Medio: El País
Fecha de la publicación: miércoles 25 de agosto de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
Los ministros de Justicia y Relaciones Exteriores, Iván Lima y Rogelio
Mayta, arremetieron contra el secretario General de la Organización de Estados
Americanos (OEA), Luis Almagro, a quien acusaron de tener un accionar político,
injerencista en asuntos internos de Bolivia, luego que ratificó el informe de
auditoría integral el que concluyó que existió "manipulación dolosa"
y "graves irregularidades" en las elecciones de 2019.
“Hoy pedimos que la
Secretaría general se abstenga de seguir haciendo actos de intervencionismo”,
sostuvo Lima en el Consejo Permanente de la OEA, al acusar al secretario
General, Luis Almagro” de representar el “dolor y la muerte” en Bolivia.
Acotó que a través
de esta participación de Bolivia se deja constancia de los actos
intervencionismo de Almagro, que no representan otra cosa que un acto de
colonialismo, lo que no pueden permitir los Estados.
La denuncia y queja
de Bolivia ante el Consejo Permanente de la OEA se produje después que la
secretaría general ratificó los hallazgos de la auditoría integral que realizó
el 2019 y en el que los expertos concluyeron que en los comicios de ese año
existió "manipulación dolosa" y "graves
irregularidades".
El gobierno
boliviano sostuvo que su informe de auditoría fue sesgado a diferencia de la
investigación de Salamanca. Al acotar que no hubo evidencia ni pruebas que
demuestren que en las elecciones de octubre de 2019 hubo fraude, en
consecuencia, señaló que “No existió un fraude en el país”.
En la misma línea,
el Canciller cuestionó el comunicado de la Secretaría General de la OEA del 9
de agosto en el que ratificó los resultados de los comicios de octubre de 2019,
y observó el contenido de la investigación realizada por tres investigadores de
la Universidad de Salamanca el que se limitó a un análisis informático y no a
la integralidad del proceso electoral.
Mayta argumentó que
no hay nada que permita establecer que en los comicios de 2019 hubiera existido
una “acción criminal”. No obstante, señaló que el informe de auditoría de la
OEA se constituyó en un “acto de injerencia”.
El pedido de la
secretaría general de la OEA de que se respete el carácter vinculante de la
auditoría, también fue cuestionado por el Gobierno y señalaron que la
vinculatoriedad que defiende Luis Almagro es para garantizar la impunidad.
Asimismo, dijo que
el mencionado comunicado de la Secretaría General “transgrede” la Carta
Democrática de la OEA, es un “exceso” y va más allá de las facultades que tiene
Luis Almagro que es un funcionario del organismo.
“Almagro de manera
sistemática se constituye en un actor de la política boliviana”, señaló el
ministro de Relaciones Exteriores, al cuestionar que emita un comunicado como
la “única verdad posible” respecto a las elecciones de 2019. “Sobre esa premisa
defenestra el informe de salamanca”.
Mayta dijo que el
“furibundo” ataque de Almagro al informe de la Universidad Salamanca es porque
demostraría que su “accionar fue uno de los detonantes” para la crisis de ese
año, asimismo en el rompimiento del orden constitucional y las graves
violaciones de derechos.
Asimismo, señaló
que el discurso de Almagro es de “odio” y de “descalificación”, que asume una
actitud de “enemigo político”, y que el problema es que funge como secretario
general de la OEA, aunque no es la palabra de los 36 países del organismo; en
consecuencia, su accionar está orientado a la desinstitucionalización de la
OEA.
Mayta sostuvo que
esta OEA con (Luis) Almagro no responde a las expectativas de Bolivia y quizás
para otros Estados, por lo tanto, puso en cuestión si tiene sentido en
participar en un espacio de esta naturaleza que no está orientado a articular a
los Estados.



