Medio: Opinión
Fecha de la publicación: jueves 19 de agosto de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
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El Gobierno de
Bolivia no realizará un "pacto de silencio" con la oposición y no
intercambiará un juicio contra el expresidente Evo Morales (2006-2019) a cambio
de que se apruebe un proceso contra la exmandataria Jeanine Áñez (2019-2020),
dijo el ministro de Justicia y Transparencia Institucional, Iván Lima Magne.
"El presidente
(Luis Arce) señaló claramente que no vamos a entrar a un pacto de silencio, de
intercambio de juicio contra Morales por el de Áñez. No lo vamos a hacer",
subrayó en entrevista con Sputnik.
El ministro hizo
estas declaraciones luego de que el Grupo Interdisciplinario de Expertos
Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)
presentara el 17 de agosto el resultado de su análisis sobre la crisis política
en Bolivia en 2019.
En el estudio, el
GIEI calificó como masacres a operaciones militares y policiales
ordenadas por el Gobierno transitorio de Áñez, que dejaron decenas de civiles
muertos y numerosos heridos.
Esta es la
entrevista que el Ministro concedió:
¿Cómo recibe el Gobierno y qué medidas podría tomar
frente al resultado del informe del grupo de expertos que confirmó masacres
perpetradas por fuerzas de seguridad bajo el mando de Jeanine Áñez?
El presidente (Luis)
Arce lo ha definido como una cuestión de Estado. El Gobierno ha asumido un
firme compromiso de cumplir las recomendaciones del grupo de expertos que
tienen que ver con el sector justicia, con la Fiscalía, ajustes normativos y
para el órgano ejecutivo con la derogación de un decreto de amnistía que se
promulgó por parte del presidente Arce.
El presidente ya
anunció que se va a derogar ese decreto y que vamos a dar cumplimiento a las
recomendaciones del grupo de expertos. Eso implica que vamos a continuar un
proceso de reforma de justicia que garantice esa cuestión de Estado que el
presidente ve en los fallecidos durante todos los hechos que ocurrieron en
2019.
La decisión de Arce
es la de fortalecer y terminar el proceso ya iniciado de transformación de la
justicia, garantizando el informe de la GIEI. Es una cuestión de Estado lograr
que no exista impunidad para ninguna de las víctimas. Lo recibimos como un
compromiso.
Usted mencionaba la necesidad de hacer una reforma en la
justicia. ¿Qué temas le gustaría al Gobierno modificar?
El principal para
garantizar la independencia de la justicia es la carrera judicial, la
institucionalidad de nuestro país. Es que tenemos muchos jueces transitorios,
lo ha cuestionado el GIEI. Ha habido un proceso marcado de
desinstitucionalización, hemos tomado medidas concretas. Se ha iniciado un
proceso de depuración dentro del órgano judicial y ahora estamos emprendiendo
un camino para lograr la institucionalización de jueces y vocales. Hemos dejado
varias convocatorias sin efecto cuando no se cumplían los criterios de
meritocracia y de igualdad de género.
En Bolivia, la mitad
de las juezas y vocales y magistradas deben ser mujeres y eso no se estaba respetando,
por lo que la primera medida que ya estaba siendo trabajada por nosotros es
lograr que no exista ningún juez transitorio. Para el 2023 tenemos un reto como
país. En Bolivia elegimos a los jueces por voto popular. A raíz de este informe
y de las ofertas que hizo Arce, vamos a revisar ese proceso de elección de
jueces por voto popular. Es necesario fortalecer y mejorar la elección de las
altas autoridades de la justicia. Te diría que ese concepto de independencia
judicial se ha adquirido en todos los países de la región, con procesos serios
de institucionalización, formación. Estamos en ese camino para lograr que ese
primer elemento quede consolidado.
