Medio: La Razón
Fecha de la publicación: jueves 12 de agosto de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte-IDH)
determinó que la reelección presidencial indefinida “no constituye un derecho”
protegido por la Convención Interamericana de Derechos Humanos, como se argumentó
para que mandatarios vayan a elecciones de forma indefinida.
“La prohibición de la reelección indefinida es compatible
con la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la Declaración Americana de
los Derechos y Deberes del Hombre y la Carta Democrática Interamericana”,
establece una de las conclusiones de la opinión consultiva.
La opinión consultiva fue planteada por el presidente de
Colombia, Iván Duque, por solicitud de la oposición boliviana, entre ellos el
expresidente Jorge Quiroga, que rechazaba la reelección indefinida del
expresidente Evo Morales viabilizada por un fallo del Tribunal Constitución
apoyado en el derecho político a la postulación establecida en la Convención
Americana de Derechos Humanos.
La red Gigavisión posteó en su muro de Facebook la parte
conclusiva de la opinión consultiva. “La reelección presidencial indefinida no
constituye un derecho autónomo protegido por la Convención Americana ni por el
corpus luris del derecho internacional de los derechos humanos”, sostiene otra
de sus conclusiones.
Para habilitar una cuarta postulación de Morales, el MAS
alentó un referéndum para modificar la Constitución Política del Estado que
solo establecía una repostulación consecutiva. Ganó el No y el partido
oficialista recurrió al control constitucional para insistir en la
habilitación.
El TCP dio curso a la repostulación.
Morales ganó las elecciones e inició su primer mandato en
2006, pero lo acortó en 2009 para adecuar la gestión a la nueva Constitución
Política del Estado, aprobada ese año. Una vez ganó su segunda elección, se
entendió como si fuera la primera porque regía una nueva Carta Magna y nuevas
reglas.
Así que estaba habilitado para volver a postular en las
elecciones de 2014, como ocurrió. Ganó esas justas y poco después se inició el
proceso para perfilar su candidatura en 2019, como también pasó. Sin embargo,
la situación pre y post electoral fue distinta a los anteriores procesos.
Se había empezado a denunciar un fraude electoral. La
Organización de Estados Americanos (OEA) denunció irregularidades que agravaron
una crisis social que acabó obligando a Morales a renunciar en medio de las
protestas, un motín policial y al “sugerencia” militar de renuncia.
“La habilitación de la reelección presidencial indefinida es
contraria a los principios de una democracia representativa y, por ende, a las
obligaciones establecidas en la Convención Americana sobre Derechos Humanos y
Declaración Americana de los Derechos Humanos y Deberes del Hombre”, establece
la tercera y última opinión de la Corte-IDH.
En junio, el ministro de Justicia, Iván Lima, aseguró que la
sentencia constitucional 084/2017, que habilita en forma indefinida la
reelección presidencial, ya no está vigente en Bolivia.
“Si la Corte (IDH) nos dice (que) no hay reelección indefinida,
nosotros les diremos gracias por su opinión, pero en Bolivia ya está resuelto
este problema», sostuvo en ese entonces Lima.



