Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: miércoles 11 de agosto de 2021
Categoría: Organizaciones Políticas
Subcategoría: Otros
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¿Fue un lapsus
momentáneo, cometió un error el Presidente Arce Catacora al emitir un discurso
de odio en este inicio de agosto de 2021? No, no fue un accidente verbal, era
solamente un paso del camino táctico que tiene el MAS hace muchos años; ese
partido entiende que requiere enfrentar para acumular fuerzas, precisa dividir
a la sociedad para salir ganancioso, necesita hablar de enemigos externos, del
imperialismo, para justificar sus acciones, precisa descalificar a todos como
“neoliberales”, como colonialistas para agrupar a sus seguidores. Esa táctica
la usan hace una década o más. ¿Hay otra dentro del MAS, la del diálogo, de la
concertación, de la tolerancia? Sería ingenuo creer que existe esta última;
aunque haya palabras bonitas en algunos discursos del Vicepresidente, lo que
interesa son las acciones prácticas, y ésas están dirigidas a ratificar el odio
y la confrontación política. Pero, habrá quienes creen que el MAS podría
también facilitar el discurso y el camino de la concertación; empero,
esto va en contra del horizonte estratégico y de los contenidos teóricos de los
cuales abreva el MAS. La estrategia del MAS, su norte político, se dirige a
destruir a sus enemigos, a eliminar a los diferentes, a desterrar la libertad
de pensamiento, de opinión y de prensa. Es que su norte estratégico no es democrático,
es autoritario y dictatorial, consiste en usar la lógica amigo-enemigo, para
destruir a los rivales y construir un gobierno de un solo color.
Las bases teóricas
del MAS no provienen de los indigenismos, lo indígena es un adorno postizo en
ese partido, pero que tuvo y tiene una utilidad práctica de grandes
dimensiones, esos contenidos indigenistas los colocaron en su programa a última
hora, pero no creen en ellos, eso lo sabemos bien desde las represiones a los
indígenas en el TIPNIS, lo conocemos porque el MAS que, a pesar de que emite el
discurso de la madre tierra, es un gran violador y destructor del medioambiente
porque su paradigma de desarrollo es el del extractivismo. Pero,
las cooperaciones internacionales, en especial nórdicas, se emocionaron y
encandilaron con esos discursos de defensa de los indígenas, miraron a Morales
como indígena, sin entender que era cocalero y eso marca una diferencia
abismal. El fondo teórico del MAS no viene del indigenismo, sino más bien del
sindicalismo revolucionario, de ése que creía y cree en el socialismo, de ése
que fue marcado por la Tesis de Pulacayo de carácter socialista. Los
socialismos no toman a lo indígena como central, siendo un tema básico en
varios lugares, como en Bolivia.
No es un accidente que
el norte del MAS sea la Cuba que trató de ser socialista, aunque ahora la isla
inicia un camino largo para dejar el socialismo fracasado que no pudo
construir. Tampoco es extraño que el MAS y Morales se sientan hermanados con
Ortega y Maduro quienes desean construir socialismos. Pero, como ya sabemos por
las lecciones de la historia, las construcciones de los socialismos son nada
más que edificaciones de dictaduras y no de democracias. De ahí nació el
discurso de Evo en este agosto, solamente que fue emitido por Arce Catacora. Es
que, en los intentos de construir socialismos, un dato inequívoco es el culto a
la personalidad, como el que hacen con Morales y es el de la obsecuencia como
el ilustrado por el Presidente Arce que cuando más es un viceministro de
Morales.
La nueva
Constitución habla de construir la interculturalidad, pero ésta implica diálogo
entre los actores, vida común entre los sujetos, quiere decir que entre todos
se debe construir el futuro de la nación. Pero, no es eso lo que quiere el MAS,
lo que desea es eliminar a todos sus oponentes. Morales lo quiso hacer, no lo
logró, ahora delega esa acción a Arce ocultando las manos. El MAS busca
socialismo, es decir, autoritarismo y camino a la dictadura. Los más de los
bolivianos estamos en otro sendero, en el de construir la interculturalidad y
la democracia. Los jóvenes que dijeron No en el Referéndum de 2016, las
mujeres, los jóvenes y todos los bolivianos que defendieron la democracia en
2019 frente al fraude electoral siguen en el camino de la lucha por la
democracia frente al autoritarismo.



