Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: jueves 12 de agosto de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
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La bancada de oposición en Diputados admitió ayer que el
informe de auditoría a la elección de 2019, elaborado por la Organización de
Estados Americanos (OEA), no incorpora el término fraude electoral, dijo que
ellos sólo interpretaron esa idea.
En conferencia de prensa, el diputado por la agrupación
Creemos Fernando Llapiz acusó a la Fiscalía General del Estado de tergiversar y
mentir con la afirmación de que la auditoría de la OEA al proceso electoral de
2019 no es vinculante.
“Nosotros, los bolivianos, lo vivimos en 2019, nadie nos lo
contó, salimos a defender nuestros derechos y de todos los bolivianos”,
manifestó.
Sin embargo, consultado sobre en qué parte del documento de
la OEA se usa el término “fraude electoral”, Llapiz no pudo especificarlo y se
limitó a responder que así lo interpretan por la frase “de manera dolosa” en el
documento presentado por ese organismo.
El jefe de bancada de Creemos, Edwin Bazán, explicó que el
término fraude electoral “no obedece a la parte técnica científica electoral”,
y que lo que demuestra el informe de la OEA, para ellos, está absolutamente
claro, que supuestamente hubo manipulaciones en el sistema informático, pese a
que esto es descartado por la Universidad de Salamanca.
“Lo que señala el informe de la OEA y también el de
Salamanca es que hubo servidores externos no registrados, administradores que
introdujeron datos que después tuvieron la capacidad de borrar esos datos, es
decir borrar la evidencia de la infamia, del delito cometido, eso en lenguaje
simple y en simple castellano se llama fraude, señores”, aseguró.
INTERPRETACIÓN
El diputado por Comunidad Ciudadana (CC) Alejandro Reyes
dijo que las “instituciones serias jamás van a decir (que) Evo Morales ha hecho
fraude, pero aquí hay que saber leer; el Gobierno trata de manipular las
acciones. El decir manipulación dolosa es la intencionalidad de cambiar los
resultados (y) por supuesto que eso es fraude. (…) El Gobierno tendría que
saber leer y enseñarle a sus bases cómo se interpreta un informe
internacional”.




