Medio: El Periódico
Fecha de la publicación: miércoles 25 de agosto de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
En sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de
Estados Americanos (OEA), el canciller Rogelio Mayta reafirmó este miércoles
que en Bolivia no existió fraude electoral en 2019. Hizo énfasis en cinco ejes
contra los intentos de injerencia del secretario general, Luis Almagro.
Dijo que el comunicado del 9 de agosto, emitido por la Secretaría para el
Fortalecimiento de la Democracia de la Secretaría General de la OEA y que
cuestiona la integridad de datos de los comicios presidenciales de 2019 en
Bolivia, es un exceso.
Los
cinco ejes
En el primer eje, aseguró que al margen de los cuestionamientos que se
tienen sobre los informes de la Secretaría General de la OEA respecto a las
elecciones generales de 2019, ese proceso quedó anulado y se celebraron nuevos
comicios en 2020, en los que resultó ganador el mismo partido que ganó un año
antes: el Movimiento Al Socialismo y hasta por un porcentaje muchísimo mayor.
El 18 de octubre de 2020, Luis Arce logró el 55,11% de los votos válidos
como candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS) en las elecciones
presidenciales, según los datos oficiales del Tribunal Supremo Electoral (TSE).
“Siendo que los informes de observación y la auditoría electoral de 2019
detectaron que se podrían haber cometido delitos electorales, era ineludible,
según la ley boliviana, que se iniciaran procesos penales y que la Fiscalía
investigue a fin de conocer la verdad material de los hechos, que los acusados
asuman defensa pudiendo producir prueba de descargo”, dijo en referencia a un
segundo punto.
Hizo énfasis en un tercer eje en referencia a la vinculatoriedad que el
comunicado del 9 de agosto reclama y dijo que eso es un acto de injerencia.
“El acuerdo suscrito entre Bolivia y el Secretario General, Luis Almagro,
en 2019 para que se realice una auditoría del proceso electoral de ese año, no
establece que el informe que se genere iría a sustituir a peritajes o
sentencias en materia penal, y menos la labor de los fiscales y jueces
bolivianos”, cuestionó.
“La vinculatoriedad que reclama el comunicado pretende que no se cumplan
nuestras leyes, que la institucionalidad boliviana no cumpla sus obligaciones,
e incluso que los acusados no tengan derecho a la defensa”, añade.
Respecto al peritaje de la Universidad de Salamanca, dijo, como cuarto
eje, que el comunicado de la OEA trata de descalificar esa investigación sobre
los denominados “hallazgos” de los informes de 2019.
“En ese proceso penal se investigaron a profundidad los hallazgos que
Luis Almagro y la Secretaría de Fortalecimiento de la Democracia dependiente de
su despacho, acusaron en su momento. Se hicieron peritajes para los temas
técnicos y se convocó a declarar a los testigos de los hechos”, dijo.
Como quinto punto, aseguró que la investigación penal que se realizó por
más de un año, la mayor parte durante el gobierno de Jeanine Áñez, llegó a la
conclusión de que no se cometieron delitos y que no hubo el fraude como se
denunció.
“La Fiscalía decidió cerrar ese caso porque no existían las pruebas para
ir a un juicio, algunos presentaron impugnación, esa decisión puede ser
ratificada o modificada. El proceso todavía está en desarrollo, y debe seguir
su curso, como lo establecen nuestras leyes y según las definiciones que asuman
las autoridades competentes”, aseveró.
Almagro,
detonante de la crisis
El canciller dijo que ante lo sucedido hasta fecha surge una pregunta
ineludible: “¿Por qué el furibundo ataque de Almagro y la Secretaría de
Fortalecimiento Democrático contra el peritaje de la Universidad de Salamanca y
el proceso penal en que se debate el fraude que acusaron?”
“Porque ese peritaje, esa investigación fiscal, ponen en evidencia que su
accionar fue uno de los detonantes de la crisis política que sufrimos en 2019.
Que tienen responsabilidades en precipitar la crisis, en el rompimiento del
orden constitucional que sufrimos y también en las graves violaciones a
derechos humanos que se produjeron en ese oscuro fin de 2019. Que en esos días
actuaron negligentemente, cuando menos, sino con dolo”, respondió.
En un informe final, el Grupo de Investigación Deep Tech Lab de BISITE de
la Fundación General de la Universidad de Salamanca, España establece la
inexistencia de manipulación en los datos que prueben una actuación dolosa que
hubiera incidido en los resultados del proceso electoral de 2019.
Demostró que las bases de datos de la transmisión de resultados
electorales preliminares y del cómputo oficial, en su funcionamiento y flujos
de procesos, son completamente independientes. /ABI



