secretaría General.
Guerrero hizo una detallada explicación de los alcances del
informe de la OEA y rebatió punto por punto la investigación de Salamanca que
la Fiscalía encargó para cerrar el caso fraude electoral.
Imaginación
Para en el exembajador de Bolivia en la OEA y analista de
relaciones internacionales Jaime Aparicio, el supuesto aislamiento de Almagro y
que se esté pensando en reemplazar a la OEA con otro organismo sólo existe la
imaginación de los ministros Mayta y Lima.
“Países como Canadá y EEUU han hecho una defensa de la OEA
como único foro que permite a todos los países de las Américas discutir temas
comunes”, dijo.
Según Aparicio, sólo tres países apoyaron la postura de los
ministros: México, Argentina y Nicaragua, y son los únicos que plantean que se
debe reemplazar la OEA por la Celac u otra organización.
“Lo que hubo en la sesión del miércoles fue un apoyo pleno
Almagro y a las misiones electorales y a la OEA”.
Lo que ha pasado, según Aparicio, es que hubo un masivo
apoyo a las misiones de observación electoral, al trabajo que éstas realizan.
“Este caso ya debería estar cerrado pero el Gobierno sigue insistiendo con el
tema del informe electoral de la OEA”.
La intervención fue un fracaso
La participación del Gobierno de Luis Arce en el Consejo
Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) fue un “espectáculo”,
un “show” y un “fracaso”, porque no lograron que los Estados miembros condenen
la labor del secretario general, Luis Almagro, ni el comunicado que emitió
ratificando la “manipulación dolosa” en los comicios de 2019.
A esta conclusión arribaron el expresidente Jorge Quiroga y
el diplomático Jaime Aparicio, sobre la intervención de los ministros de Estado
en la OEA.
Acciones del MAS están dirigidas a sus seguidores
Para el exembajador de Bolivia en la Organización de Estados
Americanos (OEA) Jaime Aparicio, la actitud que asume el Gobierno con relación
al organismo internacional es para “consumo interno”, para su propia militancia
en el país.
“Lo que hace el Gobierno en la OEA es política interna para
que se difunda en sus canales oficiales y está dirigido a sus seguidores para
que digan que se están enfrentado a Almagro, o que están defendiendo la
soberanía nacional. Sin embargo, cualquier ciudadano puede ingresar a la página
web de la OEA y ver y escuchar las intervenciones para enterarse de lo que
realmente dijeron”, explicó Aparicio.
Por otro lado, a nivel internacional, existe otra lectura.
“Los países se están dando cuenta de que hay una falta de seriedad del Gobierno
de Bolivia porque no cumple sus acuerdos y salen a estos foros no en ánimo de
dialogar con la comunidad internacional, sino de enfrentar”.
Para el analista, el MAS fabrica una historia falseando la
realidad y eso a los servicios internacionales les parece algo muy poco serio.
Bolivia se había comprometido a que el informe de integridad
electoral sea vinculante, pero no ha cumplido. “Sin embargo, hay instrumentos
internacionales para que los tribunales de las naciones o las cortes de
arbitraje puedan intervenir”, dijo Aparicio.
El ministro de Justicia, Iván Lima, aseveró que se
analizarán alternativas para responder a un planteamiento entre líneas de
Almagro sobre un posible litigio internacional por el supuesto incumplimiento
de la OEA con respecto al acuerdo suscrito con Bolivia para el seguimiento de
las elecciones generales de 2019, lo que a su juicio es un reconocimiento de
“que hay un tema en discusión, que hay un tema pendiente”.



