Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: jueves 26 de agosto de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
En el Consejo Permanente de la Organización de Estados
Americanos (OEA), la representación del Gobierno sostuvo que el secretario
general de la OEA, Luis Almagro, incumplió el acuerdo de auditoría de
2019. Almagro replicó que el convenio se cumplió de “buena fe”, pero
planteó acudir a un proceso de solución de controversias.
Ayer, además de Héctor Arce, embajador de Bolivia ante
la OEA, el ministro de Justicia Iván Lima, y el canciller Rogelio
Mayta manifestaron su postura en el Consejo Permanente,
arremetieron contra Almagro y denunciaron
injerencia.
México, Argentina y Nicaragua se alinearon a la
posición de Bolivia y apuntaron contra Almagro o denunciaron la
supuesta “instrumentalización política” de la Misión de Observación Electoral
(MOE) de la OEA en las elecciones de 2019, que dio a conocer el corte del
TREP. En cambio, la mayoría de las representaciones que se
pronunciaron (entre ellas las de Venezuela, Paraguay, Brasil, Ecuador,
Colombia, Guatemala, República Dominicana, Honduras, EEUU y Uruguay) no
cuestionaron la auditoría de la OEA y destacaron el sistema
de observación electoral de ese organismo.
En su discurso, el ministro Lima reconoció que el 30 de
octubre de 2019, Estado y la Secretaría General de la OEA suscribieron el
acuerdo de la auditoría. Sin embargo, subrayó que la Secretaría General
publicó un informe preliminar, no contemplado, que fue político y sin prueba
alguna.
Lima sostuvo que en el acuerdo no figura pactado un “informe
preliminar”. Por ello, indicó que la Secretaría General incumplió el punto 5
del convenio, que establece que se entregaría un “informe final”, no así
uno preliminar.
Lima subrayó que precisamente ese informe preliminar detonó
la convulsión social en Bolivia y fue el argumento para que las FFAA
sugirieran la renuncia del presidente Evo Morales, y se consolidara un “golpe
de Estado”.
Almagro, en su réplica, entre otros detalles, dijo que su
despacho cumplió el acuerdo “de buena fe”, aunque reconoció que hay diferencias
con la delegación de Bolivia en cuanto al cumplimiento del convenio, y mencionó
que hay normativa internacional que refiere a la solución de controversias en
temas de diferencia en cuanto a la aplicación de un acuerdo.
En ese marco, aseguró: “Debe pensarse entonces para dar
certeza a la interpretación del acuerdo de 2019 en una instancia internacional
que aplique las normas del orden jurídico internacional, en especial aquella
que regule los tratados celebrados entre un Estado y una organización
internacional. Nosotros estamos dispuestos a avanzar en este proceso de
solución de controversias, tal cual lo establece el derecho
internacional”.
En la sesión del Consejo Permanente, tres países
cuestionaron el rol de Almagro en el proceso electoral boliviano (Argentina,
México y Nicaragua), y hablaron de la “instrumentalización política” de
la MOE. No obstante, del otro lado se registraron
posturas de respaldo, de al menos 10 delegaciones, al sistema de observación
electoral de la OEA.
La delegación de México sostuvo que Almagro se aprovechó de
la buena fe de Bolivia e “intervino” en el proceso electoral
“instrumentalizando políticamente” la MOE. En tanto que la representación de
Nicaragua lanzó sus dardos a la Secretaría General y pidió investigar a
Almagro.
La delegación de Argentina concluyó que la MOE de 2019,
desplegada en Bolivia, “fue un instrumento eminentemente político y tuvo
consecuencias trágicas” para Bolivia.
Del otro lado, la representación de la Venezuela de Juan
Guaidó expresó que todos en el Consejo Permanente deberían estar
preocupados por la campaña de “desprestigio” que se está desplegando contra la
OEA, contra Almagro y contra las MOE, por parte de “un grupo de gobiernos que
dañan a la democracia y a la institucionalidad interamericana”.
La representación de Brasil expresó que tiene “plena
confianza” en las MOE, y reveló que cinco técnicos electorales de ese país
integraron la misión electoral de 2019. La
representación de Ecuador sostuvo que las MOE contribuyeron a promover y
a afianzar la credibilidad de la ciudadanía en las elecciones. La delegación de
Colombia dijo que la OEA consolidó “el mejor sistema de observación y
cooperación electoral a través de sus misiones”.
La representación de Guatemala sostuvo que, desde su
creación, las MOE se convirtieron en un instrumento eficaz para el
fortalecimiento y defensa de la democracia en la región. El representante de
República Dominicana sostuvo que “valora, aprecia y agradece el singular
aporte positivo” de las MOE. La delegación de Uruguay sostuvo que las
MOE son un “activo concreto” de la OEA.
Comunicado del 9 de agosto
El canciller Rogelio Mayta en su intervención cuestionó el
comunicado que difundió, el 9 de agosto, la Secretaría para el Fortalecimiento
de la Democracia de la OEA, en el que ratifica los hallazgos de la auditoría
de 2019, y detecta 12 deficiencias, ocho omisiones y cuatro
contradicciones en la pericia española que la Fiscalía encomendó.
“Ese comunicado que fue hecho suyo y celebrado por Luis
Almagro, secretario general de la OEA, el mismo 9 de agosto en su cuenta de
Twitter, constituye un agresivo acto de injerencia en la jurisdicción interna
de Bolivia”, sostuvo Mayta.
En el comunicado de la Secretaría de la OEA, difundido el 9
de agosto, se cita el acuerdo que suscribió el Estado con la Secretaría
General, en el que se incluyó que el resultado de la auditoría es vinculante.
Mayta, al respecto, sostuvo: “La vinculatoriedad que el comunicado del 9 de
agosto reclama es un acto de injerencia”.
Por su parte, el ministro de Justicia Iván Lima pidió
que la Secretaría General de la OEA se abstenga de seguir cometiendo actos de
intervencionismo y deje a la justicia boliviana hacer su trabajo.
3 países se alinearon con la postura de la
representación boliviana en contra de Almagro.
“Tenemos motivos para estar preocupados por una
campaña de desprestigio contra la OEA, contra su Secretario General y contra
las MOE”.
Gustavo Tarre, Venezuela
“La misión electoral de la OEA 2019 de
Bolivia fue un instrumento eminentemente político y tuvo consecuencias
trágicas”.
Carlos Raimundi, Argentina
“Hemos constatado la solvencia técnica y política con la que
el Departamento de Cooperación Electoral cumplió su mandato”.



