Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: miércoles 30 de octubre de 2019
Categoría: Conflictos sociales
Subcategoría: Marchas, bloqueos, paros y otros
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“Aquí sólo falta
ver, en este panorama oscuro que se presenta, si las madres, los padres, están
dispuestos a tener a sus hijitos en las calles cuando haya
enfrentamiento. No sé cuántas madres están dispuestas a sacrificar a sus
hijos, llevarse ese dolor tan criminal que es sentir la muerte de tu hijo,
que no es lo mismo, que la muerte de tus padres (...) A ver que se te
muera tu hijo de 20 o 18 años, quién aguanta ese dolor”, dijo el
domingo Gustavo Torrico, asambleísta departamental del MAS, amenazando
de esa manera a los jóvenes que se movilizan en el país en rechazo a los
resultados de las últimas elecciones, sobre las que pesa la sospecha del
fraude.
Torrico, conocido
como Satuco y por liderar un grupo de choque del MAS con ese mismo
nombre, que durante los primeros años de gobierno de Evo
Morales se dedicaba a golpear y aterrorizar periodistas, lanzó esa
advertencia antes de afirmar que los masistas “defenderán su revolución contra
quien sea”.
“No piensen, se los
digo de frente a la cámara, no piensen que nos vamos a quedar con los
brazos cruzados, nosotros vamos a defender nuestra revolución contra quien
sea”, amenazó en el programa gubernamental El pueblo es noticia.
Pero esta no es la
única advertencia que afines al MAS lanzan contra la población movilizada,
sobre todo de La Paz. Todo comenzó el sábado, con el anuncio del
presidente Evo Morales de cercar las ciudades movilizadas. Desde entonces hay
una cadena de advertencias y agresiones.
El domingo, los
interculturales dieron a la sede de Gobierno un plazo de 48 horas para
que levante sus medidas de presión, de lo contrario -aseguraron- cortarán la
provisión de agua. “Damos 48 horas para que levanten sus supuestos paros,
bloqueos que están en las calles: dos, tres personas con sus pititas
perjudicando a la ciudadanía, al desarrollo. Nosotros vamos a cortar el agua
que va hacia la ciudad de La Paz”, dijo el ejecutivo de los interculturales,
Henry Nina.
El lunes, después
de que un contingente de mineros iracundos arribara a la ciudad y con
dinamita en mano atacara a ciudadanos que realizaban bloqueos pacíficos,
Juan Carlos Huarachi, secretario Ejecutivo de la COB, advirtió con mayor
violencia contra los paceños.
“Hoy (lunes) los
mineros han dicho basta, alto, han realizado una pasadita, un calentamiento.
Les vamos a dar cátedra de cómo se hace un paro, un bloqueo, vamos a cercar La
Paz”, sostuvo durante el acto de proclamación de Evo Morales como ganador de
los comicios del 20 de octubre.
El acto, que se
realizó en la ciudad de El Alto, fue la palestra donde los sectores afines al
MAS desataron más de una amenaza contra La Paz. José Domingo Vásquez, dirigente
de los trabajadores petroleros, adelantó la llegada de 40.000 mineros que
“a punta de dinamita” levantarán los bloqueos.
Las advertencias se
personalizaron incluso contra el alcalde de La Paz, Luis Revilla, a quien el
diputado del MAS Freddy Mamani le lanzó un ultimátum: “Tienes horas contadas
para desbloquear La Paz, si no desbloqueas el pueblo se va a encargar de
desbloquear”.
Pero La Paz no es
la única región asediada por los movimientos afines al gobierno de Morales, en
Potosí, campesinos de Betanzos que bloquean carreteras amenazaron con saqueos.
“Los bloqueadores decidieron salir en marcha por las calles de Betanzos,
pero al mismo tiempo exigir el cierre de negocios, caso contrario, comenzarían
con el saqueo”, dijo Isidro Sasi, dirigente del sector.



