Medio: El Deber
Fecha de la publicación: domingo 15 de agosto de 2021
Categoría: Organizaciones Políticas
Subcategoría: Democracia interna y divergencias
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David Choquehuanca tiene una
línea discursiva tan diferente a la de Luis Arce que se lo ve navegando solo en
el Ejecutivo. El vicepresidente llama a la reconciliación y a la
unidad, pero el presidente hace lo contrario: confronta en cada aparición
pública. La dupla es débil y distinta a la que se vio con Evo Morales y Álvaro
García. Lo indígena y la defensa de la Madre Tierra tiene poca cabida en los
papales del Movimiento Al Socialismo (MAS) y son temas que impulsa
Choquehuanca.
Era el primer Día del Mar y el
primer discurso de Arce sobre la temática marítima. Choquehuanca había pedido
incluir llamados de reconciliación a la conservadora política chilena. No
lo escucharon mucho. Ese 23 de marzo, por la tarde, el mandatario se iba a
México y el vicepresidente asumiría por primera vez las riendas del país como
jefe de Estado.
Choquehuanca esperaba en las
afueras del aeropuerto de El Alto la llegada de Arce. Lo hizo por mucho tiempo.
No estaba contento. El presidente llegó y un acto le entregó el bastón
de mando a su acompañante. No hubo mucha alegría, más era el protocolo.
Choquehuanca, tras finalizar el
acto, decidió irse en el vehículo de la Vicepresidencia y desechó la guardia
presidencial. Se fue a su despacho y por solo dirigir el gabinete
ministerial se trasladó al día siguiente a la Casa Grande del Pueblo. Arce regresó
y le devolvió el bastón de mando. No hubo mucha ceremonia como se acostumbraba
con Morales y García.
“Es como si cada uno tuvieran
misiones diferentes. A Choquehuanca se lo ve más conciliador, o por lo menos
intenta serlo, pero Luis Arce tiene un discurso más de confrontación. Y
es que el presidente quiere poner su sello como un líder duro para intentar
borrar ese perfil que tenía Evo Morales”, consideró el abogado y analista Paul
Antonio Coca.
A Arce y Choquehuanca se los
ven pocas veces juntos. Solo en actos protocolares, como el último del 6 de
agosto. Existe un distanciamiento de la línea política y el presidente se
acerca más a Evo Morales, algo que el vicepresidente evita hacerlo.
Arce y Choquehuanca estaban invitados al Congreso Ordinario del MAS el 4 de
agosto en Lauca Ñ, en el trópico de Cochabamba. Solo fue el primer mandatario y
estaba junto al líder del MAS. Ahí también se encendió con su discurso.
Ese distanciamiento no pasa
inadvertido por personas que pisaron Palacio Quemado. El expresidente
Eduardo Rodríguez Veltzé, si bien en su gestión no tuvo un vicepresidente, notó
que Arce y Choquehuanca manejan un discurso distinto. La exautoridad lo observó
en los mensajes que emitieron los dignatarios en la jornada patria.
“Efectivamente hubo un
contraste notable de un discurso más reflexivo (el de Choquehuanca) y otro más
provocador (el de Arce), pero en todo caso quiero rescatar que estamos en
un régimen democrático en el que nadie debe sentirse provocado, sino más bien
confrontar con ideas, diálogo, reflexión, aunque haya temas tan sensibles”,
consideró Rodríguez Veltzé, quien fue presidente del país en 2004 tras la
renuncia de Carlos Mesa Gisbert.
La nueva dupla del MAS
Arce tiene una trayectoria
político-económica y de mucha cercanía con Evo Morales. La de
Choquehuanca es una apuesta por el diálogo, sobre todo en relación a grupos
sociales e indígenas. Iniciaron su gestión con la duda si con experiencias
diferentes podrían manejar de forma coordinado el Estado. Así lo hicieron
Morales, como líder sindical, y García Linera, que llegaba al poder con un
perfil intelectual.
