- Sumando Voces - Observa Bolivia hará seguimiento a los comicios del 22 de marzo con más de 1.700 observadores
- ATB - Confirman debate de candidatos a la Gobernación para este miércoles
- El Potosí - TED arranca con el armado de las 2.340 maletas electorales
- FIDES FM 101.5 - Santos Quispe denuncia "favoritismo" hacia Andrés Gómez tras debate electoral
Medio: Correo del Sur
Fecha de la publicación: miércoles 18 de agosto de 2021
Categoría: Representación Política
Subcategoría: Procesos contra autoridades electas
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
El magistrado y expresidente del Tribunal Constitucional
Plurinacional (TCP) Petronilo Flores fue denunciado ayer ante el Comité
de Ministerio Público de Diputados por violencia de género, violencia
psicológica, extorsión, acoso laboral y encubrimiento a un supuesto acosador
sexual. Es la segunda denuncia que pesa en contra de esta autoridad,
que no responde a los requerimientos de la prensa.
La denuncia fue concretada por el presidente del Instituto
de Derechos Humanos y Políticas de Desarrollo, Cristian Sanabria, quien dijo en
La Paz que presentó una ampliación de denuncia en contra de Flores por
los delitos de violencia psicológica, patrimonial y económica, violencia
laboral, así como beneficios en razón del cargo y concusión.
Sanabria recordó que en la Asamblea Legislativa ya
se tramita una denuncia contra este magistrado por incumplimiento de deberes y
uso indebido de influencias por no tramitar una denuncia de acoso
sexual contra una funcionaria del TCP.
TESTIMONIOS
“En este contexto, varios exfuncionarios que dependían de
Petronilo Flores presentaron denuncias ante el Instituto de Derechos Humanos de
Chuquisaca alegando haber sido víctimas de extorsión porque cada mes se hacía
un cobro obligatorio, según escala salarial, del 10% y hasta el 15% en algunos
casos, con amenazas de despido”, señala parte de la denuncia.
“Según las denuncias, este aporte tenía el nombre de ‘fondo
para actividades del despacho’, y eran registrados en un cuaderno con nombre y
apellido, la responsable asignada como cobradora era la funcionaria Patricia
Guerrero”, agrega.
“El dinero que nos sacaban de nuestro salario era para
cubrir actividades, padrinazgos, viajes, regalos, eran según la coyuntura, por
ejemplo, en época electoral, Petronilo, con nuestro dinero, pagó las campañas
de candidatos a diputados y senadores de Potosí; posteriormente, nuestros aportes
sirvieron para pagar al abogado que lo defendía de los juicios de
responsabilidades que enfrenta en la Asamblea, siempre nos indicaban que el
Magistrado no tenía dinero para cubrir sus gastos”, declaró una exfuncionaria.
“Estábamos reunidas varias compañeras y de repente Antonia
(secretaria del despacho) se puso a llorar inconsolablemente, le preguntamos
qué le pasaba y respondió que Petronilo le tiró con el plato de comida en la
cara porque no le había gustado lo que cocinó. Antonia tenía el cargo de secretaria,
pero en realidad era la persona que lavaba, planchaba, limpiaba, hacía los
mandados y cocinaba para Petronilo y Amalia (asistente de Flores), pues los
tres vivían en el mismo departamento y prácticamente no cumplía labores en el
TCP”, señala el testimonio de otro denunciante.
En otra parte de la declaración de una exfuncionaria, se
dice textualmente: “tras entregar un informe solicitado por Petronilo Flores,
sin siquiera leer el contenido, agarró y me lo tiró en la cara indicando que mi
trabajo no vale nada y que un niño de kínder podía hacerlo mejor que yo. En
ese momento me sentí humillada, frustrada e impotente, me puse a llorar
desconsolada por las groserías que escuchaba, palabras irreproducibles; sin
embargo, a Petronilo no parecía incomodarle mi llanto, más al contrario
disfrutaba verme en esas condiciones; no podía hacer nada, era mi jefe y tenía
que aguantar (…)”.
Las presuntas víctimas denunciaron también que fueron
obligadas a comprar un libro de Flores a un costo de Bs 1.816.
Según Sanabria, todas estas denuncias eran de conocimiento
de los demás magistrados que, según sus palabras, prefirieron mantener silencio
para no “romper las buenas relaciones”.



