Medio: El Deber
Fecha de la publicación: miércoles 11 de agosto de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Judicial
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
La Fiscalía optó por
no pronunciarse sobre las irregularidades y la “manipulación dolosa” que halló
la auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA) en las fallidas
elecciones de 2019 y cerró el debate sobre “la calidad técnica y
científica” de la pericia privada que contrató, antes de desactivar el caso
fraude electoral.
“El Ministerio
Público no se va a referir a ningún pronunciamiento o documento de carácter
político y parcializado, mucho menos de documentos que no llevan ni siquiera
una firma o rúbrica de sus autores anónimos”, declaró ayer el secretario
general de la Fiscalía, Edwin Quispe. Ratificó que no reconoce el
carácter “vinculante” de la auditoría que hizo la OEA.
“Dudamos sobre
cualquier otro documento que pueda cursar. Es así que vamos a ser claros en
decir que el Ministerio Público tiene por cerrado y resuelto este tema, por lo
tanto, no vamos a entrar al debate con nadie”, subrayó el
secretario general de la Fiscalía, luego de leer un comunicado preparado para
la ocasión.
La postura de la
Fiscalía salió a la luz un día después del pronunciamiento de la OEA que,
luego de ratificar la retahíla de irregularidades de 2019, cuestionó las
omisiones y falencias de la pericia que hizo el laboratorio español Bisite de
la Fundación de la Universidad de Salamanca a pedido del Ministerio Público de
Bolivia.
El reporte concluyó
que, a pesar los errores “imperdonables” como el acceso ilícito a los
servidores que administraron la Transmisión de Resultados Electorales
Preliminares (TREP), no hubo manipulación informática que pudo afectar los
resultados de los comicios de ese año.
Al igual que Quispe,
el procurador general del Estado, Wilfredo Chávez, cuestionó el informe de la
OEA, pero sin pronunciarse sobre los hallazgos. “Hubo un informe que, primero,
no es una auditoría, no se señala en ningún lugar que es una auditoría,
porque no cumple ningún parámetro por los cánones nacionales e internacionales
para ser una auditoría, no da cifras”, aseguró Chávez, quien fue abogado del
expresidente Evo Morales.
El senador Félix
Ajpi (MAS) también refrendó el criterio de la Fiscalía. “No se sabe quiénes han
hecho ese informe; en una auditoría se presentan a los expertos, a los peritos
que han hecho este informe”, declaró el legislador.
En el comunicado
emitido el lunes, la OEA ratificó los hallazgos que presentó el 4 de diciembre
de 2019 en el informe final del Análisis de Integridad Electoral. Allí
se señalaron “acciones deliberadas que buscaron manipular el resultado de
la elección, irregularidades graves, errores e indicios” que impidieron al
organismo avalar el proceso electoral de ese año.
La OEA enumeró las
22 irregularidades, en las que se incluyen los accesos a los servidores, la
adulteración de actas electorales y el descuido en la cadena de custodia del
material electoral. Lamentó que el informe de la fundación vinculada a
la Universidad de Salamanca se haya hecho a distancia y después de
casi dos años de los sucesos que provocaron la anulación de las elecciones, por
una ley que fue aprobada por la Asamblea Legislativa, a solicitud del propio
Evo Morales.
Frente a estas
evidencias, Quispe reiteró que no hará ningún comentario, pero recalcó que
durante las averiguaciones no se recibieron aportes de ninguno de los actores
que hoy observan la pericia encargada. Reveló que el informe de la OEA
solo fue tomado como un “indicio” dentro de las pesquisas de este
caso.
“Para nosotros, el
informe de la OEA viene a ser un indicio más dentro del proceso de
investigación y no es vinculante. Para ser vinculante debería haberse
elevado algún instrumento oponible para el conjunto de bolivianos para
que sea vinculante”, indicó.
“Como lo señala el
numeral 6 del Acuerdo entre la Secretaría General de la OEA y el Estado
Plurinacional de Bolivia Relativo al Análisis de Integridad Electoral de las
Elecciones Generales del 20 de octubre de 2019, el resultado del informe es
vinculante para las dos partes. Las permanentes violaciones al acuerdo
dejan en claro la falta de apego a los compromisos adquiridos en el
marco del Sistema Interamericano”, señaló el lunes la entidad multilateral.
Ante este escenario,
la excanciller Karen Longaric recordó que el informe de auditoría de la OEA “es
resultado de un acuerdo internacional entre Bolivia y la OEA que debe
cumplirse de buena fe”.
Además, cuestionó la
declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores que acusó al organismo
multilateral de injerencista. “Injerencia es que gobiernos
foráneos se inmiscuyan en nuestras elecciones y determinen la política
boliviana”, afirmó la diplomática.
El laboratorio
Bisite de la Fundación de la Universidad de Salamanca, dirigido por el
académico Juan Manuel Corchado, cobró $us 31.000 por la pericia que le
encargó la Fiscalía en mayo de este año.
El exembajador de
Bolivia ante la OEA Jaime Aparicio advirtió que con las decisiones políticas
asumidas en Bolivia se pone en riesgo la fe del Estado. “Lo más grave es que el
fiscal cierra este caso y queda claro que no existe justicia independiente.
Este caso puede traer consecuencias muy graves. El prestigio del país y la
falta del Estado de derecho ya está en entredicho”, declaró.
Además, recordó que
para la auditoría de la OEA se acreditó una treintena de expertos de 18 países,
entre los que están grafólogos reconocidos del mundo. “Además, el
Estado no pagó ni un solo centavo por este trabajo”.
El diputado Carlos
Alarcón, jefe de bancada de la alianza opositora CC, también cuestionó los
argumentos de Quispe porque afectarán “de manera muy grave la fe del
Estado”. “Si seguimos el razonamiento del fiscal habría que validar el
informe de la Universidad de Salamanca con la Policía de España para que
certifique la supuesta pericia. Eso no ha sucedido y se está dando credibilidad
de pericia a un informe privado”
El jefe de CC,
Carlos Mesa, cuestionó el carácter “servil” de la Fiscalía y advirtió que el
Estado perderá seriedad internacional.



