Medio: Opinión
Fecha de la publicación: jueves 19 de agosto de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
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En la visita que los
miembros del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) Bolivia
realizaron ayer en el templo San Francisco de Asís, en Senkata, refutaron la
versión dada por el exministro de Gobierno Arturo Murillo, quien había dicho
que hubo amenazas de explosión por parte de grupos civiles en la planta de
YPFB.
“A partir de
investigaciones objetivas, acudiendo a la planta, analizando expedientes
investigativos y mediante estudios técnicos del Equipo Argentino de
Antropología Forense (EAAF), nos es posible afirmar que no existía un riesgo de
generar una explosión en la planta de Senkata. En el contexto de protestas en
El Alto y la respuesta por parte del Estado, efectuando operativos de
represión, más de 70 personas resultaron heridas”, indicó Juan Méndez, parte
del equipo especialista en derechos humanos.
Las aseveraciones,
que figuran en el trabajo extenso del GIEI, se dieron en el templo alteño,
donde, por primera vez, los familiares de los caídos en 2019 pudieron dirigir
preguntas abiertas al grupo.
Méndez también
observó que, durante los conflictos de ese año, presuntamente existió, en
algunos casos, “denegación” en la atención y “discriminación” por presuntos
colores políticos.
“En algunos casos
hubo denegación de atención médica a personas heridas de bala (…) el GIEI
recuerda que la atención médica debe ser brindada a todas las personas que la
requieran. Discriminación por razón política o cualquier otro motivo es una
violación a los derechos humanos”.
El equipo de
expertos también aclaró que no halló elementos suficientes de que hubiera
existido “lesa humanidad”, pues “el crimen de lesa humanidad requiere un ataque
generalizado contra la población civil con conocimiento del ataque”.



