Medio: El Deber
Fecha de la publicación: miércoles 18 de agosto de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Dos miembros del Grupo Interdisciplinario de Expertos
Independientes (GIEI) presentaron este miércoles en Sucre las conclusiones de
su informe relacionadas con las Caravanas del Sur y Mineros y ratificaron
que, en estas manifestaciones contrarias al entonces gobierno de Evo
Morales, se usaron recursos públicos.
En el edificio histórico de la Facultad de Derecho de la
Universidad San Francisco Xavier, Magdalena Correa (Colombia) y Marlon Weichert
(Brasil) expusieron detalles del trabajo del GIEI respecto a los hechos
de violencia registrados a finales de 2019.
Este caso fue calificado por Weichert “muy importante y muy
simbólico” para el GIEI.
Caravana del Sur
Aclaró que hubo dos caravanas, una del Sur y otra de
Mineros.
“…los primeros, en dos buses (parten) desde acá, de
Sucre, básicamente constituidos en este patio, en esta universidad,
compuesta de estudiantes, de docentes y también de algunas plataformas de
organizaciones de la propia ciudad”, relató Weichert, refiriéndose al 5 de
noviembre.
Dijo que fueron encontrándose con distintos bloqueos de
carreteras, hasta que decidieron tomar un camino por Uyuni. Como lo reflejó la
prensa en esos días, pretendían llegar a La Paz para protestar en contra del
presunto fraude electoral que se había cometido en octubre de 2019. También
pedían la renuncia del entonces presidente Evo Morales.
Con el paso de las horas, en el camino se fueron
incorporando más buses.
Por la narración de Weichert, la caravana consigue llegar a
Oruro y allí deciden pernoctar.
El 9 de noviembre parten hacia La Paz, “pasan por
Caracollo, donde hay (las) primeras situaciones de más agresividad, de más
animosidad, de más conflictividad, amenazas, pero la caravana sigue hasta que
llega a Vila Vila”.
Dudas sobre Vila Vila
“(…) Estuvimos en Vila Vila, un lugar importante para la
reconstrucción de esos enfrentamientos y todavía siguen una serie de dudas de
lo que exactamente pasó en Vila Vila. Hay muchas narrativas dentro de
los distintos buses que estaban en la caravana”, puntualizó Weichert.
“De lo más importante que detectamos es que el bloqueo
inicial más grande que había en estos cerros, al final de Vila Vila,
era compuesto básicamente por personas que no eran de la comunidad de Vila
Vila, eran personas que habían venido de otras localidades…”, agregó.
En ese momento se produce la agresión de los bloqueadores a
la caravana, pero “todavía no se clarifica cómo hubo la quema de una
casa, en qué circunstancias se dio la quema de pastizales y la
comunidad tiene una versión, distintos buses tienen otras versiones”.
El experto habló de refuerzos que llegaron a este
punto geográfico para apoyar a ambos bandos y se da entonces una “escalada de
violencia. Los buses retornan, algunos buses se quedan retenidos y ahí
hay la toma de rehenes, y ahí empieza la parte más grave de lo ocurrido”.
Estimaron alrededor de 25 personas que fueron tomadas como
rehenes. Aproximadamente 10 consiguen huir, “pero se quedan por lo menos 15
personas como rehenes que van a ser sometidas, decimos en nuestro informe, a
actos de tortura, a graves violaciones de derechos humanos constituidos
como tortura; inclusive con hechos de violencia sexual”.
También remarcó que el GIEI está convencido de que hubo
violencia contra mujeres de la caravana.
"Agentes del Estado"
Weichert hizo hincapié en la gravedad de que, “aunque sean
actos de particulares, estos actos de particulares fueron cometidos dentro de
esta espiral de violencia que era alimentada por agentes del Estado. Y
más, como decimos en el informe, tenemos elementos que indican muy claramente
la participación del poder público en la organización de este bloqueo
y, cuando menos, con la asunción del riesgo de que pudieran pasar hechos de
violencia”.
También en Challapata
Con relación a lo ocurrido en Challapata, el 10 de
noviembre, cuando se concreta la renuncia de Morales, dijo: “Este ataque fue
realizado por personas que también recibieron el apoyo del poder público”.
“…Y hacemos también un análisis de las investigaciones
conducidas por la Fiscalía sobre este hecho, desafortunadamente somos
muy críticos a la situación de estas investigaciones, poco han
clarificado aunque en un momento se han producido algunas
informaciones muy relevantes, incluso están adoptadas en nuestro informe, sobre
todo la parte que decía sobre la movilización de recursos de alcaldías y de
Gobernación para permitir la realización de los bloqueos”, agregó Weichert.
En cuanto a Vila Vila y Caracollo, el informe del GIEI
puntualmente señala:
“Las pruebas disponibles apuntan inequívocamente a que servidores
públicos participaron en los bloqueos de las carreteras, y confirman
que se emplearon recursos y materiales públicos para estos en distintas
localidades. Se advierte además que diversos elementos de prueba apuntan a la
existencia de órdenes de superiores, en particular del entonces gobernador del
departamento de Oruro, para que recursos y funcionarios fueran movilizados para
los bloqueos en Vila Vila y Quemalla”.