Un segundo elemento
es mejorar los presupuestos, los que tiene la Fiscalía no son los suficientes
para cumplir toda la agenda que nos ha recomendado el GIEI. Estamos trabajando
para volver al sistema de justicia mucho más eficiente. Hay una reforma del
registro de la propiedad, del servicio de notarías y de todo lo que es el
dominio de bienes. También está la tercera medida, que es proteger a los
bolivianos más vulnerables. Tenemos un mandato claro del GIEI que es realizar
una cumbre que se haga entre todos los bolivianos para encontrar una solución
al problema de racismo del país, que fue estructural a la crisis que pasó en
2019. Defender a los más vulnerables, a los indígenas, a los niños siempre debe
ser la prioridad de un Gobierno.
¿Cuál cree que es la situación de Áñez a partir de este
informe? ¿Cuál podría ser su pena?
La señora Áñez está
siendo juzgada por autoproclamarse en una asamblea sin quórum y el informe
señaló con contundencia de que no ha habido una acción constitucional. Este es
uno más de los elementos que muestra que existió un golpe de Estado en el país.
Sin embargo, además de ese tema, tenemos en curso un juicio de
responsabilidades por las masacres que hubo en el país y por todas las
violaciones a los derechos. Ese juicio tiene que ser autorizado por la Asamblea
Legislativa (Plurinacional).
El fiscal va a
remitir el proceso ante la Asamblea y debe ser ella quien autorice el juicio
contra Áñez. Esa autorización necesita dos tercios de votos, que no tiene el
Movimiento Al Socialismo (MAS, gobernante) en este momento, por eso está la
interpelación de nuestro Gobierno al expresidente Carlos Mesa (2003-2005) y al
gobernador (Luis Fernando) Camacho. No queremos que sea un discurso vacío el
que digan ellos, sino que haya un compromiso de que van a apoyar el juicio
contra Áñez. Todavía ese tema está en curso, esperamos que en los próximos días
pase a la Asamblea. En este momento hablar de una pena, cuando el juicio no
está autorizado, es adelantarnos mucho.
Está en manos de
Mesa y de Camacho no proteger la impunidad de estos grandes crímenes.
Usted mencionaba que con los votos que hay en la Asamblea
no se podría aprobar el juicio. ¿Cree que hay alguna posibilidad de que la
oposición cambie de opinión?
Es una cuestión de
Estado garantizar a los bolivianos justicia. Una medida es el juicio de
responsabilidad, ese es un camino, pero también tenemos un proceso abierto
contra Áñez en su calidad de senadora, no de presidenta, que está en
tramitación en los tribunales de Bolivia. No sería noble y no hablaría bien de
la oposición que luego del informe del GIEI niegue justicia a las víctimas.
Estamos convencidos de que la posición de ellos de no dar curso a un juicio es
inviable jurídicamente y políticamente y debieran ellos pronunciarse a favor de
la justicia, no dejar en impunidad estos graves crimines.
¿Qué opciones
tenemos? Yo diría que el GIEI marca un punto de inflexión. Siempre se ha dicho
que el MAS tenía una retórica y relato de golpe y masacres y se ha acusado que
los militantes habían querido estallar el lugar del gas en Senkata (oeste), que
se habían disparado entre ellos, y ahora ha quedado claro que esto no es así.
Que la situación ha sido de ejecuciones sumarias y de graves vulneraciones a
los derechos humanos.
El único discurso de
Mesa, Camacho y de toda la oposición ha sido el de la transformación de la
justicia. Esto parece más una excusa que una respuesta. Pedir que la justicia
se transforme, cuando se sabe que esos procesos se dan a mediano y largo plazo,
no parece sino una excusa que busca la impunidad. Eso no lo vamos a permitir.
El presidente señaló claramente que no vamos a entrar a un pacto de silencio,
de intercambio de juicio de Morales por el de Áñez. No lo vamos a hacer. Para
nosotros las víctimas son muy importantes y definitivamente pensamos que la
oposición boliviana no está siendo sino generar una condición de impunidad que
nosotros no estamos dispuestos a aceptar.
Vamos a seguir en la
línea del presidente todos los trabajos de la reforma de justicia, que no va a
tener solo la visión del Gobierno, sino que estamos generando mecanismos de
supervisión internacional con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y
con (la alta comisionada de Derechos Humanos) Michelle Bachelet para que la
reforma garantice a todos los bolivianos las garantías del debido proceso, que
sea una justicia imparcial.
