Medio: La Razón
Fecha de la publicación: jueves 26 de agosto de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
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El embajador de Bolivia ante la Organización de Estados
Americanos (OEA), Héctor Arce, informó este jueves que el Gobierno al momento
analiza qué instancia internacional podría finalmente definir si hubo «fraude»
o no en las elecciones anuladas de 2019.
Esta información surge después de que el miércoles, el
propio secretario general de la OEA, Luis Almagro, durante una sesión
extraordinaria del Consejo Permanente de ese organismo, se abrió a la
posibilidad de que sea una instancia externa la que finalmente resuelva la
persistente controversia.
Almagro “se abrió a la posibilidad de que sea o una corte
internacional u otra instancia, (que) puede ser Naciones Unidas o la misma
Unión Europea, (y) eso se está estudiando al interior del Gobierno boliviano en
estas últimas horas”, dijo Arce en una entrevista con La Razón Radio.
Precisó que el Gobierno está realizando una serie de consultas a través del
embajador de Bolivia ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Diego
Pary.
En ese sentido, según la versión de Arce, se están tomando contactos
incluso con la misma Unión Europea para analizar “qué espacios académicos
existen para definir” o resolver el problema.
“Y yo creo que ésta es una situación fundamental que abre
(la posibilidad) de una resolución final de este conflicto, como amerita,
considerando que está de por medio las graves violaciones a los derechos
humanos y está de por medio también la vida de 37 personas que han fallecido”
tras las controversiales elecciones, sostuvo.
Por tanto, de acuerdo con Arce, el Gobierno ahora “espera
que al final sea una instancia técnica e independiente la que diga si hubo o no
manipulación dolosa” en los comicios.
Pues, “las falencias y problemas electorales pueden (existir
como) en toda elección, pero una cosa es ésa y otra muy diferente es la manipulación
dolosa (como aseguró una auditoría de la OEA) o un ‘gigantesco fraude
electoral’ como decía Carlos Mesa (líder de Comunidad Ciudadana; aunque) a dos
años de los hechos sabemos los bolivianos que nunca ha existido”, remarcó.
El 20 de octubre de 2019 se realizaron elecciones generales
en Bolivia y sus resultados fueron cuestionados por denuncias de presunto
fraude electoral, lo que generó una serie de protestas, y ante ese hecho, el
Gobierno de entonces, que era presidido por Evo Morales, suscribió un acuerdo
con la OEA para una auditoría a los comicios.
Es así que en la madrugada del 10 de noviembre de 2019, la
OEA publicó un resultado premilitar de su auditoría estableciendo que hubo
“irregularidades” en las elecciones y ese hecho agravó el conflicto al extremo
de que Morales horas después renunció a su cargo agobiado por las protestas de
los cívicos, además de un motín policial y una sugerencia de las Fuerzas
Armadas para que dimitiera.



