Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: martes 29 de octubre de 2019
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
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“Desbloquearán a
punta de dinamitas”, amenazó el dirigente de los trabajadores petroleros José
Domingo Vásquez, a los ciudadanos que participan en el paro cívico en La Paz.
El ultimátum, con plazo de 48 horas, fue lanzado ayer en la proclamación de Evo
Morales como presidente electo.
Vásquez aseguró que
si los ciudadanos que denuncian un fraude electoral cometido en las últimas
elecciones no levantan sus medidas de protesta, al menos 40.000 mineros
seguidores de Morales abrirían paso “a punta de dinamita”.
Por su lado,
Morales, quien, pese a las denuncias de fraude, volvió a proclamarse vencedor
sin posibilidad de un balotaje con el candidato de Comunidad Ciudadana (CC),
Carlos Mesa, dijo que escuchó en medios de comunicación las
decisiones de sus opositores.
“Escuchando sus
decisiones, dicen ellos que mañana (hoy) martes es decisivo. Quiero
decirles a ellos (ciudadanos movilizados): mañana es último día. Han decidido
concentrarse y cercar la Casa Grande del Pueblo. Yo no sé si eso no es
violencia, pero estoy seguro de que hermanas y hermanos, mineros
petroleros, campesinos, fabriles y los distintos sectores van a defender la
democracia, la Casa Grande del Pueblo, van a defender nuestro proceso de
cambio”, señaló.
Mientras Morales
daba estas declaraciones, a pocas calles de ese punto, en la ciudad de El
Alto, vendedores entraban en pánico por los saqueos que se produjeron en
algunas tiendas en la calle 1 y 2 de la Ceja.
Según los
vendedores, los grupos de delincuentes llegaron junto a los militantes del MAS
que se dirigían en grupos a la avenida 16 de Julio. Los comerciantes comenzaron
a recoger su mercadería en medio de la confusión. Sus dirigentes reportaron
robos en al menos cinco tiendas de alimentos.
A la proclama
masista se dieron cita campesinos, fabriles, petroleros, mineros, militantes y,
en su mayoría, funcionarios públicos, quienes desde las 14:00 ya habían
abandonado su fuente de trabajo, obligados bajo amenaza de despidos.