Si usted revisa los
titulares de la prensa, se señala que ha habido grandes violaciones a los
derechos tanto durante el Gobierno de Evo Morales como el de Áñez y (el
secretario general de la OEA, Luis) Almagro ha señalado en Twitter que va a
remitir este informe a la Corte Penal Internacional y a la Corte Internacional
de Justicia, esa es la línea que están siguiendo ellos. Lo que están señalando
es que no esperan que la justicia pueda dar una solución en el marco de la
Constitución. Eso para nosotros no es más que una excusa para no procesar a ninguno
de ellos.
Lo que ha hecho
Almagro es un despropósito jurídico. La Corte Internacional de Justicia atiende
casos entre los estados. Contrariamente, nosotros sí podríamos reclamarle a
Argentina y Ecuador por haber mandado armamento. Lo estamos evaluando
internamente, estamos convencidos de que hubo un Plan Cóndor (coordinación
represiva) en la región con el envío de armamento al país, pero no es un tema
que pueda afectar a Morales.
Lo que ha dicho el
GIEI es que hubo una represión a la protesta social de movimientos de mineros y
estudiantes que se dirigían a La Paz. En ese capítulo no hay un solo muerto ni
desaparición, como sí sucedió con Áñez.
Además, el
fallecimiento de dos personas fue un enfrentamiento entre civiles. La oposición
está queriendo poner en la balanza como si fueran equivalentes estos hechos
cuando no lo son.
¿Qué piensa sobre la propuesta de Venezuela de investigar
a Luis Almagro por su presunto apoyo al golpe de 2019?
Es una de las líneas
que estamos siguiendo. La próxima semana va a haber un (encuentro del) Consejo
Permanente de la OEA. Lo hemos solicitado y nos lo han otorgado, y vamos a
estar con el canciller de mi país presentando los argumentos que tienen que ver
con la intervención dolosa de Luis Almagro en los hechos que han causado muerte
y luto en Bolivia. Nuestro compromiso con la justicia y con las víctimas llega
a Luis Almagro, pensamos que es un autor inmediato y responsable de los hechos
que han marcado en mi país la muerte de muchos bolivianos.
¿Entonces la semana que viene van a presentar una
propuesta de investigar a Almagro ante la OEA?
Vamos a empezar a
plantear la estrategia. Una parte de la estrategia es presentarlo ante el
Consejo Permanente, que va a ser la próxima semana para analizar la actuación
de Almagro sobre los procesos electorales en Bolivia, y se ha logrado a través
de la irresponsabilidad de Almagro y del grupo de observación electoral lo que
el GIEI ha reconocido. Vamos a iniciar una estrategia.
Usted mencionó que hubo un Plan Cóndor. ¿Cree que EEUU
tuvo que ver en la crisis de 2019?
Aun no tenemos
indicios. En una investigación como la que estamos emprendiendo, necesitamos
evidencia para decir algo como eso. Por el momento tenemos evidencia que el
Gobierno de (Mauricio) Macri (en Argentina) ha enviado al país armamento no
letal y ha generado un proceso que claramente es de tráfico de armas, porque no
estaban declaradas ni en la aduana argentina ni ha ingresado legalmente en mi
país. Lo mismo pasó con Ecuador. La diferencia es que actualmente no se está
haciendo el seguimiento debido a este grave caso y en este momento no podríamos
hacer una afirmación con relación a EEUU.
¿Bolivia podría
presentar cargos contra los expresidentes Lenín Moreno, de Ecuador, y Mauricio
Macri, de Argentina?
La justicia
boliviana, en caso de que encuentre pruebas suficientes, no puede permitir la
impunidad, pero hay mecanismos más eficientes cuando se trata de derecho penal
internacional cuando hay dos países de estados. Podríamos hacerlo como Estado,
pero aún estamos en etapa inicial, vamos a evaluar todas las decisiones.
Reitero, es una política de Estado encontrar la verdad sobre la muerte de
bolivianos y nosotros vamos a seguir hasta las últimas consecuencias todos los
procesos judiciales para garantizar que ningún fallecido quede sin justicia.



