Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: jueves 19 de agosto de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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La noche del 10 de
noviembre de 2019 se registraron una serie de ataques a bienes públicos y
privados en la zona Sur de La Paz, protagonizados por una multitud
de personas. El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI)
señala en su informe final que el incendio de 64 buses PumaKatari y la quema de
las casas del exdefensor del Pueblo Waldo Albarracín y de la periodista
Casimira Lema fue planificada y coordinada.
En el documento se
relata que a partir de las 19:00 del 10 de noviembre de 2019, un grupo de
personas ingresaron al patio de mantenimiento de los PumaKatari en
Chasquipampa, donde destrozaron y quemaron 34 buses, y que
alrededor de las 21:00, otro grupo ingresó a las instalaciones de los
PumaKatari en Achumani y prendió fuego a otros 30 vehículos.
Asimismo, el
informe indica que a las 21:30 de ese mismo día se aglomeraron personas
en el patio de Villa Salomé, también con el objetivo que quemar los buses, pero
que el traslado de los vehículos a otro establecimiento evitó su afectación.
Al respecto, el GIEI
indica en su informe: “La coincidencia de horarios y de método en estos incidentes
es indicativa de que los actos fueron premeditados, planeados y realizados por
una misma organización”. El daño económico por la quema de los 64 buses
PumaKatari asciende a 11,7 millones de dólares, según la Alcaldía paceña.
El informe también
señala que de acuerdo con los testimonios de Waldo Albarracín, sus familiares y
vecinos, aproximadamente a las 20:30 del 10 de noviembre de 2019,
un grupo de personas se dirigieron a quemar su vivienda en Cota Cota. En este
caso, el GIEI evaluó que los elementos indican que “la quema no fue
aleatoria, sino que estaba dirigida a Waldo Albarracín por su actividad como
líder político y defensor de derechos humanos”.
“Las coincidencias
de fecha, horarios y modalidades de violencia, entre este hecho y otros ataques
ocurridos esa misma noche, son indicativas de una planificación previa y de una
actuación coordinada entre los responsables, por lo que la Fiscalía debe
examinar el contexto común en que se enmarcaron estos distintos hechos de
violencia”, se lee en el informe.
En el caso del
incendio de la casa de Casimira Lema, los testimonios al GIEI indican que el
ataque a su vivienda se inició aproximadamente a las 22:00. En el informe del
grupo de expertos se indica que este hecho tiene señales de haber sido dirigido
contra ella por sus labores profesionales, que tiene un efecto
“amedrentador” para otros periodistas, y que busca silenciar voces disidentes.
“El presente caso
tiene similitudes con el de la quema de la casa de Waldo Albarracín. Casimira
Lema es una personalidad pública, periodista, con programas en la televisión,
considerada crítica del MAS. El ataque a su residencia fue premeditado, así
como el realizado contra la casa de Albarracín. Ambos viven en la zona Sur y
sufrieron esta violencia la misma noche”, señala el documento.
Sobre la quema de
los buses PumaKatari, el alcalde de La Paz, Iván Arias, manifestó: “Como
dice el informe del GIEI que se haga justicia, pero con una justicia imparcial
(…). El anterior alcalde (Luis Revilla), como institución, inició un
proceso a unos señores que quemaron un bien que les pertenece a todos los
ciudadanos, pero ahora todos están libres. Nosotros ya hemos tomado acciones
contra aquella determinación hace un mes. Esperamos ser escuchados”.
El 15 de julio, la
Fiscalía dispuso el sobreseimiento de los acusados por la quema de los
PumaKatari; entonces, el director de Asunto Jurídicos de la
Alcaldía paceña, José Antonio Gonzales, anunció una apelación.
Respecto al
caso de Albarracín, su hijo Franco expresó: “Estamos con aires positivos, con
esperanza por el informe del GIEI, pero estamos preocupados, porque en realidad
quien debe permitir el cumplimiento de la reparación de todas las víctimas de
vulneración de derechos humanos, es el Órgano Judicial y el Ministerio Público,
y el propio grupo de expertos ha señalado la falta de su independencia. Vamos a
insistir a que continúen las investigaciones”.
“El GIEI evalúa que
la Fiscalía no ha agotado la etapa de búsqueda de evidencias para resolver la
autoría del delito”.
Informe GIEI
“Esperamos que con
la información del GIEI el Ministerio Público pueda retomar la investigación y
empezar las diligencias”.
Franco Albarracín



