Medio: El Deber
Fecha de la publicación: jueves 12 de agosto de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Judicial
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La Fiscalía de Bolivia solicitó en siete ocasiones
modificaciones al informe con el que ahora se pretende eliminar el proceso por
el fraude en las elecciones generales de 2019, según una investigación
realizada por el periodista español Alejandro Entrambasaguas y publicada en
Okdiario. En el Ministerio Público admiten que efectivamente en siete ocasiones
enviaron solicitudes de complementación, en respuesta a requerimientos
del equipo que realizó la pericia, conformado por el profesor Juan
Manuel Corchado y dos estudiantes universitarios.
Este contrato fue suscrito el 22 de abril de 2021. Ese
día entró en vigencia el acuerdo entre la Entidad (la Fiscalía General del
Estado) y el Proveedor (Grupo de Investigación Deep Tech Lab de Bisite de la
Universidad de Salamanca). El informe debía desarrollarse en un plazo de
ejecución máxima de 50 días calendario.
En conversación telefónica con EL DEBER, Entrambasaguas
señaló que quienes realizaron la pericia en el área de seguridad informática y
administración de redes durante las elecciones generales de 2019, el grupo de
investigación Deep Tech Lab de Bisite, enviaron a la Fiscalía siete
versiones del documento en las siguientes fechas: el 6 de mayo, el 7
de mayo, el 11 de mayo, otro en la misma fecha, el 25 de mayo, el 2 de junio,
el 11 de junio y el 28 de junio de 2021.
El director de comunicación de la Fiscalía General del
Estado, José Luis Tarquino, desmintió que la Fiscalía hubiera pedido cambios al
documento final. “Esa es una conclusión completamente ridícula. Lo que se
hizo, y efectivamente así ocurrió en siete ocasiones, es que enviamos
complementaciones de información. No fueron siete versiones, sino siete
complementaciones a la información para mejorar el informe. Hay que aclarar que
no fue la Fiscalía la que la pidió, sino Corchado”.
En la cláusula novena del contrato entre ambas partes se
señala que el monto de ejecución del servicio es de Bs 216.193,05 ($us
31.076). La cantidad acordada fue desembolsada un 30% a la suscripción del
contrato y el 70% a la presentación del informe final y
complementario, y con la aprobación del servicio de pericia por la contraparte
técnica y el informe final de conformidad.
El Proveedor se comprometía a presentar a la Entidad, para
su revisión en versión definitiva, los productos de la ejecución del servicio
mediante informes “con fecha y firmados”.
El documento señala que la contraparte, “una vez recibidos
los productos del servicio, los revisará en forma completa, así como otros
documentos que emanen del mismo y los hará conocer al Proveedor su aprobación,
o en su defecto comunicará sus observaciones. En ambos casos, la
contraparte deberá comunicar su decisión respecto a los productos en el plazo
máximo de 15 días calendario, computados a partir de la fecha de
presentación”.
Además, el contrato estipula que quien realiza el informe no
se pronunciará respecto al tenor de las observaciones, “se aplicará silencio
administrativo positivo, considerándose a los informes como aprobados”,
advierte.
La nota señala que el informe sobre el fraude fue
clasificado como “confidencial” y tuvo siete versiones distintas. La
primera de ellas se realizó el 6 de mayo de 2021 y la última el 28 de junio de
ese mismo año. Tras los múltiples cambios, Corchado y la Fiscalía pactaron una
prohibición para difundir la pericia.
Juan Manuel Corchado pactó con la Fiscalía de Bolivia que
nadie pudiera tener acceso a su informe. Sin embargo, el profesor español
-asegura Okdiario- no ha cobrado nada de los $us 31.076. “Yo
no me he enriquecido económicamente con esto, el dinero lo cobró la Fundación
de la Universidad de Salamanca”, explicó.
El informe consta de 240 páginas. Además de Corchado, en la
elaboración de este documento participaron dos universitarios veinteañeros: los
estudiantes Pablo Plaza Martínez y Manuel López Pérez.
Cuando el profesor y los dos universitarios concluyeron el
informe, la persona que lo recibió fue la fiscal Rocío Feraudi, próxima a Evo
Morales. Se trata de la fiscal que archivó la investigación de los supuestos
pagos de $us 1,6 millones de Evo Morales a la empresa consultora Neurona. Unos
pagos que afectaban de lleno a la cúpula del partido de Pablo Iglesias y a Juan
Carlos Monedero, fundador de Podemos.
Tarquino pidió que se le reste credibilidad “a un tipo
(Entrembasaguas) que tiene varios procesos en Madrid, España, como en Bolivia.
La pregunta clave es saber qué hacía este señor extranjero, el 23 de enero de
2020, por la mañana, entrando y saliendo de las instalaciones del Banco Central
de Bolivia, ni los bolivianos tenemos acceso a las bóvedas, y él sí. Tiene
un proceso en el país por racismo e incitación al odio, por decir que la gente
que votó por el MAS en el área rural es ignorante y lo hace porque no
tiene acceso a un celular para informarse”.
Rodríguez Zapatero
La nota de Okdiario también reveló que el autor del
peritaje, el profesor Corchado, fue asesor del expresidente del
gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, quien fue aliado del
extinto expresidente venezolano Hugo Chávez y defensor de la gestión de Nicolás
Maduro, en Venezuela.
El paso de Corchado quedó registrado en uno de los
currículums vitae oficiales que constan del profesor de la Universidad de Salamanca
ante el Ministerio de Economía. Sin embargo, Corchado se desvincula
totalmente de los servicios que prestó en calidad de asesor científico
cuando Okdiario le preguntó si ha tenido alguna relación con algún partido
político o algún Gobierno. “No. Es falso”, repite a ese periódico en tres
ocasiones.
Al respecto, el director de comunicación de la Fiscalía
general señaló que “en la misma nota que Entrambasaguas escribe, señala que el
profesor Corchado negó esa situación, y esta afirmación que hace en la nota no
tiene respaldo alguno”, pero no toma en cuenta que el dato figura en el
currículum del profesor.
La OEA ratificó el martes la “manipulación dolosa” de los
datos electorales de 2019 que halló en la auditoría vinculante que solicitó el
propio Evo Morales.
El documento emitido ese día por la Secretaría para el
Fortalecimiento de la Democracia de la OEA, también cuestiona los resultados de
la pericia informática que la Fiscalía de Bolivia encargó precisamente al
académico Juan Manuel Corchado.



