Medio: Opinión
Fecha de la publicación: jueves 19 de agosto de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Contenido
Un documento de
confidencialidad y el detalle de denunciados por la exalcaldesa de Vinto Patricia
Arce fueron incluidos en las conclusiones del Grupo Interdisciplinario de
Expertos Independientes (GIEI).
El GIEI presentó
este 17 de agosto el Informe sobre los Hechos de Violencia y Vulneración de los
Derechos Humanos ocurridos entre el 1 de septiembre y el 31 de diciembre de
2019.
El informe incluye
entre sus contenidos “Agresión a Patricia Arce”, la exalcaldesa de Vinto.
Las imágenes de la
autoridad, quien en la actualidad es senadora por Cochabamba del Movimiento Al
Socialismo – Instrumento Político por las Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP),
se hicieron virales durante los días de conflicto postelectoral.
El relato se expone
desde que ella había solicitado resguardo policial después de las elecciones.
Describe que integrantes de la “resistencia” habían lanzado piedras en contra
la Alcaldía.
“El 6 de noviembre
recibió la llamada telefónica de su hijo que le comunicó que en redes sociales
la acusaban de ser responsable de una muerte que se había producido en los
enfrentamientos en el Puente Huayculi. La alcaldesa se comunicó con el
encargado de seguridad ciudadana, quien le informó que de los 15 funcionarios
policiales que esa mañana custodiaban la Alcaldía, solo dos se encontraban en
funciones”.
A partir de ahí se
recuerda el ataque de unas 300 personas a la Alcaldía con piedras y otros
objetos; el ingreso al edificio municipal, robo de computadoras e incendio.
Al salir de la
Alcaldía, Arce fue interceptada. Le acusaban de haber enviado a mineros para
“matar” gente. Entre los forcejeos, perdió sus zapatos. Camino descalza hasta
Quillacollo. Manifestó que “la policía estaba ahí” y que las agresiones
siguieron; le cortaron el cabello, le echaron pintura roja, le golpearon.
De acuerdo con el
documento, la agresión duró alrededor de tres horas. Luego, le sacaron del
lugar, la subieron a una moto de la policía y la llevaron a la FELCC de
Quillacollo.
El GIEI recogió la
versión de Arce y de autoridades policiales. Estas últimas narraron
dificultades que tuvieron para resguardar a la exautoridad.
“Sin embargo,
el GIEI tuvo acceso a un video donde se observa que, mientras la alcaldesa era
agredida, varios policías miran la escena y no reaccionan”, describe el
documento.
En el caso por las
agresiones a Arce, el GIEI observa que la investigación se inició de oficio.
Sin embargo, el 12 de marzo de 2020, la Fiscalía emitió resolución de rechazo
de la denuncia realizada por Arce en contra de 14 personas. El 26 de marzo del
mismo año presentó imputación formal con recalificación de tipos penales en
contra de cuatro personas por delitos que incluyen violencia política contra la
mujer, lesiones gravísimas, lesiones graves y leves y privación de libertad
además de instigación pública a delinquir.
El Tribunal fijó
audiencia para el 19 de febrero de 2021; pero, fue postergada. El 21 de
febrero, la Fiscalía emitió la acusación formal en contra de los cuatro
imputados y los antecedentes se remitieron al Juzgado de Sentencia de
Quillacollo, “donde actualmente se encuentra en proceso de notificación”.
El 29 enero de 2020,
integrantes del Concejo Municipal de Vinto interpusieron una denuncia ante el
Ministerio de Transparencia refiriendo un “autoatentado provocado y
premeditado”, sosteniendo que la alcaldesa había planeado su propia agresión
con sus colaboradores más cercanos.
La Fiscalía
Anticorrupción y Legitimación de Ganancias Ilícitas inició una investigación
contra Arce por uso indebido de bienes y servicios públicos, sedición y
autolesión. La Fiscalía dispuso investigación y citación de la denunciada,
quien se presentó voluntariamente y se abstuvo de declarar.
Entretanto, la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a
Arce el 25 de diciembre de 2019, para que el Estado de Bolivia adoptara las
medidas necesarias para proteger sus derechos y los de sus hijos. Además, la
CIDH decretó que el Estado debía concertar las medidas con la beneficiaria y
sus representantes e informar sobre las acciones adoptadas en la investigación
de los hechos que dieron origen a la medida cautelar y así evitar su
repetición.
El documento expone:
“El GIEI tuvo conocimiento de que Patricia Arce firmó un acuerdo de
confidencialidad con el gobierno, por lo que no se logró establecer cuáles
fueron las medidas adoptadas”.