Arce y Choquehuanca se conocen
desde hace mucho tiempo, incluso antes de conformar el primer gabinete
ministerial de Evo Morales, Ambos cooperaron en el plan de Gobierno del MAS
que ganó las elecciones de 2005. Arce, junto a Carlos Villegas, le puso al
programa el perfil económico, mientras que Choquehuanca incluyó su tesis
indigenista y de defensa a la Madre Tierra.
Luego se volvieron a encontrar
en Palacio Quemado. Arce como ministro de Economía y Choquehuanca como
canciller. Fueron los dos que más tiempo acompañaron a Morales en el
gabinete. Arce acompañó a Evo 12 años y Choquehuanca 11. Tenían estrecha
relación con el expresidente.
Al respecto, el expresidente
Jorge Quiroga ve a un Luis Arce que quiere seguir los pasos de Evo Morales, incluso
consideró que el expresidente todavía sigue gobernando, lo que molesta a
Choquehuanca, según Quiroga.
“Parece que Luis Arce tiene el
mismo papel que Evo Morales. Confronta, divide, tiene odio, lo mismo que hacía
Evo Morales, quien todavía sigue manejando las riendas del Gobierno y
lo que molesta a muchos del MAS que no están de acuerdo con esa política de
odio”, consideró Quiroga.
En el MAS ven una “dupla
perfecta”, pero admiten que es “diferente” a la de Evo y Álvaro. La
diputada Bertha Acarapi desmintió que Arce y Choquehuanca estén distanciados y
culpó a la oposición de intentar separarlos.
“Nosotros estamos cerca de
ellos y nunca vimos que haya un alejamiento, que haya rencores entre nuestros
hermanos Lucho (Arce) y David (Choquehuanca). Ellos están en constante
comunicación para coordinar las tareas por el bien del pueblo”, dijo la
diputada Acarapi.
La combinación en la
Presidencia y la Vicepresidencia de Bolivia de una figura de clase media y otra
con liderazgo indígena, con el apoyo de organizaciones sindicales,
campesinas y las etnias, no es nueva, ya que el mismo Morales y García Linera
representaron lo mismo, pero con los puestos intercambiados. Morales solía
decir que ambos eran una “yunta” que tenían la misión de trabajar por Bolivia.
Choquehuanca en la era Evo
La figura de Choquehuanca ya
molestaba en el gabinete de Evo Morales. García Linera y el exministro Juan
Ramón Quintana no lo veían como un perfil de renovación dentro del MAS. El
ahora vicepresidente dejó de ser canciller y se dedicó a la formación sindical.
Él dijo que no tenía problemas con Morales.
En los días de la elección del
binomio del MAS hubo mucha fricción al interior del partido oficialista. Los
sectores sociales no querían a nadie del entorno de Evo Morales, a ese entorno
que llamaban “rosca”. Querían a Choquehuanca presidenciable y a Andrónico
Rodríguez como su acompañante. No se les pasaba por la mente el nombre de Luis
Arce. Sin embargo, Morales decidió en Argentina que la dupla sería
Arce-Choquehuanca, decisión que molestó a las bases, pero que al final la
respetaron por pedido del ahora vicepresidente.
El vicepresidente parece
alejado de la realidad y cuando habla insiste con su discurso conciliador, muy
lejos de la cúpula del MAS. No habla del supuesto “golpe de Estado” y menos
se mete en el tema del presunto “fraude”.
“Choquehuanca es intangible, no
está. Al no hablar de los hechos actuales y socapar la actitud represiva en que
ha incurrido el Gobierno, claramente a instancia de Evo Morales, es solo un
vacío en los temas centrales e importantes”, dijo el analista Roger Cortez.
La dupla Arce-Choquehuanca,
según el senador Leonardo Loza, no tiene fricciones y se enfoca en la gestión
estatal. El legislador también admitió que los actuales dignatarios
son diferentes a la “yunta” Evo-Álvaro.
“Yo creo que la diferencia está
en el ritmo de trabajo. Morales y García tenían un ritmo increíble. Ahora Arce
y Choquehuanca coordinan y lo que pasa es que la pandemia evita viajes
y entrega de obras”, destacó el senador Loza.
En lo público se ve a una dupla
alejada y con discursos muy diferentes. En lo interno dicen que Arce y
Choquehuanca tienen buena relación y coordinación.



