Medio: La Razón
Fecha de la publicación: miércoles 18 de agosto de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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La Unión Europea
destacó este miércoles el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos
Independientes (GIEI) sobre la crisis de 2019 en Bolivia y consideró que debe
ser una herramienta más para lograr finalmente la reconciliación en el Estado
Plurinacional.
“La @UEenBolivia
saluda la presentación de reporte de GIEI sobre 2019. Deseamos que ese informe
permita avanzar y hacer justicia de forma transparente, implementando sus
recomendaciones, y que dignidad de las víctimas sea reconocida con reparación
integral que se plantea”, declaró la UE mediante su cuenta en Twitter.
Asimismo, en otro
mensaje publicado en la misma red social, remarcó que “el informe (del) GIEI
puede y debe ser una herramienta más para lograr la reconciliación de Bolivia”
y en ese sentido también reiteró “su apoyo a toda iniciativa que contribuya a
la convivencia pacífica y al diálogo entre los bolivianos”.
Horas antes, el
ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, afirmó que se necesita empezar con
el proceso de reconciliación en el país, pero sin que eso signifique asumir un
pacto de silencio.
“Necesitamos, y es
uno de los mandatos de nuestro presidente (Luis Arce), empezar esa
reconciliación entre todo el pueblo boliviano, pero eso no significa que exista
un pacto de silencio porque hay decenas y centenas de familias bolivianas que
están exigiendo justicia”, enfatizó Del Castillo en una entrevista con Unitel.
El martes, en el
mismo sentido, el presidente Arce dijo que no se aceptará ningún pacto de
silencio porque considera que los responsables del gobierno de Jeanine Áñez
pretenden acallar todo lo ocurrido durante su administración del país.
“Los responsables
del gobierno de facto y división de los bolivianos pretenden inducirnos a un
pacto de silencio, que acalle todo lo ocurrido durante los años 2019 y 2020,
bajo amenaza de precisamente un nuevo golpe de Estado; (pero) escúchenme bien,
como gobierno nacional, como movimiento social, como bolivianos, no vamos a
aceptar un pacto del silencio”, indicó Arce.
El GIEI concluyó que
en el último trimestre del año 2019 —es decir durante la parte final del
gobierno de Morales y el inicio de la gestión de Jeanine Áñez— se cometieron
graves violaciones de los derechos humanos en Bolivia en el marco de un
conflicto político rodeado de violencia y donde al menos 38 personas perdieron
la vida en diversos lugares del país y centenares recibieron lesiones de consideración,
tanto físicas como psicológicas.
Además, “lo ocurrido
involucra la responsabilidad del Estado por actos de agentes estatales y de
particulares en las circunstancias contempladas en la jurisprudencia de la
Corte Interamericana de Derechos Humanos. (Entretanto) la Policía y las Fuerzas
Armadas, de modo separado o en operativos conjuntos, usaron la fuerza de modo
excesivo y desproporcionado, y no previnieron adecuadamente los actos de
violencia, dejando desprotegidos a los ciudadanos y ciudadanas. Por su parte,
particulares promovieron y protagonizaron actos de violencia y ataques a
personas y a bienes públicos y privados”, cita otra parte de la conclusión del
grupo de expertos independientes.



