Medio: El Deber
Fecha de la publicación: jueves 19 de agosto de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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El exprsidente
de Bolivia, Juan Evo Morales, hace su propio análisis del informe final
del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) sobre
los conflictos de 2019 y apunta a sus detractores como los responsables y cree
que están "aturdidos" frente a lo que refleja el grupo de
especialistas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, pero
guarda silencio sobre los hechos que apuntan contra su gestión.
A través de sus
redes sociales, Morales manifestó que el informe del GIEI confirma las
masacres, torturas, persecuciones y ejecuciones extrajudiciales del Gobierno
transitorio ha dejado aturdidos a los 'golpistas', que ahora buscan
desesperados alguna forma de evitar la justicia.
Evo también
arremetió contra las figuras políticas y cívicas que apuntan a llevarlo ante la
justicia internacional.
"Unos me
amenazan con juicio internacional y otros dicen que no creen en el
informe con tal de evitar el juicio en su contra. Pueden insistir en
mentir, pero no pueden engañar ni ocultar sus delitos. Por memoria, verdad y
justicia los autores del golpe deben responder ante la Ley",
manifestó Morales vía Twitter.
Además, el líder
cocalero desafió a quienes buscan iniciarle juicios de responsabilidad
sobre los hechos de 2019, pese a que el GIEI evidenció
“responsabilidad del Estado” en las graves violaciones de derechos
humanos cometidas entre septiembre y diciembre de 2019, periodo en el
que él y Jeanine Áñez estaban al mando del país.
Los tuits:
“Si quieren, pueden
hacerlo, es su derecho, pero no van a encontrar nada, van a perder su
tiempo. Me han procesado desde 1989, hemos ganado todos los procesos, y
vengan de donde vengan los procesos, vamos a seguir ganando”, dijo el
expresidente.
No obstante, el
exmandatario guarda silencio respecto a las evidencias que fueron expuestas por
el GIEI y por las propias autoridades del Gobierno central.
Un ejemplo de ello
es la palabra del propio ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo,
quien admitió que durante la administración de Evo Morales existió
vulneración de derechos humanos; sin embargo, afirmó que en esos
hechos no hubo “participación activa del Gobierno”, algo que a su juicio sí se
vio en la gestión transitoria de la expresidenta Jeanine Áñez.
Mientras organismos
internacionales abogaban ayer por la reconciliación, el Gobierno
mantuvo vigente el libreto de la polarización que cierra la
posibilidad de un acercamiento con la oposición.



